Capítulo 111
Amelia habia reservado un hotel no muy lejos del hospital.
Después deer, Dorian llevo en coche.
Durante el viaje, él simplemente conducía en silencio, sin decir nada.
Cuando el coche se detuvo frente al hotel, bajo para ayudar a Amelia a sacar su maleta.
E tomó su maleta y se despidió con una sonrisa.
“?Cuándo vuelves?”, preguntó Dorian.
“Probablemente en unos días”, respondió, aunque todavía no estaba segura, dependía de cómo
evolucionara Fausto.
él asintió con cabeza: “Si necesitas algo, puedes contactar a Yael en cualquier momento”.
Amelia asintió: “Esta bien”.
Se?ndo con el dedo el vestibulo del hotel, dijo: “Entonces, voy a entrar”.
Dorian asintió de nuevo, observandoo entraba al hotel y su figura desaparecía al dor en el
ascensor. Luego,
subió al coche.
Estaba sentado en el automóvil, en silencio, no se marchó de inmediato.
La ventana estaba abierta y brisa nocturna era fuerte, revolviendo su cabello.
Enfrente estaba el río.
El Río Azul de Arbda serpenteaba de oeste a este, amplio y silencioso, ocasionalmente se podía
ver un crucero nocturno pasando con un ruido sordo.
Dorian observaba el crucero que se alejaba lentamente y se sentía tranquilo, una calma que viene
después de razón. él estaba de acuerdo con lo que Yael habia dicho, extra?ando al Dorian de
antes, sereno, que no se dejaba afectar por nada ni por nadie en ningún momento.
él también extra?aba al Dorian de aquellos tiempos.
Racional, sereno,pletamente enfocado en su trabajo, sin tener que sentir ansiedad por nadie, sin
esa sensación de pérdida,o un animal atrapado sin encontrar una salida.
Le gustaban los días conpa?ía de Amelia, el sentimiento de paz al volver a casa y ve, el
sentimiento de plenitud al pensar en e, pero los dos a?os sin e también habían sido llevaderos,
aunque un poco insipidos.
Dorian nunca fue de los que se aferran, ya que Amelia habia elegido seguir su camino s, el respeto
era mejor manera de honrar lo que tenían.
Su historia con Amelia, una vez concluida, simplemente había llegado a su fin.
Una familiar punzada de dolor se levantó en su estómago con esa realización.
Dorian, con el rostro inexpresivo, se llevó mano al estómago, echó un último vistazo al iluminado
edificio del hotel y arrancó el motor. El coche salió disparado.
This content ? 2024 N?velDrama.Org.
En habitación del hotel, Amelia se paró frente a ventana, observando cómo el familiar coche
negro se alejaba lentamente.
Su habitación no estaba en un piso alto, solo en el segundo, lo que le permitía ver ramente el coche
aparcado abajo. Fue al abrirs cortinas cuando se dio cuenta de que Dorian no se habia ido.
Vio su estancia en el coche, su perfil tranquilo y distante, también su partida final. No sabia que sentir,
una mez de agrio y amargo, después de todo, había sido el hombre que había amado en secreto
durante muchos a?os.
Amelia era muy consciente de su propia naturaleza, sus emociones y sentimientos, muchas cosas
eventualmente se desvanecerían con distancia del espacio y el tiempo. Si no lo veía, no pensaria en
él y no lo extra?aría.
Pero una vez cerca, no podía contrrse.
Los sentimientos no son algo que se pueda dejar ir tan fácilmente con una simple pbra.
Por eso, mantener distancia, no contactarse e incluso no volverse a verse era mejor salida para
e.
En los días siguientes, vida de Amelia volvió a su curso normal.
Como no sabia cómo estaria Fausto antes de nificar su viaje, aún no habiaprado su boleto de
vuelta y se quedó temporalmente en el hotel, yendo al hospital a visitar a su padre en horarios fijos
durante el día y trabajando en el dise?o del resort de estilo nacional por noche. Su vida diaria estaba
ocupada y bien organizada
nca todavía le guardaba rencor por el asunto de vi de hace dos a?os y seguía despreciando a
Amelia, a quien no le importaba mucho.
