AliNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
AliNovel > mi-frio-exmarido > Cap铆tulo 456

Cap铆tulo 456

    Capítulo 456


    Amelia reflexionó sobre el silencio incómodo quepartirían en el coche, simplemente viajando en


    mutismo hasta empresa, afectando el ánimo de ambos.


    “El taxi ya llegó, cancr ahora sería una pérdida de tiempo para el conductor.”


    Amelia habló en voz baja, abrió puerta del vehículo y se subió al taxi.


    Sin emitir sonido alguno, Dorian cerró con ve puerta del copiloto y pisando el acelerador, se alejó


    a toda velocidad. Amelia observaba con una miradapleja el sedán negro que se distanciaba no


    muy lejos, sin decir pbra.


    Ambos llegaron casi al mismo tiempo a empresa.


    Dorian un poco antes.


    Apenas se estacionó, se encontró con Rufino al bajar del coche, que también acababa de llegar a


    empresa.


    “Buenos días.”


    Rufino mantenía su habitual entusiasmo y vitalidad, saludó afectuosamente a Dorian y después de


    saludar, se percató de ausencia de Amelia.


    “?Eh? ?Y Amelia? ?No ha venido a trabajar hoy?”


    Preguntó confundido.


    Dorian le echó una mirada y sin decir pbra, pasó por sudo hacia el ascensor.


    Su amigo frunció el ce?o, perplejo, pero aun así lo siguió.


    Ambos subieron al mismo ascensor.


    Al detenerse en el primer piso, puerta se abrió y Rufino vio a Amelia esperando el ascensor.


    Todos habían llegado casi media hora antes a empresa, a esa hora no había mucha gente en el


    vestíbulo, solo Amelia.


    Rufino se sorprendió: “?Qué haces aquí?”


    Pensó que Amelia y Dorian habrían llegado juntos.


    E no sabía cómo responder, así que sonrió incómodamente y entró al ascensor.


    Dentro del ascensor, Rufino percibió rápidamente que algo no estaba bien.


    Ambos permanecían en silencio, ocupando esquinas opuestas del elevador, sin intercambiar pbras


    ni miradas, mirando tranqumente los números que cambiaban en el panel.


    Rufino no pudo contenerse y preguntó.


    “?Qué les pasa a ustedes dos?”


    “Nada.”


    “Nada.”


    Respondieron al unísono con misma tranquilidad.


    Justo cuandos voces cesaron, el ascensor se detuvo en el piso diecisiete.


    Amelia fue primera en salir, sin despedirse.


    Rufino miró a Dorian.


    El rostro guapo de Dorian permanecía sereno, sin ninguna emoción.


    “?No vas a salir?“, preguntó con voz baja y calmada.


    “ro que sí,”


    12:23


    Capitulo 456


    Viendo ques puertas del ascensor estaban a punto de cerrarse, Rufino no tuvo tiempo de preguntar


    más y salió rápidamente. Al girarse, a través des puertas que se cerraban lentamente, vio


    indiferencia en el rostro de Dorian.


    Frunció el ce?o de nuevo, sin entender.


    Cuando volvió a su oficina, no pudo evitar mirar hacia donde estaba Amelia.


    E estaba arrendo su escritorioo siempre, su expresión era tranqu, sin ningún cambio


    aparente.


    Rufino sacudió cabeza, preguntándose si elportamiento de ambos lo había asustado tanto que


    se había vuelto paranoico.


    Pero esa paranoia se agudizó durante reunión de ma?ana.


    Amelia parecía distraída durante reunión, a menudo perdida en sus pensamientos.


    Así que no pudo evitar mira más de lo normal.


    Pero Amelia parecía no darse cuenta y simplemente jugueteaba con su boligrafo sobre el no, muy


    distraída.


    “Directora Amelia,” Rufino no pudo evitar preocuparse al mira. “?Te sientes mal?”


    E volvió en sí y negó con cabeza, disculpándose: “No, estoy bien.”


    Su jefe sonrió: “Mejor así.”


    Luego le dijo: “El proyecto del resort de Valverde de estilo tradicional ha tenido unos peque?os


    problemas en constrión, necesitamos enviar a un dise?ador para que siga el progreso en el sitio,


    probablemente será un viaje de trabajo de alrededor de medio mes, ?a quién crees que deberíamos


    enviar?”


    Amelia pensó por un momento y lo miró: “Yo iré.”


    “No hace falta que vayas tú, con enviar a dos dise?adores asistentes será suficiente.”


    Rufino ni siquiera lo pensó dos veces antes de rechazar su solicitud, no necesitaba a Amelia en el


    sitio, eso ya se habia acordado desde el principio del proyecto, además, solo eran unos asuntos


    menores, no había necesidad de que directora fuera personalmente.


    Lo que Rufino tenía en mente era enviar a dos asistentes de dise?o, nada más. Amelia era


    dise?adora jefa y había estado trabajando con Dalia y Héctor, entre otros, durante varios meses. Nadie


    mejor que e para saber quién tenía más capacidad de manejar el proyecto.


    Sin embargo, e sacudió cabeza: “No te preocupes, este proyecto es mi responsabilidad y necesito


    estar al tanto de cómo va todo.”


    “Pero es un viaje de negocio de quince días.” Rufino no pudo evitar recordarle, “Valverde y Arbda


    pueden estar cerca, pero me temo que no sea práctico ir y venir. Además, el equipo de constrión


    está apurando el trabajo y no descartemos posibilidad de que tengan que hacer horas extra por


    noche.”


    “No hay problema,” insistió Amelia, “me alojare por allá.”


    “Pero…” Rufino todavía estaba dudoso.


    Dalia ya había levantado mano: “Se?or Rufino, yo puedo pa?ar a directora.”


    Original from N?velDrama.Org.


    “No es seguro que esténs dos ss en el sitio de constrión, mejor pa?o a directora,”


    intervino Héctor, alzando mano, “con un hombre aldo, estará más segura.”
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
Shadow Slave Beyond the Divorce My Substitute CEO Bride Disregard Fantasy, Acquire Currency The Untouchable Ex-Wife Mirrored Soul