Capítulo 509
Dorian estaba reciblendo a Manuel Sabin en su oficina
Manuel había ido especialmente a buscar a Dorian.
La última vez, Amelia edió a que siquieran utilizando su dise?o para constrión delplejo
turístico, pero dejó ro que no se involucraria más en el proyecto.
Como los nos requerian ciertos ajustes prácticos durante constrión, era necesario el contacto
con dise?adora. Lorenzo habia intentado har con Amelia en varias ocasiones, pero e lo
rechazó cada vez, lo que provocó que el proyecto se pusiera en pausa
Con el paso del tiempo, el proyecto estancado y sin poder convencer a Amelia, Manuel se estaba
desesperando, así que decidió venir él mismo para intentar har con e
Sin embargo, al llegar a empresa, se enteró de que Amelia estaba de viaje y no pudo ve.
Manuel no sabia cuánto tiempo estaria Amelia fuera ni cuánto tendria que esperar, así que no tuvo
más remedio que buscar a Dorian, esperando que él, por surga amistad con su abuelo, pudiera
convencer a Amelia.
“Lo siento, Sr. Manuel, pero en este asunto respeto decisión de Amelia.”
Después de escuchar razón de visita de Manuel, Dorian rechazó su petición de manera cortès
pero firme.
El anciano intentó jugar carta emocional: “No es que quiera forza a hacer algo, solo espero que
e lo reconsidere. Quisiera que tú haras con e. Después de todo Elisa y yo ya estamos
mayores, no sabemos si podremos esperar.”
Manuel suspiró antes de continuar: “Habia pensado en traer a abu Elisa para har con e…
“Sr. Manuel!” Dorian lo interrumpió con voz serena, “Si realmente respeta a e y a su esposa, no
deberia involucrar a Elisa en esto. No está pidiendo un favor, está utilizando el chantaje emocional.”
Manuel se quedó sin pbras, bloqueado por respuesta de Dorian.
El entendía aquel principio, y por eso no había llevado a su esposa a har con Amelia.
Realmente esperaba poder tener una conversación sincera con Amelia, pero el tiempo había sido
desafortunado, coincidiendo con su viaje de negocios.
En ese momento, se escuchó un golpeteo en puerta.
La voz melosa de Fabiana resonó en entrada: “?Puedo entrar?”
Mientras haba, Fabiana ya habia abierto puerta de s y entró, corriendo cari?osamente hacia
Manuel y abrazando su brazo mientras decía con coqueteria: “Abuelito, ?cómo es que vienes a
empresa y no me avisas? Casi me pierdo de verte.”
“Tengo un asunto importante, dijo Manuel, mirando a Fabiana. “He pasado por tu oficina y no te vi,
pensé que habías tomado el día libre.”
Su tono no era ni cálido ni frio, simplemente cortés, muy diferente a afectuosidad anterior.
Pero a Fabiana no parecia importarle, seguia abrazando su brazo y explicándose con cari?o: “Estaba
trabajando, solo que hoy habia chequeo médico en empresa, estaba abajo en f esperando mi
turno. Cuando me dijeron que habias venido, subi corriendo.”
Fabiana no pudo evitar levantar vista hacia Dorian y lo saludó con cortesía: “Sr. Ferrer.”
Dorian no le prestó atención, ya se ha levantado y se despidió de Manuel con una disculpa: “Sr.
Manuel, lo siento, tengo trabajo que atender, no puedo pa?arlo más, siéntaseo en su casa.”
Dicho eso, se levantó y se dirigió hacia puerta.
“Dori,” Manuel también se levantó apresuradamente, intentando detenerlo, pero Yael ya había entrado,
sonriendo y diciéndole: “Sr. Manuel, si necesita algo me lo puede decir a mi, el Sr. Ferrer está muy
ocupado con su trabajo.”
Capitulo 509
Manuel le echó un vistazo, abrió bocao si fuera a decir algo, pero al final no dijo nada. Solo se
despidió de Yael, le recordó a Fabiana que trabajara duro y luego se fue con un semnte sombrio.
“Yo t
te pa?o,” dijo Fabiana, apurándose a seguirlo.
Yael los pa?ó hasta salida del edificio y luego regresó a buscar a Dorian.
“?Se fue el Sr. Manuel?“, preguntó Dorian sin dejar de trabajar y sin levantar mirada.
Su asistente asintió: “Si, ya se subió al auto y se fue.”
El también asintió y le pasó unos documentos: “Vig estos asuntos también en los próximos dias.”
“Está bien,” dijo Yael, tomando los papeles.
Dorian tenia un viaje de último momento neado con Serena y necesitaba organizar su trabajo para
los siguientes
dias.
Como el asistente de confianza de Dorian, Yael tenia que asumir esas responsabilidades adicionales
de imprevisto.
Durante toda ma?ana, estuvo coordinandos tareas que Dorian le habia pasado, hasta que visita
de Manuel interrumpió brevemente esa rutina.
Después de terminar con todo lo que Dorian le habia encargado, Yael estaba a punto de salir cuando
su asistente lo mó para recordarle cita médica anual, era su turno y debia ir de inmediato.
