Capítulo 120
Amelia no le preguntó a dónde llevaba y él tampoco dijo a dónde se dirigían ni le preguntó nada.
Simplemente condujo sin rumbo fijo.
El viento de noche soba con un susurro constante.
Poco a poco, el tráfico en carretera empezaba a disminuir.
Ame no tenia idea de cuánto tiempo habia estado conduciendo Dorian, pero cuando los altos
edificios se transformaron en casas bajas y luego en extensas nuras desdas, el carro de Dorian
finalmente se detuvo
él permanecía sentado dentro del carro sin moverse, sin har, solo con su rostro apuesto
ligeramente tenso, mirando tranqumente hacia oscuridad de noche.
E también estaba inmóvil en el asiento del copiloto.
Fuera de ventana del carro había un parque ribere?o ens afueras, pegado a un humedal con
estanques, con muy pocos transeuntes, permitiendo escuchar ramente el canto de los insectos y
las ranas
Amelia permaneció en silencio durante mucho tiempo, hasta que lentamente giró su cabeza para mirar
a Dorian.
El perfil de Dorian todavia estaba ligeramente tenso, su rostro tan sereno que casi no tenía expresión.
E no sabia si al haber rechazado esa oportunidad habia enfadado a Dorian, o si sus pbras
descontrdas habian provocado su ira. “Lo siento, murmuro, sin saber por qué se disculpaba, con su
desanimo y tristeza aún sin aliviar, sintiéndose confundida y afligida.
Siempre había considerado que su capacidad para gestionar sus emociones era decente, pero los
eventos de ese dia y manera en que Dorian le había preguntado con severidad si el bebé aún vivia,
hicieron ques emociones reprimidas durante dos a?os estarano una cuerda tensada al
máximo que finalmente se rompe.
No entendia por qué había reionado tan violentamente. Quizás, en el fondo, estaba enojada
consigo misma.
Enojada por no ser lo suficientemente firme, por sentirse inútil, porque sus emociones todavia eran
fácilmente influenciadas por Dorian, resultando en su decisión cobarde de mantenerse alejada de él.
Todass decisiones en su vida habían sido suyas y aunque el camino no siempre fue fácil, siempre lo
hizo lo mejor
posible.
Los últimos dos a?os habían sido los más dificiles pero también los más felices y satisfactorios de su
vida.
Había hecho muchos nes para su vida y en esos nes ya no había espacio para Dorian. Se había
acostumbrado a una vida sin él, igual que en los a?os antes de conocerlo, trabajando duramente pero
con satisfion y esperanza para el futuro. Sin embargo, todo eso se interrumpió el dia que conoció a
Dorian.
En esa época, todavia joven, podía permitirse so?ar con el amor, pero cuando se dio cuenta de que
solo podia ser un sue?o, le costó mucho esfuerzo alejarse. Ahora, cuando finalmente había empezado
una nueva vida, aparecio nuevamente Dorian, y parecía que el tiempo empujaba de vuelta al a?o en
que lo había reencontrado, junto con represión y auto-duda de esos dos a?os.
Esa sensación erao una cicatriz en su cuerpo, que cada vez que estaba a punto de sanar
completamente, alguien venía con un cuchillo y removia herida, forzánd a recordar el dolor.
él no respondió a su disculpa, se limitó a dejar su brazo sobre el vnte, su rostro hermoso no se
suavizó, sino que se
tensó aún más
Amelia tampoco habló más, su cabeza se inclinó lentamente hacia ventana del carro y cerro los
ojos.
Dorian giro su cabeza para mira.
E tenia una expresión serena en su rostro, respirando suave y regrmente, ramente habia caído
en el sue?o
Sus ojos, aún hinchados de haber llorado, estaban un poco rojos.
La ventana del carro estaba abierta y el viento seguia sondo. Al parecer por el frio, Amelia en
sue?os cruzo los brazos sobre su pecho, acurrucandose más abajo en el asiento
Dorian presionó el control central y amplia ventana del carro se cerro lentamente.
El cabello desordenado de Amelia por el vientoenzó a caer sobre su rostro.
