Capítulo 603
Amelia estaba intentando recuperar el sue?o perdido, pero no lograba descansar tranqu. Se sentía
alternativamente hda y ardiendo de calor,o si estuviera siendo asada al fuego y luego
sumergida en agua. No lograba dormirse profundamente ni despertar del todo, parecia hundida en una
pesadi.
En cuanto Miranda abrió puerta y vio a Amelia en cama, con el ce?o fruncido y ramente
inquieta, supo que algo andaba mal. El cabello en frente de Amelia estaba empapado de sudor.
“Mell“, mó preocupada, acercándose para tocarle frente. El calor abrasador que sintió rmó
y rápidamenteenzó a sacudir su hombro mientras maba, “Meli, despierta.”
Pero Amelia no respondía, solo fruncia el ce?o con una expresión de dolor.
Miranda estaba a punto de intentarlo de nuevo, cuando el sonido de una videomada de WhatsApp
interrumpió desde el celr en mesita de noche.
Sin pensarlo mucho, Miranda agarró el teléfono y colgó mada, continuando con sacudir a Amelia:
“Meli, despierta.”
Finalmente, con insistencia de Miranda, Amelia empezó a abrir los ojos, pero parecia confundida y
desorientada, con una mirada vacia y perdida.
Miranda estaba realmente preocupada y estaba a punto de harle de nuevo, pero videomada
que había colgado sonó otra vez.
Con urgencia, Miranda agarró el celr y contestó directamente, diciendo con cortesía, “H, ahora
no es un buen momento, te mo luego.”
Después de eso, cortó mada.
Dorian miraba fijamente panta de su celr que habia vuelto automáticamente a interfaz de
chat de WhatsApp, sin
moverse.
No era e.
Aunque imagen temblorosa de cámara no le permitió ver bien el rostro de otra persona, solo
captó fugazmente ropa de cama y el piso, voz y el tono no eran los de Amelia.
A pesar de que todo indicaba que Elvia no podia ser Amelia y que él habia aceptado realidad de su
ausencia, el sentimiento de decepción al confirmarlo era inmenso.
Dorian dejó el celr con un “clic” y desvió su mirada hacia el cielo nudo afuera de ventana, sin
decir pbra.
Yael, en oficina exterior, también miraba preocupado a Dorian.
Solo podía ver el perfil marcado de su rostro, pero a contraluz, notaba ramente tensión en su
garganta y el ligero enrojecimiento de sus ojos.
No Importaba cuán calmado pareciera su rostro, no podia ocultar profunda decepción de una
esperanza desvanecida.
“Sr. Ferrer“, no pudo evitar levantarse y acercarse a él, incluso su voz sonaba más ronca de lo normal.
Please check at N/?vel(D)rama.Org.
Pero antes de que pudiera decir algo, Dorian levantó mano, se?ndo que no continuara.
“Sal un momento, por favor. Necesito estar solo“, dijo con voz ronca, sin mirarlo.
Yael asintió suavemente, “Cualquier cosa, me ma.”
Después de eso, cerró puerta con cuidado y se marchó.
En habitación del hotel, mada de Miranda sacó a Amelia de su estado confuso. Instintivamente
miró hacia Miranda, quien le decía al interlocutor que no podia har y que maría más tarde. Amelia
intentó alcanzar su celr, pero Miranda ya había colgado y lo había dejado a undo, preocupada
por e.
“?Qué haces levantándote? ?Estás con fiebre! Acuéstate, acuéstate, no vayas a caerte.”
Capitulo 603
Miranda ayudó a recostarse de nuevo, temiendo que Amelia, mareada por fiebre, pudiera caerse.
“?Quién…?” Intentó har, pero su garganta estaba tan seca y áspera que apenas podía hacer un
sonido.
Miranda tenia un aire de preocupación, tomando un vaso de agua tibia que estaba aldo, se lo pasó a
Amelia: “Toma un poco de agua para humedecer garganta.”
Amelia agarró el vaso y bebió un sorbo, su garganta reseca finalmente se sintió mejor.
“?Quién era?“, preguntó, todavia con voz ronca, pero ya instintivamente extendiendo mano para
agarrar su celr y
ver.
“Olvidate de quién es, lo importante ahora es que te recuperes, estás enferma.” Sin pensarlo, Miranda
empujó el celr de Amelia más lejos, mientras giraba para tomar su propio teléfono y hacer una
mada, Luego le dijo. “Tienes frente caliente, ni sé cuánta fiebre tendrás, voy a pedirle a
recepción que nos mande un termómetro, quédate quieta por ahora.”
Haba mientras marcaba el número y girándose, le pasó una toa seca a Amelia: “Sécate el sudor,
no vayas a agarrar más frio.”
“Gracias, madrina, estoy bien,” dijo e, pero aun asi se inclinó un poco para tomar el celr que
Miranda habia alejado.
Capitulo 604