Capítulo 101
Amelia acababa de llegar a puerta de habitación del hospital cuando nca, que se acababa de
sentar, giró cabeza y vio. Acto seguido,o si hubiera perdido razón y con los ojos
enrojecidos por el nto, senzó hacia Amelia gritando.
“?Maldita ni?a, al fin te dignas a volver! Te fuiste por mucho tiempo, sin dar se?ales de vida a familia.
Si no fuera por ti, tu papá jamás habría tenido ese idente.”
Antes de que nca terminara de har, un sonoro “ipaf!” resono y una bofetada aterrizó con fuerza
en meji de Amelia.
Dorian, que estaba a punto de entrar al ascensor, se detuvo en seco y se giró para caminar
rápidamente hacia habitación.
En entrada de habitación, Amelia, instintivamente, se cubrió meji dolorida, aún sin poder
reionarpletamente.
nca había sido demasiado rápida. Hacia tiempo que Amelia no recibía una bofetada, por lo que fue
tomadapletamente por sorpresa. Fue golpeada tan fuerte que su cabeza giró hacia undo y
sentía un zumbido constante, pa?ado de un leve mareo.
nca, aún insatisfecha, actúo por instinto, queriendo descargar todo el miedo y ira acumdos
sobre Amelia. Al ve tanpungida, cubriéndose cara y sin decir nada, se enfureció aún más:
?Qué? ?Ahora te sientes ofendida? ?Qué hija abandona a sus padres asi, sin mar, sin enviar dinero,
mientras su propio padre está en el hospital entre vida y muerte, estabas disfrutando sin
preocupaciones por ahi?”
Mientras haba, intentó arrancarles manos de cara a Amelia, pero antes de que pudiera toca,
una mano fuerte se extendió desde atrás y agarró sus mu?ecas. La voz grave y enojada de Dorian
también llegó desde atrás: ?Qué
estás haciendo?
nca cambió su expresión al instante y miró hacia Dorian.
El rostro apuesto del hombre estaba oscurecido por ira, con un empuje fuerte as mu?ecas de
nca, al mismo tiempo que colocaba su otra mano sobre el hombro de Amelia, atrajo frente a él.
nca retrocedió varios pasos por el empujón.
“?Mama? Fabio dejó el celr y se apresuró a sostene, mientras miraba a Dorian.
Dorian ya había bajado vista hacia Amelia, preocupado le dijo: “?Amelia?”
E, recuperándose ligeramente del mareo, levantó mirada y se encontró con los ojos profundos y
ansiosos de Dorian, se sintió confundida y desorientada por un momento.
Dorian ya habia bajado sus manos y observaba herida en su cara. “?Estás bien?”
La preocupación en su voz profunda permitió que Amelia se calmara un poco, instintivamente negó
con cabeza: “Estoy… estoy bien.”
Su mirada se dirigió hacia cama, donde Fausto yacía con vendajes en cabeza.
“él está bien.” Dorian pareció entender lo que e estaba pensando y habló con calma, su mirada
todavia fija en marca roja y ra en meji de Amelia, que ya empezaba a hincharse.
Frunció el ce?o y luego miró fríamente a nca.
La mujer sintió un escalofrio inexplicable.
“Yo… e.. tartamudeó, olvidando lo que iba a decir.
Dodan no le prestó atención y se volvió hacia Amelia: “Vamos a ver al doctor.”
No es necesario, yo.. Ameliaenzó a negar instintivamente, pero se detuvo al encontrarse con
determinacion en los ojos oscuros de Dorian.
Capitulo TOT
Dorian ya estaba guiando: “Vamos.
Sin decir más, llevó hacia el ascensor de manera casi coercitiva
Amelia dudo y miró hacia cama donde Fausto yacía, con cabeza vendada.
“No te preocupes, está bien. El médico dijo que se está recuperando muy bien.” Dorian repitió con voz
suave, mientras sus dedos pulsaban el botón del ascensor.
Las puertas de! ascensor se abrieron y él empujó hacia adentro, presionando el botón del primer
piso. Luego se giró hacia Amelia, su mirada se detuvo en marca de bofetada en su meji y su
ce?o se frunció de nuevo.
This text is ? N?velDrama/.Org.
E también notó su preocupación.
“De verdad, estoy bien.” Intento tranquilizarlo suavemente, pero sus pbras no lograron aliviar
tensión en frente de Dorian.
Tan prontoo se abrierons puertas del ascensor, llevó directamente a s de emergencias,
donde registraron su ingreso y el médico ordenó un chequeo.
Dorian estaba preocupado por una posible lesión cerebral, asi que incluso pidió una resonancia
magnética paral
asegurarse.
La noche ya había caído en una oscuridad profunda después de tanto ajetreo
Afortunadamente, aunque cachetada que nca le habia dado a Amelia fue feroz y su cara se veia
aterradora, no había da?ado el timpano ni los ojos, además los resultados del examen de resonancia
magnética craneal no
mostraban problemas.
Cuando recibieron los resultados de los exámenes, Amelia notó cómo tensión en el rostro apuesto
de Dorian se rjaba un poco.
él se giró para echar un vistazo a su rostro, que ya se había deshinchado, luego miró a los ojos.
“?Estás bien?”, preguntó
Amelia no sabía si era por inseguridad de haber cambiado recientemente su número de teléfono,
por mirada tierna de él, o profundidad de noche, pero calma después del caos hizo sentir
desorientada, hasta el punto de no tener el valor de mirarlo a los ojos.
Bajo ligeramente los párpados y asintió con suavidad: “Si, ya estoy bien.”
“?E te golpea a menudo?”, preguntó Dorian.
Amelia negó con cabeza: “No, después de crecer casi no me golpeaba.
Dorian frunció el ce?o: “?Entonces te golpeaba cuando eras peque?a?”
“No es que… Amelia quiso negarlo, pero sucumbió ante su mirada intimidante.
“De ni?a a veces era traviesa y desobediente, asi que es normal recibir algún que otro castigo”, explico
con voz baja, su tono tan suaveo un murmullo.
él miró de reojo: “?Tú? ?Hasta qué punto podías ser traviesa y desobediente?”
Amelia no dijo nada.
Dorian miró su reloj, ya era casi medianoche.
Luego preguntó: “?Dónde te vas a quedar?”
Amelia respondió: “Me quedaré en mi casita por ahora.”
Dorian miró con una mirada leve: “?No vendiste?”
Amelia se quedó en silencio.
Parecia que no le iba a dejar ni un ápice de orgullo