Cuando era ni?a, anhba el amor de una madre y habia intentadocer a nca.
Pero a temprana edad, lo único que entendia sobre cómo ganarse el amor de una madre era ser
obediente,prensiva, respetuosa, sacar buenas notas y no preocupar a papá y mamá.
Por eso, en aquellos tiempos, e hacía todo lo posible por ser sensata y obediente. No importaba
cuánto rega?ara o castigara nca, e lo tomabao una se?al de que aún no era lo
suficientemente buena y por eso su mamá no
estaba contenta.
En ese entonces, tampoco sabia que nca no era su verdadera madre, así que atribuía toda su falta
de afecto a su propioportamiento, pensando que no era lo suficientemente buena ni obediente,
eso hizo sentirse triste y desanimada durante mucho tiempo.
No entendía por qué su mamá no abrazabao lo hacíans madres de los demás, por qué no
consba cuando lloraba o por qué no se alegraba cuando sacaba buenas notas, al igual ques
otras madres felicitaban a sus hijos. Tenía tantos porqués” sin respuesta.
Con el tiempo, al crecer un poco más y después de escuchar los insultos y desprecios de nca, se
enteró de que no era su hija biológica. Pasó de tristeza a aceptación y poco a poco entendió que,
sin importar cuánto se esforzara, nunca lograria captar atención de nca, aque mujer que
veíao una carga. Su deseo de afecto materno se transformó en una simple aspiración de no
provoca.
A medida que crecía, aprendió cómo manejar los insultos de nca y se esforzaba por mantener una
apariencia de
armonia.
Esa armonía alcanzó su punto máximo cuando se casó con Dorian. Durante esos dos a?os, nca
incluso pareciacida. Pero esa actitud cambió a resentimiento cuando se enteró de su divorcio y
de que Amelia habia devuelto
el dinero de vi con determinación.
Para nca, ellos le habían salvado vida y habían criado, incluso pagando su educación. Amelia
les debia gratitud. A pesar de que Amelia ya no sentía mucho por nca, tampoco albergaba rencor.
Era un hecho que le habían salvado vida. Aunque se quejaba de su presencia, nunca dejó de
cuida y pagar por su educación hasta universidad, asegurando que su vida no fuera miserable.
En ciertos aspectos, Amelia estaba agradecida y quería devolver el favor
Sabía que aunque nca no quería cerca aun así había mado. Era porque Fausto estaba en
un estado critico y mujer teria no poder afrontar los costos del hospital o enfrentarse a una gran
indemnización si Fausto era el responsable del idente. nca necesitaba desesperadamente que
Amelia volviera
Pero ahora que recuperación de Fausto iba mejorando día a día y ya no necesitaba indemnización,
la presencia de Amelia perdía su utilidad y nca volvía a sus habituales criticas y desprecios.
Cada vez que Amelia iba de visita, recibía con sarcasmo yentarios mordaces, hasta el punto de
que otros pacientes sentian pena por e.
Su padre,o siempre, no se atrevia a decir nada, pero en ausencia de nca se disculpaba con
Amelia, pidiéndole que tuviera paciencia, que su esposa tenía un corazón de melón tras su fachada
ruda y que no lo tornara a pecho.
Ante un Fausto así, Amelia tenia sentimientos encontrados.
No discutía con él sobre ese asunto, ni lo ponía en una posición dificil, solo quería que se concentrara
en su recuperación.
Quizás por el buen ánimo, Fausto se recuperó más rápido de lo esperado y el médico le permitió salir
del hospital
antes.
Al recibir noti de que su padre podia ser dado de alta, Amelia le habló sobre su n de regresar a
Zürich.
Fausto frunció el ce?o de inmediato: “?Pero no ya te graduaste? ?Por qué tienes que volver allá?“