Capítulo 241
Amelia, cons manos temblorosas, presionó sus dedos. “Déjame hacerlo yo”.
Habló en voz baja, sin mirarlo y con los ojos bajos, mientras sus mejis se calentaban.
Donan le echó un vistazo y asintió levemente. “Está bien”.
Le pasó el secador de pelo apagado.
En ese momento, secadora emitió el sonido de que había terminado su trabajo.
El albornoz era de esos frescos de seda fria, perfectos para temporada, ligeros y suaves, se
secaban rápido.
Dorian fue a sacarlo, lenzó el albornoz de mujer y una toa:” “Una ducha caliente te hara sentir
mejor”.
“Vale”.
Respondió Amelia suavemente y tomo ropa que el le extendió para entrar al ba?o.
Dorian tomó su celr y mo a recepción para pedir algo deida, luego mó a Yael para
preguntar cómo
estaban.
Los dos habian encontrado una habitación libre en el hotel de aldo.
Tambien era única habitación con cama grande.
Los dos hombres tendrían que apa?árss parapartir cama esa noche.
Al mencionarlo, Yael no pudo evitar quejarse.
Rufino estaba a undo y al ver el disgusto de Yael, no pudo evitar unirse al coro de quejas.
Dijo que desde que era adulto, no habíapartido cama con otro hombre.
Yael también se unió al contraataque.
Dorian los dejó pelear entre sí y con un “sigan así”, colgó.
Cuando dejó su celr, el de Amelia que estaba sobre mesa también se iluminó.
Había una videomada entrante de Frida en WhatsApp.
Viendo el nombre “Frida” parpadeando en panta, Dorian se distrajo, su dedorgo se movió hacia
la panta del celr de Amelia, a punto de responder, pero se detuvo justo antes de toca.
Se giró para mirar puerta del ba?o, que estaba bien cerrada.
El ba?o estaba hecho de vidrio esmerdo, que aunque no era transparente, permitía ver ramente
la silueta de persona a través de luz ys sombras.
Evidentemente, Amelia no se habia dado cuenta de que no había nada cubriendo el vidrio por fuera.
El sonido del agua ya había cesado.
Amelia estaba aplicando el gel de ducha.
A través des sombras en el vidrio, Dorian podía ver ramente a Amelia frotándose
despreocupadamente.
Retiró mirada con mucho autocontrol.
La videomada que no fue respondida se detuvo en el instante en que Dorian miro y el teléfono volvió
a su estado de bloqueo
Et funció el ce?o.
En caso de Amelia, Serena muró su celr volver a interfaz de chat de WhatsApp y confundida,
sacudió el telefono con fuerza mientras se volvia hacia Frida y decía: “El teléfono, está roto
Frida estaba confundida.
E miró a Serena: “?Qué está roto? No deberia estarlo, yo estaba usándolo bien hace un momento”.
Serena no entendia muy bien su discursorgo, pero repitió con seriedad: “Está roto, mamá, no puedo
ve”.
Diciendo eso, levantó el celr y lo golpeó contra mesa de café con fuerza, asustando a Frida,
quien rápidamente
rescato el teléfono de su mano.
“Por Dios, si golpeas el teléfono así, si que se romperá de verdad”.
Serena confundida, se?aló a Marta: “Cuando el teléfono está roto, tía Marta lo golpea así, una vez y
se arre”.
Diciendo eso, se acercó para tomar el teléfono de Frida.
“Eso es un mal ejemplo, no le creas”. Frida tranquilizo, “Mama está trabajando, más tarde te
devolverá mada”.
Serena, medio entendiendo, solto un “vale” y siguio mirando fijamente el teléfono de Frida con grandes
ojos, aparentemente no muy convencida pors pbras de Frida
Frida se sintió culpable bajo su mirada y le pasó el teléfono.
“Si no confias, intenta mar de nuevo”.
“Vale”.
Serena, todavia escéptica, tomo el teléfono y sus peque?os y regordetes dedos volvieron a presionar
la videomada
Cuando el teléfono de Amelia volvió a sonar, Dorian tomó el celr y se dirigió al ba?o, tocando
puerta: “Es tu
teléfono
Amelia acababa de ponerse el albornoz y estaba frente al espejo sintiéndose incómoda.
El albomoz de seda fria se ajustó a su cuerpo en cuanto se lo puso, marcando ramentes curvas.
El escote del vestido de Amelia tenía un dise?o levemente sensual y pronunciado, a pesar de que
estaba atado conzos, un simple movimiento provocaba que se abriera un poco más.
