AliNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
AliNovel > mi-frio-exmarido > Cap铆tulo 115

Cap铆tulo 115

    Capiauto 125


    Su amigo asintió con un gesto: “ro que sí.”


    Capítulo 115


    Miró de reojo el dise?o y luego volvió su mirada hacia Dorian, intentando descifrar qué pensaba


    realmente.


    “?No merece pena?”, preguntó Rufino, Inseguro.


    Dorian cerró carpeta del dise?o: “Sí, lo merece.”


    Rufino se rjó al instante: “?Ves? La persona en que me fijo no puede ser m.”


    Laisura de losbios de Dorian se curvò ligeramente, casio si quisiera sonreír “?La persona


    en que te fijas?


    Rufino pensó que lo habia malinterpretado y se apresuró a corregir: “Me refiero al talento.”


    Dorian preguntó: “?Pero e no quiere venir, cierto?”


    “Así que necesito que intervengas, dijo Rufino acercándose, “en este mundo no hay nadie que tú no


    puedas convencer ?Qué tal si les organizo una cena y tú persuades?”


    Doriannzó carpeta cerrada sobre mesa: “No puedo hacer que se quede.”


    “?Cómo sabes que no funcionará si ni siquiera lo has intentado? Ethombre inclinó su cuerpo para


    tomar carpeta de dise?o, “Si el mismísimo CEO del Grupo Esencia invita personalmente para ser


    la directora de dise?o de sucursal, es un gran honor, ?quién no se sentiria tentado?”


    Dorian esbozó una leve sonrisa sarcastica que Rufino percibió ramente.


    “?No es así?” El hombre estaba confundido, sin entender en qué se había equivocado.


    Dorian no resolvió su confusión, solo lo miró: “Ya le haste de sucursal, ?verdad? La que se


    establecerá junto con


    el Hotel Esencia.


    Rufino asintió: “Sí, ro.”


    Después de decirlo, vio cómo sonrisa sarcastica de Dorian se hacía aún más evidente.


    Rufino no entendía: ?Hay algún problema?”


    Dorian respondió: “Ninguno.”


    Se levantó: ?A que hora citaste?”


    Rufino inquirió: “?Cuándo te conviene a ti?”


    él respondió: “Da igual.”


    Su amigo se sorprendió; “Da igual” significaba que el tiempo se ajustaría al horario de dise?adora.


    ?Dorian, conocido


    por su riguroso manejo del tiempo, estaría dispuesto a odarse a los horarios de una dise?adora?


    “?Estás muy satisfecho con este dise?o? Esa era única posibilidad que Rufino podía imaginar.


    Dorian, al igual que el,


    N?velDrama.Org owns ? this.


    valoraba el talento.


    él lo miró fijamente: “?He dicho eso?”


    Rufino explicó: “Si estás dispuesto a ajustar tu horario por una dise?adora, ?cómo no va a ser así?”


    éi replicó: “Mi da igual’ significa que hables con e primero.”


    Rufino se quedó mudo.


    Dorian ya había tomado los documentos de mesa: “Avisame cuando esté todo arredo.”


    Dicho eso, salió de oficina.


    Rufino no lo siguió, no habia nadie que él no pudiera convencer y actitud de Dorian ramente


    mostraba su satisfión


    A car de oficina, Rufino mó a Amelia con impaciencia ‘El cliente aprobó el dise?o, todos están


    muy contentos


    Amelia estaba en el hospital, a punto de recoger a Fausto, cuando escuchés noticias, también se


    alegró: “?En serio?” ro que si, ?por qué te mentiria?” Rufino ya se dirigia a salida,


    “Probablemente habrá algunos detalles en el dise?o que necesitaran ajustes, ?tienes tiempo esta


    noche? ?Podemos cenar con el cliente para discutirlo en persona?”


    E miró hora: “Si, puedo ?A qué hora?“


    Sujete respondió “Cuando tú puedas, el cliente está muy interesado.”


    Amelia edió: “?Qué tal as seis de tarde?”


    Rufino dijo: “Perfecto.”


    E continuó. Elige tu el lugar, no conozco bien al cliente.”


    Rufino asintió: “Está bien, te enviaré dirión más tarde.”