E se movió incómodamente hacia undo en su sue?o, abrazándose a sí misma más fuerte,
evidenciando su agotamiento. Debajo de sus ojos hinchados se podía ver el tono oscuro des ojeras,
indicando ramente que su trabajo de dise?o había sido una carrera contra el tiempo.
Al pensar en ello, el semnte de Dorian se oscureció aún más.
Sin decir una pbra, se enderezó un poco, se quitó chaqueta de su traje, se inclinó y colocó
sobre Amelia.
E despertó sobresaltada, abriendo lentamente los ojos, su mirada chocó con de Dorian.
él no desvió mirada, observó friamente, sus ojos oscuros profundos y fríos.
Amelia no se movía, simplemente sostenía su mirada con calma.
En el silencio de sus ojos, Dorian rompió el hielo: “Amelia, ?me odias tanto?”
E negó con un leve movimiento de cabeza: “No te odio.
Dorian preguntó: “Entonces, ?por qué te esfuerzas tanto en evitarme? ?Para no verme, estuviste
dispuesta a abandonar a tu propio hijo y ahora tambien tu futuro?”
Amelia apenas frunció losbios: “Dorian, ?alguna vez has querido à alguien?”
él miraba friamente, sin decir una pbra.
“Para ti, ?da igual con quién te cases? Preguntó e en voz baja.
Dorian seguia mirando con frialdad, pero de susbios apretados salió una pbra hda: “Si.”
Amelia sonrió, pero su sonrisa se desvaneció rápidamente: “Para mi no.”
“He querido a alguien, dijo e, “asi que me casé porque había cari?o al principio.”
?Y el divorcio?” Preguntó Dorian, “?Fue porque ya no lo querías más?”
“No.” La voz de Amelia seguía siendo suave, ‘Solo acepto dos tipos de matrimonio. El primero es que
yo lo quiera y él me quiera, para poder recibir amor a cambio. El segundo es que ni yo lo quiera ni él
me quiera, asi no tengo que esperar nada de su parte.”
“Pensé que tenia el primero, pero luego descubrí que no era ninguno de los dos.” Los ojos de Amelia
se encontraron con los de él, “Dorian, yo te quise, así que al principio podia aceptar cualquier forma de
rción contigo, aunque fuera desigual, aunque tu familia me despreciara, podía aceptarlo todo, pero
precisamente porque te quería, también teníal expectativas y deseos, pero tú ponías toda tu atención y
energía en el trabajo.
éramosopa?eros de piso queparten el alquiler y los servicios, no necesitan cumplir con
las exigencias de familia del otro, no tienen quecer a nadie y mucho menos preocuparse por
el que queda en medio y sacrificarse. Entonces, ?por qué seguir? Yo s puedo vivir muy bien.”
?Y ahora?” Los oscuros ojos de Dorian miraban fijamente cuando preguntó, “?Todavía me quieres?”
Amelia negó con cabeza: “Ya no te quiero, Dorian”
“Si ya no me quieres, ?qué temes?” Sus oscuros ojos ahora mostraban una dureza imcable, “No
me quieres, yo no te quiero, es justo el segundo tipo de matrimonio que aceptas, ?por qué huir?”
Amelia no dijo nada.
?Caerías dos veces en el mismo hueco?” Preguntó e, “?Sabes que es un hueco y después de salir
con esfuerzo, volverías a él por tu propia cuenta?”
This is from N?velDrama.Org.
Dorian contestó rápidamente: “Si lo haría!”
Amelia se quedó sin pbras.
“En tu último a?o de preparatoria te fuiste sin decir nada, el dia del divorcio hiciste lo mismo, en el
apartamento lo mismo, en el hospital lo mismo y el dia que me diste tu número, otra vez te fuiste sin
más. Dorian miraba
intensamente, ?Crees que fueron dos veces? Fueron cincol
Amelia se quedó en silencio.
“Yo… E desvió mirada ligeramente, y su voz se debilitó involuntariamente, “Te dejé una carta.”
Dorian replicó: “?Acaso no es obvio cuando alguien desaparece? ?Necesitaba una carta tuya?
O tal vez, ?deberia agradecerte por ahorrarme el tiempo de mar a policía?”, seg miránd
fijamente, sin moverse, “Ya que no tuve que apresurarme a presentar una denuncia por una persona
desaparecida.”