Capítulo 171
Dorian regresó a oficina y de inmediato Yael, que ya estaba ahi, lo recibió con preocupación.
“El presidente y su esposa lo están buscando.”
Yael habló mientras echaba un vistazo a s de juntas aldo.
A través de puerta abierta de oficina, Dorian vio a sus padres.
Eduardo tenía un semnte tenso, seguramente molesto por el asunto del despido de Cintia.
Su esposa, con una sonrisa forzada, intentaba apaciguar situación.
Dorian se acercó.
En cuanto Eduardo vio a Dorian, no pudo contener su enojo: “?Fuiste tú quien mando a despedir a tu
madre?”
“Si, fue respuesta tranqu y directa de Dorian.
Su calma solo exacerbó furia de su padre: “?Y quién te dio ese derecho?
Dorian replicó: “El remento de empleados, capitulo tres, articulo cinco. Si un empleado falta tres
días seguidos sin justificación o acum cinco faltas en un a?o, empresa tiene el derecho de
despedirlo.”
Dorian dijo eso y miró a Eduardo: “Y creo que tus faltas también superan ese número.”
Eduardo se molestó: “Dorian…”
Cintia rápidamente tomó a su esposo del brazo para calmarlo.N?velDrama.Org holds text ? rights.
E no había ido para enfrentarse con Dorian.
A Cintia, que había visto crecer a su hijastro desde peque?o, todavía le interesaba mantener una
rción pacifica con él y con una sonrisa apretada, le dijo: “Dorian, ?estás molesto porque hablé ayer
con Amelia? No fue a propósito, solo
que…”
“No tiene nada que ver con e.”
Dorian interrumpio, “Pero ya que sacaste el tema, aprovecho para arars cosas.
Independientemente de si Amelia y yo estamos divorciados o no, eso no significa que e pueda ser
maltratada o humida. Si me entero de que alguno de ustedes ha buscado en privado o le ha
faltado el respeto, no me importará romperzos familiares y tomare medidas.
Dorian continuó, mirándolos: “Con quien me busque problemas, tengo más de una manera de manejar
la situación.”
Eduardo, visiblemente molesto, no encontraba pbras: Solo es una mujer que no vale pena…”
Sus quejas se disiparon bajo mirada gélida de Dorian.
Dorian hizo una se?al a Yael, que estaba afuera de puerta. “El presidente ha estado enfermo
últimamente y no está en condiciones de seguir en su puesto. Comunicate con el consejo para iniciar
los trámites de su retiro.”
Yael lo miró sorprendido.
La expresión seria y calmada de Dorian no parecía de broma.
Eduardo se puso pálido y no pudo decir nada.
Cintia, acariciando su espalda, intentaba calmarlo.
Dorian ya no les prestó atención y se marchó.
Yael aún dudoso, miro espalda de su jefe, luego a Eduardo y Cintia.
Cintia, con voz suave, seguia consndo a su esposo: “No te enojes, podemos harlo.”
Luego a?adió: Justo ahora el proyecto del ‘resort de estilo tradicional’ está porenzar y no
tendremos mucho tiempo después. Mejor calmémonos y hablemos luego.”
Al escuchar ‘resort de estilo tradicional, Dorian hizo una peque?a pausa y luego siguió caminando
tranqumente
Al volver a su oficina, mó a Rufino para infórmarse sobre el progreso del proyecto.
Rufino le contó que Cintia ya había firmado el contrato y que el proyecto avanzaba firmemente.
Su madre no había hecho muchas modificaciones al contrato y estaba bastante satisfecha con el
dise?o de Amelia:
El dise?o seguía siendo modificado segúns indicaciones que Dorian habia dado
Por lo que dijo su amigo, él dedujo que ni Eduardo ni Cintia sabian quien era dise?adora
“Por ahora, deja que Cintia y mi padre se encarguen del proyecto,” dijo Dorian. “No es necesario que
les recalques quién es dise?adora.”
“ro
Rufino no tenía ganas de entrar en detalles sobre dise?adora, para evitarplicaciones
innecesarias.
Despues de colgar el teléfono, Rufino fue a buscar a Amelia para ver cómo iba el progreso del
proyecto.
Las indicaciones que Dorian habia dado paras modificaciones eran muy especificas y Amelia yas
habia implementado casi porpleto. Logro enviar el proyecto actualizado a Rufino justo antes de
terminar su jornadaboral, luego se apresuro a salir de oficina.
Tenía que mudarse esa noche. Realmente no tenía muchas cosas, solo una maleta, pero tenía que
arrer ambos apartamentos y había bastantes cosas que necesitabaprar.
Mientras esperaba el elevador, inevitablemente se cruzó con Dorian, que bajaba a buscar a Rufino.
él estaba dentro del ascensor y e en entrada, cuandos puertas se abrieron, se encontraron
frente a frente.
Amelia, con correa de su bolso en mano, vio a Dorian con su expresión seria y sin poder evitarlo,
apreto ligeramente losbios en un gesto de cortesia, para después hacerse a undo y dejarle paso.