Capítulo 600
Amelia no entendia por qué estaba tan distraida.
Recordaba ese nombre, lo ha visto antes en el cuadro de honor del Colegio Secundario de
Arbda, junto al nombre
“Amelia Soto.
Esa sensación familiar de nostalgia y un poco de tristeza volvia a surgir, una emoción inexplicable que
la hacia sentirse cercana y al mismo tiempo le apretaba el corazón, hasta el punto de que su nariz se
ponía ácida sin control y sus ojosenzaban a humedecerse.
N?velDrama.Org: owner of this content.
Amelia no podia explicarlo; su mente estaba vacía y no sabía por qué esa persona quería har con
e, pero solo con ver ese nombre, surgian sensaciones de aceptación y tristeza.
Justo en ese momento, Miranda se acercó y al ve con los ojos rojos y perdida en su teléfono, se
asustó, dejando rápidamente taza de mate que llevaba y preguntándole con preocupación: “?Qué te
pasa? ?Algo malo ocurrió?”
Amelia miro confundida y expresión perdida en sus ojos asustó aún más a Miranda.
“Vamos, no llores, ?alguien te molesto? Cuéntame, yo te defendere,” dijo Miranda mientras se
arrodiba a sudo. Amelia solo negó con cabeza, confundida, intentando har, pero su garganta
se sentia obstruida.
Se sentia muy triste.
Una tristeza iprensible.
“No te preocupes, aqui estoy yo,” dijo Miranda, incapaz de entender lo que sucedia. Tomó taza de
mate y se ofreció, “Bebamos un poco de mate para calentarnos. Acabas de salir del hospital y tu
sistema inmunológico está débil, no queremos que te resfries de nuevo.”
Mientras haba, se disponia a darle una cucharada a Amelia, pero en ese momento, e volvió en sí
y tomó taza diciendo: “Yo puedo.”
Su voz sonaba ronca, sin saber si era por el frío o por emoción.
Miranda no insistió y con voz suave le aconsejo: “Está bien, pero ten cuidado, está caliente. Bebe
despacio.”
Amelia asintió levemente yenzó a tomar peque?os sorbos del mate.
Miranda observaba mientras bebia y no pudo evitar rega?a por haber salido s y haberse
resfriado: “Mira lo que te dije, no debi haberte dejado salir s. Sabia que con tu salud no podias
soportar el frio y mira, justo te resfriaste. Ojalá no te enfermes de nuevo, pobre ni?a.”
Amelia no respondió.
De hecho, no sabia qué estaba diciendo Miranda.
Estaba muy distraida, con mente en nco, solo pensando en el mensaje de WhatsApp de “Soy
Dorian“. Aunque su mente estaba vacía, sensación amarga seguía alli.
Miranda, al ver que Amelia se distraía de nuevo, decidió no molesta más. Eraún que se
comportara así.
Para e, mientras Amelia no rompiera en nto de repente, no era nada serio.
Silenciosamente tomó tina para los pies que Amelia no había usado y llevó al ba?o para vacia.
Amelia no notó nada, simplemente seguia bebiendo el mate, cucharada tras cucharada, hasta que no
quedó nada y le quitaron taza. Fue entonces cuando volvió en sí y miró a Miranda instintivamente.
“Ve a dormir ya, tu cuerpo no puede aguantar desvelos, le aconsejo Miranda.
Amelia asintió en silencio, le dios gracias y se despidieron con un “buenas noches“, antes de dejar
su teléfono a undo y acostarse.
Aunque estaba acostada, no tenía sue?o. Se sentia vacía por dentro.
Yael v cómo Dorian estaba absorto mirando su teléfono, esperando notificación de WhatsApp
que no llegaba y no pudo evitar decirle: “Quizás dise?adora ya se haya ido a dormir, es domingo,
además ese es su número de trabajo, podria no estar en línea.”
Dorian lo miró y sin decir nada, desvió mirada hacia los nos sobre mesa.
“Puedes irte, dijo.
Yael asintió: “Entonces, usted también descanse temprano.”
Dorian no respondió, sus ojos oscuros seguían fijos en los nos de dise?o que descansaban sobre el
escritorio de suputadora, luego se desviaron hacia los informes de investigación que había traido
y lentamente se posaron en el WhatsApp que le habia rendado. Sus ojos oscuros no se
apartaron de ese número de WhatsApp.
Yael sabia que Dorian no lo estaba pasando bien, él también se había sentido mal al recibir el correo
de Elvia que Jacinto le había enviado,
i
No quiso molestar más, se despidió y se fue.
Dorian se quedó toda noche en el estudio, fijando su mirada en esos nos de dise?o y en aquel
número de WhatsApp que no había respondido todavia.
Amelia también pasó casi toda noche sin dormir, apenas logró conciliar el sue?o cuando ya estaba
amaneciendo y durmió hastas diez de ma?ana.
Al despertar, sus síntomas de resfriado no solo no habían mejorado, sino que parecían haber
empeorado, hasta su voz se ha vuelto ronca.
Su cuerpo, después de recuperarse de heridas graves, estabapletamente debilitado, con una
resistencia muy baja: cualquier enfriamiento o desvelo le afectaba demasiado,
Se resignó a salir aprar medicinas, pero justo cuando abría puerta de su casa, vio a Julian
siguiendo a Alejandro apresuradamente hacia el ascensor.
Mientras caminaba, Julián le informaba en voz baja a Alejandro: “El curriculum de Srta. Elvia se ha
enviado bajo el nombre de Jacinto al Sr. Yael.”
Ame frunció ligeramente el ce?o, sin entender cómo Julián y Alejandro también estaban
rcionados con Jacinto.
Pero ambos han entrado al ascensor, y su conversación quedó cortada pors puertas que se
cerraban.
Confundida, retiró mirada y se dirigió hacia el ascensor.
Alejandro escuchaba el informe de Julián sin mostrar emoción alguna.
Julián, sin embargo, estaba perplejo: “Sr. Terrén, ?por qué quiere que Dorian sepa de existencia de
la Srta. Elvia? Si se entera de que está buscando, ?no le dará eso ventaja sobre usted?”
“No importa si me tiene en sus manos, siempre y cuando encuentre a persona,” respondió Alejandro
con indiferencia.
Julián lo miró y pregunto: “?Pero por qué enviar información de Srta. Elvia bajo el nombre de
Jacinto a ellos?”
Eso era lo que menos entendia.
El curriculum de Elvia que Jacinto envió a Yael había sido enviado por Alejandro, quien habia
ordenado a alguien hackear el correo de Jacinto y enviarlo a Yael.
No
No entendia intención detrás des iones de Alejandro.
Alejandro no tenia intención de explicar y simplemente respondió con frialdad: “No necesitas saberlo.”
En oficina de directores del Grupo Esencia
Capítulo 600
Dorian estaba mirando su WhatsApp con el ce?o fruncido.
El mensaje de anoche todavía no había sido respondido.