Ni siquiera cuando estaba casada con Dorian, habia usado frente a él una t tan suave y adherente
al cuerpoo
ahora.
Mientras Amelia se miraba indecisa en el espejo, voz de Dorian resonó en el otrodo de puerta.
“?De quién es?”
E giró cabeza y preguntó por reflejo.
Dorian respondió: “Es de Frida.”
Amelia se quedó en silencio
Su mano, que estaba ajustando el vestido en el escote, se detuvo, vte, recordando
“?Te gusta el se?or bonito, Serena?”
“SI.”
“?Quieres un papá?”
La imagen de Serena y Dorian regresando de atrapar peluches se asomó naturalmente en su mente
La alegria y dependencia en los ojos de ni?a eran imposibles de ocultar
La pequeha no sabia lo que significaba tener un papá, pero en el video, cuando Pa mostraba afecto
hacia Dorian y
da se v obligada a retirarse aldo, parecia a punto de llorar,o un corderito abandonado.
Puodes..
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Capitulo 241
Amelia quería decir “puedes contestarlo tú”, peros pbras se le quedaban atoradas en garganta
y su corazóntia con fuerza por decisión.
Las pbras de Pam cuando llevó de vuelta aún resonaban en sus oidos.
“Si resulta ser hija de tu hermano, ?qué nean hacer tus padres al respecto?”
“Debería ser de darle dinero a mamá de ni?a, para que sergue lejos y finja que nunca existió,
?no? Pero seguro que mi hermano no va a estar de acuerdo. A él no le puede importar madre, pero
Jamás abandona a su hija, así que yo creo que al final le va a pasar dinero a mamá y va a
reconocer a ni?a.”
Amelia sabía que Eduardo y Cintia serían capaces de hacer algo así, al igual que Dorian.
Y el resultado final ciertamente sería unpromiso superficial por parte de Eduardo y Cintia, lo que
harían en secreto Amelia no lo sabía.
Pero basándose en su experiencia de trato con ellos en los ultimos dos a?os, en sus ojos, vida de
e era tan insignificanteo de un insecto, y más aún de su hija
Y firmeza de Dorian solo podia tener dos resultados: o insistia en reconcirse para darle a Serena
una familiapleta, devolviend a opresión de hace dos a?os; o querría quedarse con Serena.
Cualquiera des dos opciones era algo que Amelia no podia aceptar
Sus manos temban sobre su vestido y su corazóntia con pánico.
Dorian, que no recibió respuesta, golpeó puerta con más urgencia: “?Amelia?”
Al terminar frase, ya habia empujado puerta del ba?o, sin preocuparse por su teléfono.
E de forma instintiva, se envolvió en una toa y se dio vuelta para ocultar su turbación interna:
“Estoy estoy bien.”
Sus manos jugueteaban con ropa, sin querer.
“Lo siento,
Dorian con caballerosidad, también se dio vuelta y dejó el teléfono de Amelia en elvabo.
“Es Frida.”
Dijo antes de salir del ba?o.
Amelia observó su figura recta alejándose y se sintió aún más confundida.
“Gracias.”
Susurró su agradecimiento.
“De nada.”
Respondió Dorian con voz tranqu.
Justo entonces, el timbre de puerta sono.
“La cena ya llegó, vamos aer.”
Dijo mientras se dirigia a puerta.
Amelia respondió con un suave “vale”, ajustó toa alrededor de su cuerpo, enjuagó su ropa mojada
en el grito y luegonzó al secador en el balcón
Su teléfono volvió a sonar después de primera mada.
Serena seguia intentandoprobar si el teléfono de Frida estaba roto o no, sosteniéndolo
firmemente con sus peque?as manos y mirando confundida panta, lista para golpear mesa en
cualquier momento.
Frids observaba ansiosa tanto a ni?ao al teléfono en sus manos, teniendo que Amelia rio
contestara y que un gesto de desconcierto lo mandara a vr.
Amo ya le ha avisado con un mensaje a Frida que no podría volver esa noche debido al tifón,
pero no sabia que
apo 241
Fida solo sabía que e había salido en un viaje corto con su jefe y que esa era hora acordada para
poder ma; en su mente, no había forma de que a esa hora Amelia estuviera en misma
habitación que Dorian..
El sonido del celr volvió a resonar, haciendo que Doriannzara una mirada hacia Ame.
?Por qué no contestas?”
Pregunto, mientras distribuías bandejas deida que el hotel había enviado en mesa de centro
frente a ellos.