Capítulo 598
La bandeja de entrada de Dorian estaba repleta de correosborales hasta el tope.
Con el fin de a?o aproximándose, era el momento de los informes anuales des sucursales y
departamentos, así que los mensajes abundaban especialmente.
Mirando panta deputadora llena de emails sin leer, su palma descansaba sobre el ratón,
pero no tenía el menor impulso de abrir ninguno.
Tenia vista vaba en panta, con mente en nco y el corazón, igualmente vacío.
Desde que Amelia tuvo su percance, el trabajo que siempre habia amado de repente se convirtió en
algo insoportable.
De un dia para otro, perdió el interés por el mundo, nada le entusiasmaba, todo le parecia insipido y
aún peor el tiempo se arrastraba, haciendo cada minuto interminablemente doloroso.
La mirada de Dorian se deszó de panta a una foto de Amelia sobre el escritorio. Observaba
sonrisa tranqu de Amelia en foto, inmóvil.
Justo entonces, unos golpes en puerta rompieron el silencio, puerta entreabierta de su estudio se
abrió.
“Se?or Ferrer, su café está listo.”
Marta entraba con un café recién hecho, hando en voz baja.
Como siempre, Dorian no reionó, seguía Inmóvil, con vista fija en foto de Amelia sobre
mesa.
Marta ya estaba acostumbrada.
En los últimos meses, Dorian pasaba casi todos los días así, entrando al estudio después de que
Serena se dormia, se quedaba hasta altas horas de noche, simplemente mirando fijamente foto
de Amelia, tan diferente al hombre que se mudó al principio.
En esos dias, aunque también pasaba mucho tiempo en el estudio, era porque estaba ocupado
trabajando.
Dorian aún no había logrado superar partida de Amelia.
Marta suspiro para sí misma, en silencio colocó el café en mesa y luego, intentando animarlo, le
dijo: “Se?or Ferrer, no olvide tomar su café mientras está caliente.”
“Ah, si.” Dorian respondió con indiferencia, sin apartar vista de foto de Amelia, solo le dio
instriones con voz tenue, “Mantén un ojo en Serena.”
“Por supuesto.” Marta respondió suavemente y, sin querer interrumpir más, dejó el café y se apresuró
a salir. Justo cuando llegó a s, sono el timbre.
Marta se apresuro a abrir puerta, sorprendida al encontrar a Yael.
“?Se?or Yael?” Marta estaba un poco sorprendida.
“?El Se?or Ferrer ya se acostó?“, preguntó Yael.
Marta negó con cabeza. “Todavia no, está ocupado en el estudio.”
Yael asintió. “Entonces iré a verlo, tú sigue con lo tuyo.”
Dorian se obligó a desviar mirada de foto de Amelia hacia panta deputadora,
arrastrando el cursor sobre los correos, queriendo abrir uno y luego retirándose, sin impulso de leerlos,
hasta que llegó al correo de Yael con los nos del dise?o del museo de ciencias de escu,
donde finalmente se detuvo.
Dorian miró fijamente pbra, dise?o” durante un momento, distraidamente hizo clic para abrirlo y
también el archivo adjunto.
Cuando el elegante dibujo del dise?o llenó panta deputadora, su mano que sujetaba el
raton se detuvo abruptamente y se puso de pie de un salto.
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Justo en ese momento, alguien tocó a puerta del estudio.
Dorian no respondió, ya se había inclinado hacia adnte, su mano temba ligeramente mientras
agarraba el ratón y arrastraba barra de deszamiento hacia abajo, sus ojos oscuros vados en
panta deputadora, su garganta subiendo y bajando intensamente.
Yael, que no escuchó un “adnte“, empujó suavemente puerta y al levantar vista vio tensión
en el rostro guapo de Dorian ys emociones agitadas.
No pudo evitar mirar hacia dirión deputadora, intuyendo que había visto aquel dise?o.
“Se?or Ferrer,” Yael lo mó suavemente, acercándose con los documentos en mano.
Dorian parecía no oirlo, su mirada fija en panta, deszando página en busca del nombre del
dise?ador, pero no encontraba lo que buscaba.
