Capítulo 534
Rufino se tensó de repente: “?Qué pasó?”
En ese instante, lo primero que cruzó por su mente fue que Amelia estaba herida, pero no se esperaba
que al siguiente instante,s pbras entrecortadas y llorosas de Da lo tomaran por sorpresa:
“Anoche el equipo de constrión trabajó hasta tarde, directora Amelia senzó al río para salvar a
alguien y hasta ahora no han encontrado“.
Rufino quedó momentáneamente en nco.
Los empleados que estaban en una reunión aprovecharon el momento en que él atendia mada
para echar un vistazo rápido a sus celres.
La noticia de rpensa sustancial por pistas para el rescate era principal noticia del dia,
empujada con precisión a sus dispositivos por todass taformaso titr principal.
Rafael también estaba en s de reuniones y aunque al principio solo echo un vistazo casual al
celr, al ver el nombre “Amelia‘, su ión se detuvo de golpe. Agarró su teléfono y con una
velocidad increíble lo reviso, de repente se puso de pie tan rápido que apenas tuvo tiempo de decir
una pbra antes de salir corriendo.
Rufino también abrió rápidamente su Twitter y al ver deración oficial seda del Grupo Esencia,
su rostro también palideció. No pudo seguir con reunión y después de un rápido “se levanta
sesión“, salió apresuradamente.
La oficina estaba en revuelo.
Aquellos que estaban trabajando diligentemente y los que estaban perdiendo
el tiempo, todos fueron sacudidos por noticia de desaparición de Amelia en el río. Todos
susurraban y discutian noticia explosiva, incapaces de cree.
Todos habian trabajado juntos durante mucho tiempo, Amelia era amable y tenía buen carácter, no
tenia aires de grandeza, era cálida y hermosa, todos querian. Al recibir de repente noticia de su
desgracia, algunos no pudieron contenerse ys lágrimasenzaron a fluir.
Los sollozos se extendian por toda oficina.
Fabiana también se quedó mirandos noticias en su celr con incredulidad.
Cuando Rufino entró, alguien no pudo contenerse y se levantó para harle: “Sr. Rufino,
directora…?”
No pudo terminar frase, ya que los sollozos le ganaron.
Rufino sabía lo que querian preguntar, su rostro guapo ya no tenia rjación habitual estaba tenso y
grave.
“Voy a Valverde“.
Dijo Rufino,nzando los documentos que tenía en mano sobre el escritorio y se marchó.
Fabiana se levantó rápidamente: “Yo también voy“.
“No hace falta“.
Después de decir eso, Rufino ya habia salido.
Fabiana agarró su bolso y lo siguió apresuradamente.
Los demás querian ir, pero tenían que trabajar y nadie se atrevía a moverse.
En toda oficina, solo Fabiana era de realeza, solo estaba alli para pasar el tiempo.
Todos los demás eran empleados que trabajaban diligentemente, nadie tenia su coraje y audacia.
Fabiana siguió a Rufino hasta el estacionamiento subterráneo, con los ojos enrojecidos dijo que queria
ir con Rufino a Valverde.
Pero Rufino tenía mente llena con Ame, siendo una posible victima de un idente y también
estaba preocupado por Dorian, todavía no sabia nada sobre su situación, ni de Serena. él iba a
investigar, no a pasear, por lo que rechazó a Fabiana con decisión.
“Quédate en empresa esperando noticias“.
Capitulo 534
Dicho eso, ya había abierto puerta del coche y subido.
El coche se fue a toda velocidad.
Luego sacó su teléfono y mó a Dorian.
El teléfono sonaba, pero nadie respondía.
mó una y otra vez, pero sin respuesta.
Sin otra opción, mó a Yael.
Por suerte, el asistente atendió rápidamente.
“?Cómo está Dori ahora?” Preguntó con urgencia.
Al otrodo del teléfono, Yael suspiró profundamente antes de responder con voz baja: “Muy mal“.
El corazón de Rufino se hundió.
“Estoy yendo ahora“, dijo, su voz mezda con el ruido del viento. “Cuida a Dori por ahora“.
“Vale“, respondió Yael con voz baja, sin cha rjada de siempre.
—
Fabiana miróo el coche de Rufino se alejaba, hasta que ya no pudo verlo.
La ansiedad en su rostro se desvaneció lentamente, dejando un semnte pensativo.
Estabao perdida en un torbellino de pensamientos, mezdos con un miedo y una ansiedad que
no podia contrr. Sus manos se entrzaban frente a su cuerpo, apretándose con fuerza,o dos
enredaderas que se enroscan sin conciencia, nqueando sus nudillos por presión.
No se atrevió a quedarse mucho tiempo en el estacionamiento subterráneo y subió a su coche.
No regresó a oficina, tampoco se atrevió a volver a casa de familia Sabin.
Manejaba s pors calles, a toda velocidad. A pesar de haber conseguido lo que quería, estaba
tembiando, tanto que casi no podia sostener el vnte, su respiración se hacia cada vez más pesada,
tan intensa que casi no podia soporta.
Tuvo que orir el coche y parar, luchando por respirar, intentando calmarse hasta que su corazón se
sintiera un poco más ligero. Entonces, arrancó el motor lentamente.
Exclusive content from N?velDrama.Org.
Sin rumbo, el único lugar al que se le ocurrió ir fue el hotel donde se estaba hospedando su padre,
Camilo Samper.
Llegó tambaleándose al hotel de Camilo.
Tan confundida y asustada estaba que hasta temba al abrir puerta, ni siquiera recordó preguntar
si Camilo estaba ahl; simplemente buscó un lugar donde esconderse y recuperarse por instinto.
Entró temndo y se derrumbó apenas cruzó el umbral, ni siquiera cerró puerta cuando furiosa
voz de Camilo retumbó desde oficina: “?Inútiles! ?Son todos unos inútiles! Se suponía que era ese
vagabundo el que debía morir, pero terminó siendo esa mujer, ?cómo es posible que se equivoquen
asi?”
El grito de Camilo hizo volver en sl, rápidamente cerró puerta para que el sonido no se escapara,
aunque intentò no hacer ruido para no perturbarlo.
Pero el sonido fue suficiente para detener los gritos.
Camilo salió de habitación.
Atrapada, Fabiana no tuvo otra opción que enfrentarlo, mándolo con hesitación: “Papà.”
Camilo solo miró friamente y dijo al teléfono: “Luego te mo.”
Colgo y se volvió hacia Fabiana: “?Escuchaste?”
“?Escuché qué?” Fabiana intentó hacerse desentendida.
Pero esta vez Camilo no dejó enga?arlo: “No te hagas tonta conmigo, Con todo el alboroto ens
noticias hoy.
Capitulo 534
?cómo no vas a saber de qué hablo?”
E negó con cabeza, pero su rostro mostraba pánico,o si se negara a aceptar realidad.
Camilo pensó que e no podia aceptar que su admirado padre se hubiera convertido en lo que era
ahora y observó durante un buen rato, hasta que finalmente se ando.
“Fabiana, hay cosas que uno no puede contrr,” dijo con un tono más suave.
“No quiero escuchar,” retrocedió, todavia con miedo,o tantas veces había hecho
caprichosamente, y se dio vuelt para huir. Pero no fue más rápida que Camilo, quien agarró del
brazo y forzó a detenerse.
Fabiana, ahora solo tú puedes salvarme, tienes que hacerlo.”
Camilo habló seriamente. “Nuestro n tuvo un contratiempo, seguramente Dorian me va a rastrear,
ayudarme.”
tienes que
Fabiana no tuvo más remedio que mirarlo.
?Cómo quieres que te ayude?” Preguntó.