Capítulo 527
La búsqueda bajo el agua erarga y desesperante.
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Frida observaba a Dorian y a los demás sumergirse y salir del agua, sin tener noticias de Amelia. El
miedo y desesperación casi ahogaban,
Estaban en el agua, no en el monte o en otra tierra firme donde aún podrían tener esperanzas de
búsqueda.
Una persona no puede durar mucho tiempo sumergida,
El grupo de rescate ya se habia dispersado corriente abajo en su búsqueda.
La policia, al recibir alerta, se apresuró a llegar y se unió al esfuerzo.
La operación de búsqueda se extendió desde donde Amelia cayó al rio, siguiendo corriente hasta el
cauce principal y después hasta desembocadura cercana al mar, pero no encontraron nada.
La desesperación envolvia los corazones de todos.
Ya sea caer en una columna de hormigón o ser arrastrado al mar, en ambos casos, no habia
posibilidad de sobrevivir.
Pero nadie se atrevia a decirlo en voz alta.
Nadie se atrevia a mencionar esa posibilidad.
El viento y lluvia se calmaron poco a poco.
El cielo del este yaenzaba a ararse y lentamente se hacia más luminoso.
El personal de apoyo logistico ya habia traido ropa seca para los que habian estado en el agua, todos
menos el Sr. Ferrer.
Dorian,o si hubiera perdido razón, entraba al agua una y otra vez en un estado de
entumecimiento obstinado.
Pero noche fria del invierno y el aire hdo que bajaba del sur intensificaron el frio cial.
Al amanecer, ya sea por el agotamiento total de sus fuerzas o por desesperación de no encontrar a
nadie, se tambaleó varias veces antes de perderpletamente conciencia y desplomarse, siendo
llevado al hospital en medio del caos.
Eduardo también habia pasado noche en v a ori del río.
Pero no pudo convencer a su hijo de descansar.
El cpso súbito de Dorian lo dejópletamente perturbado y se apresuró a seguir ambncia al
hospital.
Frida, de rodis en ori, estaba llorando inconsble, sin poder articr pbra.
Yael también se sentia terriblemente afligido..
Se quitó su chaqueta y colocó sobre los hombros de Frida, diciéndole con voz entrecortada: “No
tener noticias es una buena noticia, Amelia estará bien.”
Pero ni él mismo se convencia con el tono débil de su voz.
Estaba en el agua, no en tierra firme.
Si no se encuentra a alguien en tierra, aún puede haber esperanza de sobrevivir, pero en el agua,
esas posibilidades se reducian.
Frida no respondió, llorando hasta quedarse sin aliento, sin poder emitir un sonido, solo podia mirar
desesperadamente superficie del rio que ya se calmaba.
La policia ya ha ampliado búsqueda hasta desembocadura del rio.
Marta, a su
sudo, también tenia los ojos rojos, conteniendos lágrimas una y otra vez.
Serena, en sus brazos, ya tenia los ojos hinchados y rojoso tomates, aunque no lloraba
desconsdamenteo noche anterior, sus ojos seguían llenos de lágrimas y su mirada era de
pánico y confusión.
Capitulo 527
Era muy joven para entender lo que todo eso significaba, pero su mirada de pánico y confusión
desgarraba aún más el corazón de Yael.
Al ver que alguien finalmente miraba, Serena preguntó con voz temblorosa y cautelosa, su tono
lleno de timidez, “Se?or Yael, ?dónde está mi mama?”
Esa voz temerosa y cautelosa, instantáneamente provocó ques lágrimas del hombre brotaran.
No era de los que lloraban facilmente, pero al ver el nerviosismo oculto de ni?a, pensando en que su
madre tal vez ya no estaba y que su padre habia perdido el conocimiento,s lágrimas fluían sin
control.
Extendio su mano hacia e e intentando mostrar una sonrisa, le dijo con voz ronca: “Tu mamá está
ocupada trabajando.”
“Entonces… Serena dudó un momento, mirando a Yael con cuidado, ?cuándo terminará de trabajar?
E dijo que
iriamos a pasear con papa.”
Yael se quedo sin pbras, atragantado.
Frida lloraba aún más, luchando por respirar.
Sin saber que había dicho mal, Serena miró con timidez a Frida y luego a Yael, entrzando
nerviosamente sus peque?as manos dnte de e.
Miro a su alrededor con un poco de miedo..
Todo era un desorden y le erapletamente ajeno el sitio de constrión.
Aunque no sabia que ese lugar no era un hotel, sabia que no se maba asi.
E recordaba que habia hado noche anterior con su mamá por teléfono y le había prometido
que estaría esperand en el hotel, que cuando despertara, podria ve
Han sedo promesa, no, mejor dicho, habian chocados palmas.
Serena recordó que no podia enganchar el dedito de su mamá, fue su papá quien le ense?ó a chocar
las palmas con
e.
Peroo no habia dormido noche anterior, todavia no podía ver a su mamá
Retiro su mirada inquieta de los alrededores y miró a Yael con ojos llenos de esperanza,
preguntándole en voz baja: “Se?or, ?ya puedo volver al hotel?”
“ro que si.” El hombre hizo un esfuerzo por sonreirle, “Ahora mismos llevare a tu madrina, a tu tía
y a ti de vuelta al
hotel.”
Dicho eso, se volvió hacia Frida, quien aún estaba de rodis en el suelo llorando desconsdamente
y le dijo suavemente: “Vamos a descansar al hotel por ahora, aqui estoy yo, cualquier noticia te mo,”
Frida solo negaba con cabeza,s lágrimas en cascada de sus ojos y cuando abría boca,
solo se escuchaban sozos desgarradores.
