Capítulo 85
Yael lo miraba, desconcertado.
La expresión de Dorian habia pasado a ser tan fria y distante que parecia no tener ninguna emoción,
sus ojos hdos reflejaban una determinación y una ferocidad que decían que estaba dispuesto a
llegar hasta el final. Su mano.
escribía rápidamente sobre el contrato, marcandos letras de “Dorian” con decisión. Justo cuando su
pluma llegaba a letra “n”, Dorian soltó un sonoro “ipaf!” ynzó pluma sobre mesa.
“Lo siento, casa no está en venta.” Dejó caer esa frase con frialdad y se dio vuelta para irse,
dejando atrás al agente inmobiliario y a los nuevos inquilinos, confundidos.
Yael se apresuró a tratar de arrer el desastre: “Disculpen, ese lugar tiene algunos problemas,
pensándolo bien, no puedo dejarlos en una m situación.”
“?Qué está pasando aqui?”, el nuevo inquilino estalló en el acto, “Si había un problema, ?por qué me
lo ofrecieron?”
“Realmente lo siento.” Yael sonrió disculpándose, lenzó una mirada cómplice al agente y le pasó
dineroopensación, pidiéndole que calmara al cliente antes de encontrar una excusa para
irse.
Cuando Yael volvió a oficina, vio a Dorian sentado frente a su escritorio, sumido en sus
pensamientos con un semnte vacio, girando una pluma de acero entre sus dedos sin mucha
convión.
Al notar mirada de su asistente, giró cabeza hacia él. “Yael.”
Yael se acercó rápidamente: “Sr. Ferrer, ?hay algo en lo que pueda ayudar?”
Dorian dijo: “Compra esa casa de Amelia para mi.”
Yael no dijo nada.
Con una mirada vte, no se atrevió a preguntar más y asintió: “Está bien.”
La casa de Amelia ya se había vendido antes de que e saliera del país, pero afortunadamente el
comprador no tenia prisa por mudarse y casa seguía talo estaba.
Yaelpró casa por un precio mucho mayor que el del mercado.
Al entregarles ves a Dorian, vio cómo estes observaba detenidamente durante unrgo rato,
tanto que llegó a dudar de si su jefe recordaba su presencia. Luego, Dorian guardós ves y lo miró.
“Yael, gracias.
Se sintió abrumado por el agradecimiento, nunca antes Dorian le había dicho “gracias” con tanta
seriedad y calma.
Con cierta iodidad, forzó una sonrisa: Sr. Ferrer, ?está todo bien?”
Dorian negó con cabeza, sin decir nada, su mirada se desvió hacia el bote de basura detrás de él,
quedándose absorto.
Yael, sintiendo que algo no estaba bien con Dorian, no pudo evitar aconsejarle con dudas: “Sr. Ferrer,
si no puede olvida, ?por qué no va a busca?”
“No se trata de poder olvidar o no.” Dorian respondió con indiferencia, su voz era tenue y mientras
giraba ve de bronce en su mano, observó un momento y luegonzó al aire haciendo una
parab perfecta, que con un “?ck!”, aterrizó precisamente en el bote de basura detrás de Yael.
Yael miró hacia atrás hacia el bote de basura y luego a Dorian, cuyos párpados estaban medio
cerrados y su expresión era distante y casi sin emoción.
Yael se adntó para recuperars ves, pero Dorian lo detuvo con mirada: “Déjs.”
La mano que se extendia hacia el bote de basura, se detuvo
“Entre e y yo, todo ha terminado. Dorian dijo, y luego, empujando con fuerza el tedo, se levantó y
se marchó sin
mirar atrás
Observó cómo alta figura de Dorian se alejaba y por alguna razón, se sintió mncolico.
Había visto manera en que Dorian miraba a Amelia y cómo e lo miraba; siempre había creldo que
eso era armor, un tipo de amor que no necesitaba muchas pbras, donde una mirada era suficiente
para entenderse.
Quién hubiera pensado que todo terminaria as.