    “De acuerdo.”


    Amelia colgo el teléfono y al levantar vista vio a Fausto miránd con ojos expectantes.


    Tienes trabajo, ?verdad? Entonces ve y no te preocupes por mi, mare a tu hermano para que venga,


    dijo su padre, a punto de mar a Fabio


    nca fruncio el ce?o: “Si e tiene trabajo, es que Fabio no tiene nada que hacer?”


    “?Qué trabajo va a tener Fabio…? Fausto murmuro, pero se calló a mitad de camino al encontrarse


    con mirada


    fulminante de nca


    Amelia hizo oidos sordos y se adnto para ayudar a su padre a levantarse: “Tranquilo, yo te llevo a


    casa.”


    Amelia le pidio un taxi a Fausto para llevarlo de vuelta.


    Fausto fue llevado a un hospital cercano al momento del idente, pero quedaba un poco lejos de su


    casa.


    Cuando Amelia lo llevo hasta puerta de su casa, ya eran casis cinco de tarde.


    “Quedate aer algo aqui en casa, hace a?os que no vienes.


    Apenas el taxi se detuvo frente alplejo residencial, su padre ya le estaba sugiriendo que se


    quedara.


    Sin embargo, antes de que pudiera responder, nca ya había intervenido: “Mira que e ha sido una


    se?ora de alta sociedad, ?cómo va a querer algo de nuestra simpleida casera?”


    Mientras haba, ya estaba ayudando a Fausto a salir del taxi y no se olvidó de voltearse hacia


    Amelia y decirle: “Vete, ya no tienes que volver, yo me encargo de llevar a tu papá al departamento.


    Anda y ve a donde quieras.”


    No había intención de invita a entrar.


    Fausto se sentía incómodo con situación y miró a su esposa: “?Qué estás diciendo? Nuestra hija ha


    regresado después de mucho tiempo, lo minimo es que se quede aer.”


    nca contestó con frialdad: “Yo no tengo hija.”


    Fausto se quedó sin pbras


    Amelia estuvo tranqu durante toda conversación: “Solo voy a buscar unas cosas, no se


    preocupen, no volveré a


    molestar.”


    nca replicó con sarcasmo: “No sé qué cosas podrías haber dejado aquí.”


    Amelia ignoró y entró a casa.


    Fabio estaba tumbado en el sofá jugando con su celr y su hija probablemente seguía en el jardín de


    infancia, no


    estaba en casa


    Al ver entrar a Amelia, Fabio se levantó.


    ?Has vuelto?


    Amelia solo respondió con un leve “Si y fue directo a su habitación.


    La habitación estaba llena de trastos, tanto mesao el armario estaban cublertos de una fina


    capa de polvo, eral obvio que nadie habia limpiado en mucho tiempo.


    La cama estaba también cubierta de ropa vieja y sábanas usadas, además de juguetes y libros que


    ni?a ya no queria, convirtiéndose en unpleto desorden.


    El escritorio tampoco se salvaba, estaba abarrotado de cosas.


    No había un solo lugar en habitación donde se pudiera sentar.


    nca entró empujando a Fausto y al ver a Ame en habitación, empezó a remar: “Lea ya está


    creciendo, necesitamos arrer esa habitación para e.”


    Fausto frunció el ce?o: “?Y dónde va a dormir Meli cuando vuelva?”


    nca lenzó una mirada despectiva: “?Para qué necesita volver? Y si lo hace, ?qué tiene de malo


    dormir en el sofá? No es que se vaya a quedar a vivir.”


    Fausto no se atrevió a decir nada más.


    Amelia ignoró situación y miró alrededor de habitación, se acercó al escritorio lleno de trastos y


    abrió un cajón, sin


    sorprenderse al encontrar un joyero cubierto de polvo en una esquina.


    ??? ?


    Amelia abrió el joyero y allí estaba el cor de Virgen María que buscaba.


    Lo sacó y lo sostuvo entre sus dedos, mirándolo fijamente, perdida en sus pensamientos.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
Shadow Slave Beyond the Divorce My Substitute CEO Bride Disregard Fantasy, Acquire Currency The Untouchable Ex-Wife Mirrored Soul