Capítulo 166
Me voy”, dijo e en voz baja
El no dijo nada, su mano rechazada quedó suspendida en el aire, miránd con una expresión
complicada.
Amelia bajo mirada evitando encontrarse con sus ojos.
No se atrevia a mirario, ese Dorian haria sentir mal y debilitaría su resolución.
Giró y empujó puerta del coche
E observo, su mano tembló ligeramente, pero al final no extendió, permaneciendo en silencio
mientras e bajaba
del auto.
No ja detuvo, no se atrevio a hacerlo.
Amelia le había pedido muchas veces que dejara ir, pero nunca tan abiertamenteo ahora.
Tan abiertamente que lo hizo sentiro un patán, sin derecho a molesta.
Quizás e tenía razón.
No se preocupaba tanto por e, por eso no había notado sus necesidades, sus agravios.
Durante los dos a?os de matrimonio, había dado por sentada supa?ía.
Disfrutaba de su tranquilidad, también de su presencia, pero nunca se habia detenido a pensar qué
había obtenido e de esa rción
Era inteligente, trabajadora, con su propia carrera y base económica; el dinero que ganaba por sí
misma ya era suficiente para satisfacer sus deseos materiales, así que no necesitaba un matrimonio
para lograr bienestar material ni para ascender socialmente
Nunca buscó esas vanidades.
Se casaron por un bebé, pero ese peque?o no se quedó
Durante el a?o siguiente, preocupado por su salud, insistió en no tener hijos.
Aunque estuvo embarazada brevemente después del divorcio….
Al recordar cómo se había apresurado al hospital dos a?os atrás, viendo a Amelia pálida en cama y
las pbras “aborto espontáneo en el informe médico amarillento, Dorian frunció losbios y desvió
mirada.
No quería tocar ese tema.
Aunque habia tomado esa decisión sin su consentimiento, Dorian sabía que no tenía derecho a
reprocharle.
This is from N?velDrama.Org.
Así que para Amelia, ese matrimonio no fue más que cargar con el yugo de ser nuera de familia
Ferrer, sin obtener nada a cambio.
Ese yugo no solo no le permitió vivir feliz y con confianza, sino que también tuvo que soportar
discriminación ys restriones de una posición desigual.
Por eso eligió abandonar ese matrimonio, abandonar el camino junto a él y elegir un nuevoienzo,
no había nada de malo en eso.
Dorian sabía que debía deja ir, cuando e le dijo tan directa y sinceramente sobre por qué quería
que dejara en paz, él debería cumplir su pedido con facilidad, sin insistir, sin molestar, deseando lo
mejor para ambos.
Deseando lo mejor para ambos.
El familiar cmbre en el estómago cornenzó a surgir de nuevo.
Dicen que el estómago es un órgano emocional y cada emoción se refleja directamente en el tracto
gastrointestinal.
Dorián llevó su mano al estómago, giró cabeza hacia donde Amelia se habia ido, pero ya no podía
ver su figura.
So partida, era siempre decisiva y sin remordimientos
Kuna maba atras.
Doran tristemente retiró mirada y arrancó el motor del coche.
Aneha subios escaleras.
En esquina del vestibulo del primer piso, vio el coche de Dorian alejarse lentamente de entrada de
la empresa.
No detuvo sus pasos, solo miró de manera inerte cómo el sedan negro daba vuelta y se alejaba
lentamente, con imagen de mano de Dorian suspendida en el aire, su rostro apuesto y una
expresiónplicada grabada en su
mente.
Siempre habia pensado que su matrimonio era simplemente una cuestión de un acuerdo entre ellos.
No se casaron por amor, ni hubo coión; fue el resultado de deseos unterales.
Por eso no había nada malo en que Donan se dedicara al trabajo después de boda, ni en que no le
prestara atención; simplemente e no era persona que él realmente queria.
Pero él era precisamente persona que e quería y eso creaba un desequilibrio.
Por eso nunca culpo a Dorian, ni lo odio e incluso cuando veía sudo frágil y solitario, no podía evitar
sentir pena por
Pero afortunadamente ya podia contrr racionalmente esa emoción.
No detuvo sus pasos, ni miró atrás, solo siguió adnte sin expresión.
Detrás de e, el sedán negro se alejaba cada vez más.
Uno iba hacia izquierda, otro a derecha.
Cuando Amelia regresó a oficina, Dalia ya estaba ansiosa esperánd: “?Ese tipo no te molestó,
verdad?”
Rufino también estaba en oficina y al ve entrar, no pudo evitar mirar detrás de e. No vio a
Dorian y frunció el ce?o, dejando dedo su trabajo se levantó para acercarse a Amelia.
“?Estás bien?”, preguntó, su actitud despreocupada había desaparecido, ahora se veía mucho más
serio y había una preocupación evidente en su mirada.
E le sonrió: “Todo bien.”
Rufino también sonrio, pero sus ojos se desviaron hacia entrada del ascensor, buscando a Dorian
sin encontrarlo. La preocupación en su mirada se intensificó.
Dalia, sin entender su preocupación y viendo que Amelia estaba bien, suspiró aliviada: “Bueno,
?vamos entonces? Vamos a ver ese apartamento.”
Amelia asintió levemente, apagó suputadora y se fue junto con Dalia.
Rufino, incapaz de concentrarse en el trabajo, apagó suputadora y sacó su teléfono para mar a
Dorian.
“?Dónde estás?”
él conducía sin rumbo: “Manejando, ?qué pasa?”
Rufino preguntó: “Hacia dónde vas? Te pa?o.
“No hace falta.”
Dorian colgó el teléfono.
Dalia y Amelia fueron a ver el apartamento, pero apenas llegaron alplejo residencial, Dalia notó
que Amelia estaba distraida. Durante visita al apartamento, e no parecía escuchar al agente
inmobiliario, a menudo se quedaba mirando figamente un punto y se perdia en sus pensamientos.
?Qué te papa?
Aprovechando que el agente se habia alejado para atender una mada, Dalia le preguntó en voz
baja: “Pareces un poca rara esta noche.”
Amelia rutró: “No es nada.”
Pero chica no era des que se dejaban convencer fácilmente: “?Tiene algo que ver con ese
hombre de tarde?”
E negó con cabeza: “No es eso.”
Dalia: “Entonces, ?tiene que ver con el Sr. Ferrer?”
Amelia miró.
Dalia solto una risa incómoda: “Es que he notado que el Sr. Ferrer te trata diferente. El dia de
apertura, apenas te fuiste, el Sr. Ferrer me mó a oficina para preguntarme cosas sobre U.”
E se detuvo y miró fijamente. ?Que te preguntó?”