Incluso Serena se contagió de su nto y tambiénenzó a llorar, pero aun así le dijo seriamente a
Frida: “Madrina, mamá dijo que podré ve cuando despierte, ?te parece si volvemos y nos
acostamos?”
Frida lloró aún más fuerte, incapaz de contrr sus emociones.
Yael se acercó para ayuda a levantarse y le susurró al oido: “Lleva a Serena a descansar, lleva toda
la noche sin dormir, ni?a no aguantard,”
Frida asintió con dificultad.
Yael los llevó al hotel más cercano a obra.
Con un gran deseo de ver a Amélia, apenas llegó a habitación del hotel, Serena se quitó
chaqueta sin que nadie se
lo pidiera, se subió a cam?, se cubrió cons mantas y se acostó plácidamente.
No soltó en ningún momento mu?eca que llevaba en sus brazos.
“Buenas noches madrina, buenas noches tía, buenas noches Sr. Yael.”
09:59
Se despidió amablemente de cada una des personas en habitación, abrazó su mu?eca y cerró los
ojos de Inmediato.
Con gran ternura y cuidado, convirtió el acto de dormir en una ceremonia.
Una ceremonia para cumplir promesa que había hecho con su mamá.
En su joven corazón, tenia firme creencia de que si seguia el acuerdo que tenia con su mamá y
dorm bien, al despertar podría veo deseaba.
El estado emocional de Frida se había calmado un poco en el camino de regreso, pero al ver a ni?a
asi,s lágrimas volvieron a romper presa y fluir con fuerza.
Los ojos de Yael también se humedecieron y le dio unas palmadas reconfortantes a Frida en
espalda sin decir una pbra.
Luego regresó al lugar del idente.
El trabajo de búsqueda y rescate continuaba, asío tarea de desmantr los pres de manera
tensa y ordenada. La columna que antes no habian podido prar, estaba vertida de manera
inesperadamente sólida, aunque solo se habíapletado mitad.
Esa anomalía, unida a ausencia de Amelia, generaba una intensa inquietud en los trabajadores
presentes.
Yael se informó con policía sobre los avances en búsqueda en el lugar, luego se apresuro al
hospital
Al entrar en habitación, vio a Eduardo custodiando cama, con una expresión de agotamiento y un
desayuno ya frío en mesa, que no había tocado.
Dorian yacía en cama, pálido y con losbios igual de ncos, aunque inconsciente, tenia el
entrecejo
constantemente fruncido,o atrapado en una pesadi.
“?Cómo está el Sr. Ferrer?”
Preguntó en voz baja a Eduardo.
Con nerviosismo, Eduardo negó con cabeza: “No sé.”
“El doctor dijo que fue por estar tanto tiempo en agua hda, su cuerpo no aguantó sobrecarga y el
choque emocional. Eduardo agregó con voz ronca, “Quizás su cuerpo activo un mecanismo de
autoprotión. Si seguia asi, él realmente podría…”
No se atrevió a continuar.
Después de casi treinta a?os siendo padre, nunca había visto a su hijo tan fuera de control y frenético.
No quería ni pensar en cómo sería cuando despertara.
Yael lo miró y tras una pausa, decidió preguntar: “Sr. Ferrer ?qué pasó anoche?”
“Bueno…”
Al recordar los terribles eventos de noche anterior, especialmente desde el momento en que Amelia
lo sostuvo para evitar que cayera, luego fue a rescatar a aquel trabajador delgado y débil, hasta el
instante en que su peque?o cuerpo fuenzado fuera de barandi, Eduardo sintió que su garganta
se cerraba de forma incontrble.
Yael notó cómo se movia su manzana de Adán, pero no dijo nada, solo lo miró en silencio, esperando
que hara
Pero el sonido repentino de su teléfono móvil rompió el breve silencio.
Yael echó un vistazo al teléfono, era una mada de su asistente,
“Tengo que tomar esta mada.”
Dijo tomando el móvil y caminando fuera de habitación para contestar.
“Se?or Yael, tenemos un problema, ens redes explotó noticia de que alguien uso trucos para
acelerar el avance del proyecto del resort.”
Capitulo 527
En cuanto respondió mada, voz angustiada del asistente resonó en su oído, “Está armándose
un revuelo en inte y el departamento de rciones públicas no sabe exactamente qué está
pasando en obra. Nadie responde en el sitio de constrión, así que maron a oficina del
presidente para preguntar cómo deberiamos manejar esto.” Yael frunció el ce?o y controló su
expresión: “Dile al departamento de rciones públicas que controle situación y que estén atentos.
Yo voy a ver qué está pasando.”
El asistente respondió: “Entendido.”
Yael colgó y rápidamente abrió su Twitter ys páginas de noticias.
Términoso “trucos en obra“, “Grupo Esencia” y “Grupo Esencia sospechoso de trucos en
obra‘ ya habiani explotado ens tendencias.
Yael se deslizó rápidamente por página con punta de los dedos, sin tiempo para leer todo, cuando
escuchó voz sorprendida de Eduardo: “Dorian, ya despertaste.”
Se giró rápidamente para entrar a habitación y de un vistazo vio a Dorian sentándose de repente en
la cama,o si hubiera despertado de golpe oo si todavía no estuviera del todo consciente.
Comenzó a sacudirs mantas y a levantarse de cama, dándole instriones a Yael con calma:
“Dile a Amelia que venga.”