Capítulo 318
Debas de porta el corazon de Ametatia con fuerza
Desde su angulo, podia ver ramente cada movimiento de Dorian, incluyendo el momento en que
levantó vista hacias camaras de segundad
Ame sabia que, gracias al frenazo repentino que habia dado, aún no estaba bajo el alcance des
cámaras.
Donan pan igualmente confundido por su propioportamiento.
Despues de una breve pausa mirandos camaras, desvió su mirada hacia Rafael, que se acercaba
entre multitud hacia salda y luego lentamente retiro para volver a Serena, quien lo observaba
ansiosa. Le sonrió y le extendió
mano:
Ya no me quieres, Serena?”
Con vión, ni?a negó con cabeza, pero aun asi no se atrevió a acercarse a Dorian, solo se
arrimo más a Marta en busca de consuelo.
Marta tambien tenia miedo de ese Dorian que desprendia una aura tan poderosa, hasta su voz se
había vuelto más baja
Lo siento, St. Ferrer, usted tiene razón, ha sido una negligencia por mi parte, prometo que no volverá a
suceder.”
Ni siquiera sabia por qué estaba haciendo tales promesas a un desconocido, pero ante presión
implicita de Dorian,s discubas ys promesas simplemente salieron de su boca.
Ver a Marta siendo rega?ada hizo que Serena se sintiera triste y no pudo evitar explicarle a Dorian en
voz baja:
“Fui yo que saliendo, no desperté a tia.”
“Lo se
Dorian le sonrio de nuevo y le preguntó en voz baja: “?Por qué querias encontrarme, Serena?”
“Queria darle el dibujo de mama.” Serena habló suavemente, “Pero el dibujo, se perdió, queria
recuperarlo,”
Rafael que pasaba por detras de Serena, escuchó cada pbra sin perderse nada.
Había decidido seguir a Serena a través de multitud.
La ni?a estaba tan enfocada en Dorian que no se dio cuenta de su presencia.
Continuo su camino sin detenerse, siguiendo a gente hacia salida.
Dorian también estaba concentrado en ni?a.
“?Donde lo perdiste?”
Preguntó suavemente.
Serena se?aló hacia el lugar donde habia estado sentada: “Alli”
Amelia no pudo evitar fruncir el ce?o detrás de puerta.
Desde su ángulo, solo podia ver ramente a Dorian, pero no a Serena y no sabia a qué lugar se
referia.
Solo podia mirar a Dorian y vioo él miraba hacia el vestibulo y luego le dijo a Serena con una voz
cálida: “?Qué tal si vamos a preguntarle a chica de recepción?”
This is from N?velDrama.Org.
Serena dudo, pero finalmente asintió y se inclino ligeramente, permitiendo que Dorian levantara en
brazos.
Yael, siempre atento, rápidamente trajo a recepcionista, pero después de preguntar, resultó que no
había notado ningún dibujo, nadie lo había visto.
Serena se sintió un poco desilusionada: “Quizás se lo llevó el viento.”
Dorian acarició en cabeza y sonrió: “No importa, mama tiene muchos más dibujos, puedes
dármelo en otra
ocasión.”
15.27
Capitulo 318
Serena se sintió consda por él y asintió con incertidumbre: “Está bien”
Dorian le acarició el cabello con una sonrisa y su mano se posó en sus mechones, sin retira, sus
dedos acariciaban suavemente el pelo.
El peque?o mechón de cabello que jugueteaba entre sus dedos se hacía cada vez más peque?o.
Amelia no pudo evitar mirar a Dorian.
Lo vio mirando a Serena, con su expresión ligeramente distraída y en ese momento, unplejo
sentimiento de determinación y arrepentimiento se mezban.
Le dio a Serena una última mirada y mientras esaplejidad de emociones surgía en sus oscuros
ojos, apretó ligeramente el mechón de cabello de Serena entre sus dedos, lo que hizo que ni?a
dijera “ay” sin entender, mirando a Dorian con confusión.
él, sintiéndose culpable, acarició su cabeza y le dijo en voz baja: “Serena, vuelve con tia ahora, ?y si
te busco más tarde cuando esté libre?”
La ni?a asintió: “Está bien.”
“Serena no puedes volver a salir s, ?entiendes?” Dorian miró y le advirtió.
Serena asintió de nuevo: “Está bien.”
Dorian miró a ni?era y dijo con tono suave: “Sra. Marta, Serena no puede quedarse s, mucho
menos andar por ahí sinpa?ía, te lo encargo mucho.”
La mujer asintió rápidamente: “No se preocupe, se?or, es mi responsabilidad cuida. No dejaré que
algo así vuelva a suceder.”
Dorian asintió levemente y luego se dirigió a su asistente: “Yael, por favor, llévs a casa.”
“ro que sí.”
Yael asintió con prontitud.
Dorian miró a Serena, su voz se suavizó una vez más y les hizo una presentación: “Serena, él es Yael.
Yael te llevará a ti y a tu tia a casa, ?está bien?”
La ni?a asintió: “Está bien.”
Después de responder, e se giró hacia Marta.
Marta tomó en brazos, se despidió de Dorian y luego salió con Yael.
Dorian permaneció inmóvil, observando cómo se alejaban, hasta que su mano derecha que colgaba a
undo se
levantó.
Entre el pulgar y el indice, sostenía unrgo cabello negro.
Dorian observó aquel cabello en silencio por un momento, luego se dirigió a recepción y pidió:
“Disculpa, ?me podrias pasar una servilleta?”
