Capítulo 543
“?Qué pasa? ?Qué sucedió?”
Manuel y Oscar se sobresaltaron con repentina ión de Dorian y rápidamente se acercaron a
preguntar.
El no dijo nada, soltó el brazo de Lorenzo ynzó el rosario de Virgen María que sostenía en sus
manos a Manuel.
El anno por instinto, lo atrapó y al ver peque?a figura de Virgen María en su mano, quedó
petrificado y luego miró hacia Dorian.
Lorenzo también giró cabeza para ver lo que Manuel habia atrapado en sus manos. Al ver
estatui de Virgen Maria con cierta antigüedad, sus emociones se desestabilizaron y sus ojos se
fijaron en Dorian: “?De dónde sacaste esto?”
Reconocía ese rosario, no solo porque Amandita lo llevabao un tesoro todos los días y no
permitía que nadie lo tocara, sino también porque e lo llevaba consigo cuando desapareció.
Lorenzo recordaba ramente ese rosario porque bromeando con e una vez, lo rompió
identalmente. Amandita, siempre obediente y dócil, lloró mucho y exigió que lo repararan de
inmediato. Para calma, su familia tuvo que dar vueltas en nieve buscando una joyeria, pero
lamentablemente no tuvieron éxito y tuvieron que dejarlo estar por el
momento.
Cuando Amandita desapareció, nadie sa si todavia llevaba el rosario, ya que se rompió y no pudo
seguir llevándolo. Lo guardaron en su peque?a moch, que fue encontrada durante búsqueda
posterior, aunque estaba destrozada y su contenido había desaparecido.Published by N?v''elD/rama.Org.
Por otrodo, pulsera que Dorian había hecho a medida para e siempre estuvo firmemente en su
mu?eca. Así que cuando encontraron a Fabiana, al ver su pulsera, no preguntaron más por el rosario
de Virgen María.
Lorenzo nunca imaginó que volveria a ver ese rosario veinte a?os después.
Manuel, óscar y Petra también se sorprendieron y miraron a Dorian.
Fabiana estaba confundida, mirando el modesto rosario de Virgen Maria ens manos de Manuel,
sin entender el significado de ese objeto.
Sin embargo, irrupción de Dorian y reión de todos hicieron que su sentido Innato de crisis se
magnificara al máximo y una intensa sensación de inseguridad hizo luchar instintivamente: “?Qué
estás haciendo? Me estásstimando.”
Pero su queja no logró conmover a Dorian en lo más minimo.
Sus manos, a través de su ropa, sujetaron con fuerza su brazo, impidiéndole liberarse.
Dorian ni siquiera miró, solo observó a Lorenzo con una expresión inexpresiva: “No importa de
dónde vino, ahora tienes que ir conmigo al hospital”
Manuel seguia confundido: “?Ir al hospital en plena noche? ?Para qué?”
Don respondió: “Para reivindicar el nombre de Amanda.”
El rostro de Fabiana cambio drásticamente e intentó liberarse con todas sus fuerzas: *?Dorian, estás
loco! Amelia murió y vienes a desquitarte conmigo una y otra vez.”
él ignoró, apretó más fuerte su brazo y arrastró hacia puerta.
Fabiana miró hacia atrás a Manuel con pánico mientras luchaba y se abrió ropa para mostrar a los
demás los moretones en su cuello, rompiendo a llorar: “Abuelo, ayúdame, Dorian se ha vuelto loco,
hace unos dias intento matarme en Valverde, si no hubiera sido por el se?or Rufino y el se?or Yael
quizás ya no estaria viva.”
Fabiana tenia un moretón en el cuello que no se podia ignorar. Cuando volvió a casa ese día. Manuel
ya lo habia notado y le preguntó cómo se habia hecho eso. E solo lo despacho con un “mestime
sin querer” y nunca quiso contar cómo se habia hecho esa marca.
Manuel jamás hubiera imaginado que ha sido Dorian quien le había hecho eso.
Aunque todavia no sabia razón, al ver expresión fria y distante de Dorian, temia que hiciera algo
irracional y se apresuro a intervenir, mientras decia ansiosamente: “Dori, hablemos de esto sentados y
con calma, ?qué estás pensando hacer?”
Oscar y Petra tambien se apresuraron a intervenir:
“ro, hablemos, no hagas nada de lo que te puedas arrepentir.”
Dorian empujo bruscamente a Fabiana hacia atrás y miró a los demás con desprecio: “?Su vida no vale
lo suficienteo para ensuciar mis manos! Si todavia recuerdan algo bueno de Amanda, ?mejor se
quedan tranquilos!”
Manuel Oscar y Petra se quedaron paralizados por contradión ens pbras de Dorian, pero
temiendo que perdiera razón ystimara a Fabiana, se quedaron inmóviles.
Los oscuros ojos de Dorian ya estaban fijos en Lorenzo, que todavia estaba parado en su lugar:
“Lorenzo, no me obligues a llevarte tambien a fuerza. ?Hasta cuándo vas a seguir traicionando y
sirviendo al tirano?”
Lorenzo lo miró con una expresiónpleja y luego lentamente a imagen de Virgen María que
Manuel sostenia en sus manos, sin moverse.
Fabiana lo miró suplicante: “Hermano.”
Incluso su voz sonaba desesperada ystimosa.
Lorenzo miró y luego a Dorian: “Te pa?are al hospital.”
“?No! ?No quiero ir al hospital!”
o me
De repente, Fabiana empezó a lucharo loca. “No quiero ir, odio los hospitales, abuelo, papá,
mamá, por favor, no hagan ir, tengo miedo.”
Manuel se enterneció con su nto, el sabía cuánto temia Fabiana los hospitales, especialmente
porque tenia problemas con sangre.
“?Para qué ir al hospital a estas horas?”
No pudo evitar preguntar, avanzando para tratar de liberar a Fabiana des manos de Dorian, pero
antes de que pudiera toca, fue detenido por una mirada fria.
Nunca había sido mirado así por Dorian y se quedó paralizado, con mano extendida en el aire.
“?Ustedes no merecen ser su familia!”
Después de decir eso, Dorian arrastró a Fabiana y sin mirar atrás, se dirigió al coche que estaba
estacionado en entrada.
Fabiana estaba totalmente aterrorizada y sin preocuparse por su imagen, luchaba sin cesar. Incluso
uso los dientes y los ples en un intento desesperado de liberarse del agarre de Dorian, pero no
importaba cuánto luchara, no podia moverlo ni un poco.
Su resistencia y nto también despertaron a Elisa, que estaba descansando en su habitación.
E no sabía cuando se había quedado dormida pero todavía llevaba los lentes para leer, salió
tambaleándose de su habitación y al ver a Dorian con Fabiana, sus ojos se iluminaron y preguntó con
alegria: “Dorian, viniste? ?Y Amandita? ?Está e también en el coche?”
Diciendo eso, camino tambaleándose hacia el coche de Dorian, mirando hacia adentro mientras se
ajustaba los lentes y murmuraba para corregirse: “No, es Meli, a e no le gusta que me
Amandita, tengo que ma Mell.”
Mientras haba, levantaba voz hacia oscura ventana del coche: “Meli. ?Meli? ?Viniste a ver a tu
abu también?” La garganta de Dorian se apretó con emoción.
Miró a Elisa y forzó una sonrisa: “Abu, Meli tiene un asunto y no puede venir por ahora.”
Capitulo 544