El chequeo médico era un beneficio para los empleados del Grupo Esencia, realizado anualmente en
el centro médico ubicado en el tercer piso.
Yael, habiendo casi terminado con su trabajo, colgó el teléfono y le preguntó a Dorian: “Sr. Ferrer, nos
toca el chequeo médico, ?va a bajar ahora?”
Dorian recordó entonces que tenía pendiente el chequeo.
A pesar de ser el presidente del grupo, raramente hacia uso de privilegios especiales y seguía el
proceso de citas organizado por el departamento de recursos humanos.
Su cita fue organizada por Yael y al ver que era su turno, echó un vistazo a su reloj, vio que tenía
tiempo y asintió. Se levantó y se dirigio hacia el centro de chequeos en nta baja.
Su asistente lo siguió rápidamente.
El centro de chequeos no estaba muy lleno, ya que gente asistía segúns citas programadas por
departamento.
Era el turno del personal de presidencia y dirión.
Entres caras no tan familiares, inesperadamente Fabiana estaba alli, mezda con el grupo de
dirión, esperando su turno para extrión de sangre. Mientras esperaba, haba por video con
Manuel, recordándole cuidadosamente que se cuidara en el camino y otras cosas por el estilo.
Manuel parecía conmovido por su atención, su expresión era mucho más suave que antes en s
de reuniones y también mostraba una sonrisa, tiernamente le pedia que se esforzara y no le causara
problemas a Eduardo.
Al ver tierna interión entre abuelo y nieta, Dorian frunció el ce?o ligeramente y desvió mirada
sin mostrar emoción alguna.
Capítulo 510
Yael también notó a Fabiana en el equipo, algo sorprendido de vera alli, pero no del todo inesperado.
Eduardo mimaba y prácticamente le permitía hacer lo que quisiera en empresa,
Fabiana, aprovechando excusa del chequeo médico para zafarse de trabajar, ramente estaba
usando su rción con Eduardo.
En el uso de privilegios, esa chica ya era toda una experts.
Yoel sabia que a Dorian le disgustaban los privilegios, asi que con cuidado se dirigió a él: “?Sr.
Ferrer?”
“Hale a mi padre más tarde, recuérdale que empresa tiene sus propias res y no permito que
nadies rompa,”
Dorian habló con voz tranqu, mientras se dirigía hacia el mostrador des enfermeras.
“Está bien
Yael lo siguió, al llegar tomó su formrio de chequeo médico y de paso, agarró uno para Dorian y se
lo entregó.
él tomó el formrio y se dirigió a f para toma de muestras de sangre.
Fabiana acababa de colgar el teléfono, observando desde lejos cómo le sacaban sangre a otra chica,
pero parecía un poco asustada. Después de una mirada, se cubrió cara y se giró, su rostro pálido y
nervioso, parecia indecisa,o si quisiera seguir adnte pero temiera.
La chica detrás de e, que parecía llevarse bien con Fabiana, le preguntó con preocupación: “?Qué
pasa?”
“Me mareo con sangre, dijo Fabiana con cara pálida y luego preguntó, “?Es posible pasar el
chequeo sin prueba de sangre?”
Dorian, que estaba atendiendo su teléfono, se detuvo al escuchar pbra “mareo“.
Fabiana no se había percatado de presencia de Dorian, toda su atención estaba en el tema de
sangre, cada vez más pálido y vte,o si quisiera darse vuelta, pero indecisa.
su rostro
Una enfermera que escuchó que e no queria hacerse prueba de sangre, levantó vista y le dijo:
“Si te mareas, no mires aguja. Pero te riendo que te hagas el chequeopleto.”
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Lapa?era detrás de e también asintió en acuerdo: “ro, no mires.”
Fabiana asintió con cara pálida y cuando vio que chica frente a e ya había terminado, se sentó
con esfuerzo.
Pero cuando aguja de enfermera se acercó de verdad a vena de su brazo izquierdo y antes de
que realmente pinchara, Fabiana, pálida, se levantó apresuradamente y dijo con urgencia: “No, no
puedo, realmente me mareo, no me haré prueba,”
Mientras haba, se levantó apresuradamente de si, casi tiránd en el proceso.
La chica a sudo estaba un poco asustada por su reión y rápidamente sostuvo, miránd
incréd: “?Tienes tanto miedo de sacarte sangre? ?Cómo haces con los chequeos médicos?
?Nunca te haces pruebas de sangre?”
Fabiana, con palma de mano firmemente sobre el brazo de su amiga, pálida y sin atreverse a
mirar aguja en mano de enfermera, le dijo: “Si no estoy enferma, no me hago pruebas. No me
he sacado sangre en a?os.” Dorian, que estaba observando sin hacer ningúnentario, frunció el
ce?o confundido.
Si no se habia sacado sangre en a?os, ?cómo se hizo el informe de paternidad con Lorenzo?
Dejó de pensar y se dirigió hacia salida, sacando su celr para mar a Lorenzo..
El teléfono de Lorenzo fue contestado rápidamente.
“?H?” Una voz familiar llegó desde el otrodo de linea.
“Soy yo, Dorian.” Se identificó de inmediato, “?Cómo se confirmó rción de parentesco en el
informe de paternidad entre Fabiana y tú?”