Levantó vista hacia Yael. “?Quién es el dise?ador del museo de ciencias del Colegio Secundario de
Arbda?”
Yael dudó por un momento, luego le pasó los documentos que llevaba en mano.
Capitulo
Capítulo 599
“Este es el perfil de dise?adora, dijo Yael.
Dorian lo tomó de un tirón, lo abrió rápidamente y sus ojos oscuros también se movieron rápidamente
hacia el texto en página.
Cuando aparecierons letras “Elvia López“; frunció el ce?o y sus manos apresuradamente volvieron
algunas páginas, sus ojos oscuros escaneando rápidamente el papel, pero no encontró ninguna
información rcionada con Amelia.
Yael observó cómo el ce?o de Dorian se fruncia cada vez más, confusión y decepción entrzándose
en su rostro apuesto. Sin embargo, sus manos segn buscando en los documentos, revisando una y
otra vez, esperando encontrar algún rastro de Amelia.
“Esta tarde, cuando Rufino vio el dise?o, también tuvo dudas sobre identidad del dise?ador. Me
mó para preguntarme sobre el asunto,” dijo Yael. “Después contacté a Jacinto, quien me
proporcionó una breve información del dise?ador.
He encargado una investigación sobre Elvia basada en esa información y lo que tiene en tus manos es
lo más detado que hemos podido encontrar sobre e hasta ahora, agregó Yael.
Dorian frunció aún más el ce?o y miró los documentos en sus manos.
Según el perfil, a excepción de edad y especialidad universitaria, que eran simres as de
Amelia, no había nada más ques hiciera parecerse.
Aunque e también eratina, se habia ido al extranjero para estudiar desde secundaria y también
había cursado universidad fuera del país.
Su familia era algo conocida localmente, con un gran patrimonio. Parecía ser una chica criada en
riqueza, pero su historial educativo temprano sugería lo contrario; ni siquiera vivía con su familia.
“Tiene una hermana gem mada Delfina, quien, según dicen, se casó hace cuatro a?os en un
matrimonio arredo con Alejandro Terren, con, dijo Yael.
Dorian frunció el ce?o y miró a Yael.
“Si, el Alejandro del Grupo Terren, confirmó Yael. “En aquel tiempo, los medios deunicación
extranjeros cubrieron noticia, pero no sé si fue manipda porque ahora ya no se puede encontrar
nada en linea. La agencia de detectives privados que contraté dijo que encontraron información interna
que sugeria que, en realidad, persona que se casó con Alejandro era Elvia, pero eso nunca fue
confirmado y actualmente, familia Terrén no menciona nada sobre ese matrimonio.”
Dorian entrecerró los ojos y volvió su atención a los documentos.
No había ninguna foto de Elvia en los documentos, lo cual era inusual a menos que información
hubiera sido manipda.
“La agencia de detectives también dijo ques fotos de Elvia habían sido alteradas, por lo que no
podian encontrar ninguna,” agregó Yael. “Pero Elvia es una persona real y estudió dise?o
arquitectónico en universidad. La persona que Alejandro está buscando es mada e,”
Dicho eso, Yael pasó otro conjunto de documentos a Dorian. “Esto es lo que agencia de detectives
encontro. Alejandro ha estado buscando a Elvia por todo el mundo en los últimos a?os. Incluso su
reciente viaje a Valverde y Arbda a bordo de un crucero fueron hechos en nombre del trabajo, pero
en realidad estaba buscando a alguien.”
Dorian apenas echó un vistazo a los nuevos datos antes de volver a mirar a Yael. “?Así que esta Elvia
es persona que Alejandro está buscando?”
Su corazón ya se hundia, débil esperanza que acababa de encenderse una vez más se extinguia.
No le importaba a quién buscaba Alejandro, ni qué rción oplicaciones tenia con esa chica
mada Elvia. Pero si hasta Alejandro estaba buscando, eso significaba indirectamente que esa
chica no era un invento, sino una persona que siempre ha existido de verdad, lo que también
significaba que no podria ser Amelia con un nombre v apellido cambiados