Capítulo 560
“él no está en casa. ?qué sucede?”
El Sr. Isaac estaba algo desconcertado por actitud de Dorian y no entendia qué estaba pasando
entre ellos.
“?A dónde se fue?”
Dorian lo miró, “Necesito har con éL”
“él no vive aquí.” Replicó el hombre. “Compró un apartamento y vive alli, solo viene a casa los fines de
semana.”
“?Vino este fin de semana?“, preguntó Dorian.
El Sr. Isaac negó con cabeza: “No siempre viene todos los fines de semana. Su madre le está
presionando mucho para que se case, asi que a veces ni se molesta en venir…”
“?Donde vive?” Dorian lo interrumpio.
El Sr. Isaac, viendo cara tensa de Dorian, también estaba preocupado de que Rafael hubiera
causado algún problema y con nerviosismo le preguntó: “?Qué necesitas de él?”
“Estoy buscando a alguien.” Respondió de manera directa y ra. “No se preocupe, no voy a causarle
problemas.”
El Sr. Isaac y Dorian habian cborado durante muchos a?os y tenían una buena rción. El confiaba
en el carácter y el temperamento de Dorian y al escuchar que no le iba a causar problemas a Rafael,
le dio dirión a Dorian sin dudarlo. “?Podria darme ve de su casa?”
Dorian le pidió, pues no creia que pudiera hacer que Rafael le abriera puerta.
El Sr. Isaac al principio se sorprendió y parecia preocupado: “Eso no estaria
bien.”
Luego,o si temiera que Dorian lo malinterpretara, se apresuró a explicar: “Rafael valora mucho su
privacidad. Siempre que vamos, tenemos que tocar puerta. Se molestará si entramos directamente.”
“Solo es por precaución, no tengo intención de irrumpir.” Dorian no queria iodarlo. “Si no se
siente seguro, puede venir conmigo.”
pero luego asintió: “Está
tá bien.”
El Sr. Isaac dudó un momento, pero luego asintió:
El lugar donde vivia Rafael no estaba muy lejos de mansión de familia Isaac y tampoco estaba
lejos del Grupo Esencia, a medio camino entre ambos.
Cuando Dorian y el Sr. Isaac llegaron a casa de Rafael, puerta estaba cerrada.
Talo habia pensado Dorian, no hubo respuesta al timbre después de un rato, ni tampoco al
teléfono.
No sabia si era que no quería responder o si estaba ocupado.
Dorian no tenía tiempo que perder alli, después de tocar el timbre varias veces sin éxita, se volvió
hacia el hombre: “Sr. Isaac, por favor, abra puerta.”
El anciano todavia tenía sus reservas, no se atrevia a entrar directamente, primero sacó su teléfono y
mó a Rafael varias veces, pero nadie respondió.
“Rafael no ha ido a empresa en casi una semana. Dorian lo miró con una expresión seria y
tranqu. “Ningúnpa?ero de trabajo ha podido contactarlo, ?no le preocupa?”
Las pbras de Dorian tocaron el punto de preocupación del Sr. Isaac, quien ya no se atrevió a
demorar más y rápidamente abrió puerta con ve. No esperaba que, en cuanto giró cerradura,
Dorian empujara con fuerza puerta y entrara de golpe.
“Eh, Sr. Ferrer…”
El Sr. Isaac instintivamente quiso detener a Dorian, pero ya era tarde: lo habia superado, abrió
puerta y entró en casa, buscando rápidamente algo con sus ojos oscuros y después de un
“Disculpe, Sr. Isaac abrió de inmediato puerta de habitación más cercana, luego segunda,
tercera… hasta que abrió puerta del dormitorio principal.
Capitulo 560
Sus movimientos no se detuvieron en absoluto, cada vez que abria una puerta, sus ojos oscuros
escaneaban rápidamente habitación y sin pausa abria siguiente.
Published by N?v''elD/rama.Org.
Desde el dormitorio de invitados hasta el principal, pasando por el ba?o y el balcón, Dorian abrio cada
puerta de casa. sus ojos oscuros tan agudos y rápidoso los de un halcón,o si estuviera
buscando algo.
“?Sr. Ferrer?” El Sr. Isaac, desconcertado, seguia a Dorian y le preguntó con urgencia “?Qué estás
buscando exactamente?”
Pero Dorian no tenía tiempo para prestar atención, desde que empujó primera puerta hasta
última, habia contenido respiración y su corazóntía con fuerza.
Pensaba que tal vez Rafael habia escondido a Amelia.
Le gustaba mucho e, tenía razones para esconde.
Una rpensa de diez millones de dres no era una gran tentación para alguien que había nacido
con ve de oro en boca.
Su evasión y repentina renuncia podrian ser una explicación razonable para haber escondido a
Amelia.
Por eso tenía tanta urgencia de venir al lugar donde habia vivido, tal vez alli encontraria alguna hue
de Amelia.
Pero no había nada.
Sus ojos oscuros recorrian rápidamente y con detalle cada habitación, cada rincón. Aunque habia
se?ales de que alguien habia vivido alli, no habia rastros de que Amelia hubiera estado y mucho
menos de Amelia misma,
Hasta que abrió puerta del último balcón, Dorian no pudo encontrar ninguna se?al de presencia
de Amelia y el aliento que ha contenido en su pecho se fue desvaneciendo lentamente.
“?Sr. Ferrer?”
El Sr. Isaac, que habia observado los cambios en expresion de Dorian, lo mo con desconcierto.
Antes de que pudiera har, Dorian ya se habia girado hacia el rápidamente: “Sr. Isaac. ?Rafael tiene
alguna otra residencia?”
El Sr. Isaac vio un destello de desesperación en los ojos oscuros de Dorian, algo que nunca había
visto en él y se quedo momentáneamente atónito.
Antes de que pudiera responder, voz de Rafael te?ida de fatiga y sarcasmo, ya se habia levantado
desde entrada: “?Qué tiene que ver eso con el Sr. Ferrer?”
Los ojos oscuros de Dorian se tornaron repentinamente prantes hacia entrada.
Rafael habia vuelto sin que se supiera cuando, llevaba una chaqueta negra y sostenia un casco de
motocicleta en el brazo izquierdo, mientras que con calma ponia el casco en el suelo y se quitaba los
guantes de cuero, su rostro mostraba un cansancio y un hastio mundano.
Esa imagen de Rafael hizo que el corazón de Dorian se hundiera de golpe. La esperanza que habia
surgido de repente de que Amelia podria estar viva después de oir sobre renuncia de Rafael y su
ausencia desde el incidente fue apagada bruscamente por el hastio y fatiga en el rostro de Rafael
como un cubo de agua fria.
Rafael también levantó mirada, su vista se detuvo un momento en mano de Dorian apoyada en
barandi del balcón, luego se movio lentamente hacia su rostro, esbozando una ligera sonrisa ironica
que desaparecio rapidamente. “No busque más, e no está conmigo.”
Finalmente hablo.
“?Dónde está e?“, pregunto Dorian con voz ronca.
“?No deberia saberlo mejor que yo?”
Rafael dijo, girando cabeza para mirar el vasto paisaje del rio desde el otro balcon, donde el rio se
encontraba con el
Su mirada se perdia en el rio, que se extendia hasta donde no alcanzaba vista.
La mandib de Dorian estaba tensa y sus ojos oscuros lo miraban fijamente: “Donde esta e,
exactamente”