Capítulo 370
Amelia estaba cocinando en el estudio de aldo para no molestar a Serena y Marta, quienes estaban
en casa.
Siempre se preocupaba por alimentación bnceada de Serena y su refrigerador estaba siempre
lleno de todo tipo de alimentos.
Dorian preferíaidas ligeras, asi que Amelia agarró algunos camarones, almejas, huevos, además
de cebollin y se dispuso a prepararle unos fideos de mariscos.
La cocina del estudio vecino tenía todos los ingredientes necesarios,
“Descansa un rato“, le dijo al abrir puerta y ver a Dorian.
él asintió y mientras se desabrochaba corbata con una mano, se dirigió al ba?o.
Al pasar por sudo, Amelia percibió un ligero olor a desinfectante en él, era muy tenue, casi
imperceptible.
Le echó una rápida mirada a Dorian, quien ya se había quitado corbata y el saco,
“Voy a darme una ducha“, dijo él,nzando su ropa al cesto de ropa sucia.
Amelia asintió: “Está bien“.
E llevó los ingredientes a cocina, tomó una o peque?a con una mano,vó y llenó de agua
para pone al fuego, con otra mano tomó un tazón limpio y vertió los camarones dentro para
empezar a prlos y limpiarlos
hábilmente.
Como única hija de familia y una ni?a que no fue especialmente mimada, nca había hecho
trabajar desde que era peque?a, encargándole todo tipo de tareas domésticas. Por eso, Amelia tenía
una gran habilidad para sobrevivir y su destreza en cocina era notable.
Cocinar era algo que le resultaba muy fácil.
En cuestión de minutos, ya había preparado los camarones ys almejas
Encendió estufa para calentar aceite y mientras esperaba, puso los fideos en o con agua
hirviendo. Cuando el aceite estuvo caliente, echós cabezas de los camarones para freís y obtener
un aceite rojizo. Luego agregó dos huevos, los retiró y los puso a undo, después a?adió jengibre
picado y cebollin para freirlos, luego incorporós almejas y los camarones para cocinarlos al vapor
con tapa puesta.
Cuando Dorian salió del ba?o, vio a Amelia ocupada y organizando todo en cocina, el aroma de los
mariscos y el jengibre con cebollin llenaban habitación.
No pudo evitar mira.
Con el cabello reciénvado y recogido con una pinza, sus rizos suaves caían casualmente por su
meji, dándole una belleza rjada y despreocupada.
Su rostro tranquilo y pálido no mostraba signos de estrés o molestia. Con una mano, levantó tapa de
la o y con otra, usó los palillos para retirars cabezas de los camarones ys cáscaras des
almejas. Luego, con mano que quedaba libre, tomó tetera eléctrica y vertió el agua hirviendo
sobre los mariscos cocidos,pletando el proceso con una fluidez que parecía ajena as
preocupaciones mundanas.
Al ver a Amelia tan serena, Dorian recordós acusaciones que Cintia y Eduardo habían hecho contra
e.
Sin haber molestado a nadie, había sido victima de difamación y falsas acusaciones.
Ni siquiera podía considerarse culpable haber hecho algo; todass acusaciones y el acoso eran
simplemente el resultado de prejuicios arraigados en mentalidad de los demás.
Amelia sintió que alguien observaba y al girarse, vio a Dorian apoyado en el marco de puerta,
miránd en silencio. E le sonrió: “?Ya te ba?aste?”
“Sí“, respondió con un leve movimiento de cabeza, acercándose a e.
“Los fideos ya casi están listos“, dijo Amelia.
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“Entendido.”
Con una voz suave y lenta, Dorian se colocó detrás de e y de repente, abrazó suavemente por
espalda.
Amelia se tensó por un momento, pero no se resistió.
Podía sentir que algo en Dorian no estaba bien esa noche; había en él un cansancio profundo que
intentaba ocultar. Dorian notó su rigidez, pero no soltó, en cambio, abrazó más fuerte,
envolviéndpletamente en sus brazos con una ternura que llevaba un matiz depasión difícil
de describir.
Amelia giró ligeramente cabeza hacia él y preguntó: “?Pasó algo?”
