Capítulo 498
Observando el cor de Virgen María descansando tranqumente en caja de joyas, se quedó
absorta por un momento, antes de extender lentamente mano hacia el cor y tomarlo.
La Virgen María de teado brillo resndecía bajo luz, con una ta exquisita y un dise?o único; el
material era de tal calidad que no estaba al alcance de cualquier persona.
En el pasado, cuando Amelia intentó buscar a su familia, había tratado de llevar el cor al mercado
de joyería para que lo tasaran. El experto pudo determinar calidad del material, pero no pudo
identificar su procedencia ni quién lo había hecho; así que seguirle pista a su origen era algo
imposible.
Por eso, e perdió esperanza de encontrar a su familia. Justo en ese entonces se reencontró con
Dorian, se casó embarazada de él y toda su atención se centró en su hijo y en él. En aquel momento,
solo pensaba en llevar una buena vida con Dorian y no se tomó molestia de buscar a su familia.
Después de que nació Serena, el deseo de buscar se desvaneció aún más, tampoco había tiempo, por
lo que poco a poco se olvidó del cor; muchas veces, casi ni recordaba su existencia.
Solo en situaciones y contextos muy específicos recordaba de repente el cor,o esa noche en
tienda de manualidades DIY.
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Amelia quería incorporar imagen de Virgen María en el cor DIY que le estaba haciendo a
Dorian. Había sobrevivido s en un páramo hdo durante mucho tiempo cuando era ni?a, pensaba
que tal vez había sido por protión mística de ese cor que siempre llevaba consigo.
Había crecido de manera próspera a lorgo de los a?os, así que quería pasarle esa protión a
Dorian.
Aunque el cor era bonito, ni el dise?o ni longitud eran adecuados para un hombre adulto; parecía
más apropiado para un ni?o. Por eso, pensó en replicar una miniatura de Virgen María con el mismo
material y dise?o para incrusta en el cor de Dorian, logrando así lo mejor de ambos mundos.
Sosteniendo el cor de Virgen María entre sus dedos, lo acercó ligeramente a puerta del armario
y sacando su teléfono móvil, le tomó una foto antes de guardarlo y colocar el cor de nuevo en caja
de joyas.
En ese momento, Dorian entró cargando a Serena, que acababa de ba?arse.
Le habíavado el cabello y lo tenía envuelto en una toa. Pasando por detrás de Amelia, notó que
e guardaba una caja de joyas en caja fuerte, pero no preguntó nada.
La caja fuerte solo usaba Amelia; él guardaba sus cosas en casa y aparte de los documentos
personales que necesitaba llevar consigo, no necesitaba nada más, así que tampoco necesitaba
caja fuerte.
Nunca había abierto.
Igual que Amelia no hurgaba en sus cosas, él tampoco hurgaba ens de e.
Lo mismo ocurría con los teléfonos móviles.
Amelia nunca revisaba su teléfono y él nunca revisaba el de e.
E no dijo nada, al ver que él entraba con Serena, se giró para mirarlos y preguntó: “?Ya
terminaron?”
“Sí, respondió Dorian con voz serena, “levé el pelo.”
“Yo puedo secárselo,” ofreció Amelia, cerrando puerta de caja fuerte y poniéndose de pie.
“No te preocupes, yo me encargo. Sigue con lo tuyo,” dijo Dorian, viendo que e cerraba caja
fuerte, pero aun así preguntó, “?Por qué necesitas abrir caja fuerte? ?Pasó algo?”
“No, negó Amelia con cabeza, “solo estaba buscando unos documentos.”
él asintió sin decir más.
Puso a Serena sentada en cama, secó su cabello con toa y luego tomó el secador de pelo,
secándole el cabello con habilidad.
Serena disfrutaba del servicio de su padre, se sentaba tranqu dejando que Dorian atendiera.
Capitulo 498
Amelia no podía ayudar.
“Entonces me voy a duchar.”
Dijo suavemente, dejando su teléfono celr sobre mesa de maquije y se giró para tomar su ropa
y dirigirse a ducha.
Serena estaba sentada aburrida mientras se secaba el cabello,o era abundante yrgo tomaba
una eternidad. No pudo quedarse quieta por mucho tiempo y al ver que el celr de Amelia estaba
sobre mesa de maquije, no pudo resistirse y se inclinó para tomarlo.
Dorian miró y le recordó: “Serena, habíamos quedado en que no podías usar el celr, ?lo
olvidaste?”
“Solo lo voy a mirar un momentito“, dijo ni?a en voz baja, con los dedos torpes tratando de
desbloquear el teléfono, agarrándolo fuerte y con cuidado,
E recordaba contrase?a del celr de su mamá, así que lo desbloqueó sin problema, pero justo
cuando lo logró, una mano grande se extendió y le quitó el teléfono.
Serena levantó mirada instintivamente.
Su padre miraba seriamente: “Eres muy peque?a todavía, habíarnos acordado que no jugarías con
el celr“.
Serena rara vez veía a Dorian tan serio. Frunció losbios, asintió con incertidumbre y miró con deseo
el celr en sus manos, pero él, ignorando su carita de pena, lo puso de vuelta en su lugar,
Serena lo observaba con anhelo, sin atreverse a alcanzarlo.
Cuando Amelia salió de ba?arse, Serena todavía estaba mirando con a?oranza el celr sobre
mesa.
“?Qué pasa?“, preguntó su madre mientras se secaba el cabello mojado y se acercaba a e
confundida. Dorian levantó vista hacia e: “Quiere jugar con el celr“.
Amelia entendió y se agachó frente a Serena: “?No le prometiste a papá y mamá que no ibas a jugar
con el celr?”
La ni?a asintió con vión.
“?Y también le prometiste a mamá que no tomarías el celr de nadie sin permiso?” Amelia siguió
preguntando con suavidad,
Serena vaciló de nuevo, pero asintió obediente. Después de asentir, no necesitó que Amelia dijera
nada más; se acurrucó en los brazos de su madre y se disculpó con voz tierna y suave, “Lo siento,
mamá“, luego se gíró para disculparse con Dorian, “Lo siento, papá“, con un tono dulce ystimero.
Dorian sintió que se le andaba el corazón, casi saca el celr para dárselo, pero finalmente su
razón prevaleció, sabiendo lo da?ino que son los dispositivos electrónicos para los ojos de los ni?os,
no dejó que esa debilidad le ganara. Solo le revolvió el cabello ya seco y su expresión severa se
suavizó, su voz también se tornó más dulce. “No te preocupes.”
“?Qué tal si vas a dormir con mamá y yo me ocupo de unas cosas, está bien?“, preguntó con
gentileza. Serena asintió y sin necesidad de que Amelia arrura, se acostó y rápidamente se quedó
dormida. Amelia arropó bien y luego tomó el celr, buscó foto reciente y envió por WhatsApp
a un amigo joyero, pidiéndole que le ayudara a hacer una imagen de Virgen María, dándole también
las medidas.
Cuando Dorian entró después de ducharse, vio a Amelia ocupada con su celr.
“?Todavía no te vas a dormir?“, preguntó, acercándose.