Suspirando suavemente, Yael regresó mirada hacias ves que yacían quietas en el bote de
basura y se agachó.
Capítulo 86
Dos a?os después.
Era finales de junio en Zúrich, el clima era cálido y agradable, con un toque de humedad que
anunciaba llegada del
verano.
Amelia acababa de entrar a oficina cuando su buena amiga Susana le pasó los nos de dise?o
que tenía en mano y no dejó pasar oportunidad de recordarle: “Amelia, ceremonia de
graduación de escu es en un par de días, no te vayas a olvidar.”
Al escucha, e se detuvo por un momento, recordó que efectivamente había algo así neado y
asintió: “Ah, ro, no faltaré.”
Luego, le sonrió a Susana para agradecerle: “Gracias, de verdad.”
Susana le dio una palmada en el hombro y dijo sonriendo: “?Para qué estamoss amigas?”
N?velDrama.Org ? content.
Susana y Amelia eranpa?eras de se y habianenzado su práctica profesional juntas en el
Estudio de Arquitectura Rufino. Habían sidopa?eras en sus estudios y ahora también cboraban
en el trabajo, Susana era una des pocas buenas amigas que Amelia tenía en Zúrich.
Amelia se había unido al Estudio de Arquitectura Rufino hacía poco más de un a?o.
Inicialmente, no tenía nes de entrar alli, por lo que Rufino y Rafael le insistieron durante un a?o
antes de que e finalmente aceptara.
La razón de su decisión fue que no encontró un lugar de prácticas más adecuado. Como estudiante y
novata en el campo, ningún otro estudio se atrevia a deja participar directamente en el dise?o de
proyectos. Normalmente, empezaria haciendo trabajos menoreso asistente, con pocas
oportunidades de aprender de verdad. Además, diferencia cultural y expectativa de un horario de
oficina rígido hizo que, después de buscar en varios lugares, Amelia terminara eligiendo el Estudio de
Arquitectura Rufino.
Parece que de verdad les gustaba su estilo de dise?o, ya que Rufino le dio una gran libertad y
responsabilidad en el
trabajo
Desde el principio, pusierono dise?adora principal, respetaban mucho sus ideas y su
creatividad, además no era necesario que Amelia tuviera un horario de oficina fijo de nueve a cinco.
Solo se requería su presencia en reuniones importantes,o sesiones de lluvias de ideas para
nuevos proyectos, el resto del tiempo seunicaba en linea.
En su primer semestre estuvo muy ocupada con el trabajo y los estudios, así que apenas pasaba
tiempo en oficina.
En los últimos meses, después de terminar su proyecto de graduación,enzó a adoptar un horario
de oficina más regr, pero Rufino no tenía ninguna expectativa sobre su asistencia, así que
mayoría del tiempo disfrutaba de una gran libertad.
Susanaenzó a llevar un horario regr de oficina en los últimos meses cuando sus estudios se
hicieron menos demandantes. Tenía menos experienciaboral que Amelia y aún no tenía proyectos
destacados en su haber, asi que empezó en el estudioo asistente.
Aunque Amelia no habia trabajado formalmente en oficina, su sentido de urgencia durante sus días
de universidad le había dado una ventaja.
Desde el primer dia en universidad, Amelia sabia que su familia no podría ayuda con su carrera
profesional. Tenía el deseo de hacer estudios avanzados en el Instituto Federal de Tología de
Zúrich y era consciente de que su familia no podría apoya, ni económica ni emocionalmente. Por
eso, desde temprano, había estado preparando su futuro con cuidado.
Desde queenzó universidad, Amelia estuvo buscando maneras de ganar dinero.
Estudiaba arquitectura con un enfoque en dise?o arquitectónico y tenía buenas habilidades de dibujo y
dise?o. Así que al principle, solo tomaba trabajos de dise?o de portadas de libros y creación de
personajes por rendaciones de
amigos
Pero gracias a su actitud seria hacia el trabajo y un estilo que agradaba al mercado, empezó a
cborar con