La recepcionista lo miró confundido, sin atreverse a preguntar más, corrió al mostrador por un par de
servilletas y ses dio.
Dorian envolvió muestra de cabello en servilleta, se giró hacia los ascensores y presionó el botón
para mar uno.
Amelia estaba fuera de puerta de emergencias, escuchando cómos puertas del ascensor se
abrían y se cerraban detrás de e, hasta que no hubo más ruido y se apoyó sin fuerzas contra
puerta.
Su corazón, que habia estado palpitando con fuerza,enzó a calmarse lentamente.
Sin embargo, sus piemas seguían temndo.
Desde que se enteró de que Serena habia desaparecido, hasta que se encontró con Dorian y e
juntos, luego vio cómo Dorian decidia tomar una muestra del cabello de Serena, Amelia ha
experimentado en poco tiempo una monta?a rusa emocional, pasando del cielo al infiemo y viceversa.
1547 –
Capitulo 318
No sabia que sentir en ese momento.
Estaba confundida y angustiada, pero sobre todo, perdida.
Desde que colgó el teléfono con Eduardo quería llevarse a Serena, estaba decidida a hacerlo.
Si actitud ambigua de Dorian hacia Serena y el hecho de que él quisiera mudarse a su casa
habían hecho dudar, mada de Eduardo ayudó a tomar una decisión definitiva.
Además, Frida había vuelto y habia tenido una pelea con su hermano, asi que ya no tenia ningún
apego por esa ciudad ni por esa casa.
Tampoco tenía razones para quedarse.
Una vez finalizada ceremonia de inauguración del proyecto turístico al día siguiente, el proyecto
estaría prácticamente finalizado.
Lo único que quedaba era implementación.
Su misión al regresar también se habria cumplido y no tendría por qué sentirse mal consigo misma.
La supuesta solicitud de permiso era simplemente una excusa para no volver.
Amelia bajo mirada a su teléfono que sostenia con fuerza en su mano y después de dudar varias
veces, finalmente levantó el teléfono y marcó el número de Dorian, llevándoselo lentamente al oído.
Del otrodo del teléfono se escuchaban losrgos y lentos tonos de mada.
Mientras esperaba que mada fuera atendida, mano de Amelia que sostenia el teléfono
temba, varias veces quiso colgar, pero se obligó a seguir esperando.
Finalmente, tras una espera algorga, mada fue contestada,
“H.”
La voz calmada y profunda vino del otrodo del teléfono, mezda calle.
con el sonido de los cláxones de los autos en
E se calmó y le habló con voz suave: “?Estás en oficina? Quisiera verte.”
Dorian preguntó: “?Hay algún problema?”
“Solo quiero har contigo sobre algo.” La voz de Amelia era muy suave, “?Estás disponible ahora?”
Hubo un momento de silencio al otrodo del teléfono.
“Si no es un buen momento, olvidalo. La voz de Amelia seguía siendo suave y tranqu, “Cuelgo
ahora.”
“?Dónde estás?”
Dijo él finalmente.
“Estoy en empresa.” Dijo Amelia, “?Y tú?”
*Espérame en el vestibulo de abajo.” Dijo Dorian, dando vuelta al coche, ‘Iré a buscarte, estaré ahi
en unos minutos.”
“Está bien.”
Dijo suavemente antes de colgar el teléfono, pero no se movió, solo respiraba hondo,
Su corazón le dolia.
Los acontecimientos del mediodia habian sido demasiado intensos y su corazón apenas podía
aguantar,
Amelia tomó una respiración profunda, intentando calmar el malestar que sentía en su cuerpo y con
esfuerzo empujó
“H, ?me podrias dar unos pa?uelos, por favor?” Preguntó con voz suave.
“ro,” respondió recepcionista, pasándole una caja de pa?uelos desechables.
“Gracias, dijo Amelia, tomando algunos y luego dirigiéndose al ba?o más cercano.
No ha mucha gente en el ba?o.
Amelia entró al primer cubiculo que encontro.
Cuando salió, todavía se sentía un poco mareada.
En el espejo, su reflejo lucía pálido.
Sevó cara con agua, se dio unas palmadas ens mejis para recuperar algo de color y salió del
ba?o.
Dorian ya había regresado y estaba de ple en entrada del vestibulo, con sus ojos oscuros
recorriendo multitud y el teléfono pegado a su oído.
El teléfono de Amelia tambiénenzó a sonar en ese momento.
“Estoy aquí,” dijo suavemente, caminando hacia él.
Dorian se giro para ve y sus ojos oscuros se detuvieron al notar palidez en su rostro, frunciendo el
ce?o con preocupación.
“?Por qué estás tan pálida?“, preguntó, extendiendo su mano hacia e.
E intentó sonreirle: “Quizás es emoción del proyecto del resort que se inaugura ma?ana. No he
dormido bien estos dias.”
El apenas esbozó una sonrisa y no dijo nada más, solo preguntó: “?Yaiste?”
Amelia asintió: “Si,i algo al mediodia.”
Dorianentó: “No te vi en cantina al mediodia.”
“Fui aer fuera con Dalia,” explicó Amelia en voz baja. “Comer siempre alli se hace monótono,
queriamos probar algo diferente.”
Dorian miró un momento en silencio.
E le sonrió de nuevo: “Vamos a buscar un lugar para sentarnos y char”
él asintió levemente: “Está bien.”