él miró, pero no dijo nada. Solo inclinó su cabeza hacia e y sus delgadosbios siguieron su
aliento hasta encontrar los de e con un beso.
Amelia intentó apartarlo, pero mez de contención y liberación en sus besos detuvo. Lo que iba
a ser un empujón en su pecho se convirtió en un abrazo a sus hombros, un silencioso consuelo.
Ese peque?o gesto detonós emociones reprimidas en Dorian.
Su beso se volvió salvaje y apasionado.
La mano que rodeaba su vientre ahora se enganchaba en su cintura, giránd y empujánd contra
la encimera de cocina, mientras otra mano liberaba el clip de su cabello, desatando una cascada
de mechones oscuros que se esparcían perezosamente detrás de e.
La palma de Dorian presionaba contra su cabello, sosteniéndolo en nuca de Amelia, mientras su
boca continuaba su embestida feroz y tierna a vez.
A undo, sopa de mariscosenzaba a burbujear, el vapor se elevaba con temperatura
creciente de cocina haciendo un “plop, plop” rítmico.
Amelia aún mantenía un hilo de cordura, intentando estirar mano para apagar el fuego, pero Dorian
la detuvo.
él también extendió su mano hacia atrás y con un suave “click“, apagó el fuego de estufa.
El hervor de sopa de mariscos se fue apagando lentamente.
Los movimientos de los dos amantes también se tornaron más suaves hasta detenerse.
Los jadeos mezdos con el sonido del vapor llenaban el peque?o espacio.
Dorian abrazaba a Amelia, con su meji apoyada en su cabeza, mientras ambos recuperaban el
aliento.
El vapor de o se calmaba con temperatura que enfriaba.
Finalmente, respiración de ambos se tranquilizó.
Fue entonces cuando él dijo en voz baja: “Hoy mi padre tuvo una hemorragia cerebral y fue
hospitalizado, pasé el día allá.”
E lo miró sorprendida.
“?Y cómo está ahora?“, preguntó, olvidándose de lo demás, con preocupación en sus ojos.
“Ya le hicieron una cirugía para drenar sangre, está en UCI“, dijo Dorian. “No permiten
pa?antes, así que tuve que volver.”
“?Qué dicen los médicos?“, preguntó Amelia en voz baja.
? 2024 N?v/el/Dram/a.Org.
Dorian respondió: “La cirugía fue un éxito. Ahora depende de cómo su cuerpo absorba el hematoma y
de prevenir una segunda hemorragia.”
“No va a pasar nada malo“, e lo consoló en voz baja.
Dorian frunció losbios, asintiendo levemente: “Sí.”
“?Cómo fue que le ocurrió eso de repente?” Ameliaenzó, “Siempre se le ha visto tan lleno de
vida.”
Dorian se quedó en silencio por un momento, luego miró: “Quizás… por falta de descanso.”
12:04
Amelia asintió, no preguntó más y miró hacia o: “Déjame servirte algo deer, no hasido
nada en toda tarde y no quiero que te enfermes del estómago.”
Diciendo eso, se giró para servirleida, pero Dorian detuvo: “Déjame hacerlo yo.”
Mientras haba, tomó un to grande, vertió sopa y sacó los fideos cocidos, colocándolos en el
to de sopa y llevándolos aledor.
Dorian preparó dos juegos de cubiertos y le sirvió una porción a Amelia.
“Tú tambiéne algo“, dijo, colocando los fideos frente a e.
Amelia asintió con cabeza.
Dorian se sentó frente a e y preguntó: “?Serena ya se fue a dormir?”
“Sí“, asintió e, “Antes de dormirse preguntaba cuándo volverías. Le dije que despertaría cuando
llegaras y solo así aceptó ir a cama.”
Dorian sonrió: “Descuidé eso.”
“No hay problema. Los ni?os a veces solo han por har. Es más importante que tu padre esté
bien“, dijo Amelia, mirándolo, “No te preocupes, en un par de días se le habrá olvidado.”
Dorian negó con cabeza y luego miró: “En un rato iré a ve.”
E asintió: “Está bien.”