Capítulo 65
Fabiana miro a Lorenzo con una expresión de desconcierto: ?De qué has? ro que es mía, todos
ustedes son tan extra?os, cada vez que ven mi pulsera me preguntan de dónde salió. Si está en mi
mano, obviamente es mía. ?Qué piensan, que tobé o qué?”
Al har, Fabiana lenzó una mirada acusadora a Dorian.
La mirada de Lorenzo también se dirigió hacia Dorian: “?E es Amanda de que habas?”
“No lo es.”
Dorian negó posibilidad por instinto, mirando preocupado a Amelia.
Amelia también levantó vista hacia él, con un ligero asombro en sus ojos tranquilos, escondido muy
profundamente, pero Dorian aún podia distinguirlo, asi que apretó inconscientemente su mano para
calma.
Amelia se volvió y le echó un vistazo, sin decir nada.
E estaba un poco sorprendida, al parecer Dorian ya había confirmado identidad de Fabiana, por
eso había notificado a familia de Amanda para que vinieran a confirmarlo.
?Ese hombre era familiar de Amanda?
Amelia no pudo evitar mirarlo.
Lorenzo ya estabapletamente concentrado en el rostro de Fabiana, aunque intentaba contrr
sus emociones, era evidente para Amelia el inmenso entusiasmo y alegría escondidos en sus ojos
oscuros, su mano temba ligeramente debido a intensidad de sus emociones al sostener de
Fabiana.
Amelia no sabia si era porque e también había pasado por experiencia de perderse de su familia y
en el fondo anhba a sus seres queridos, pero siempre sentía una mez de envidia y tristeza frente
a esas escenas de reencuentros familiares. No se atrevia a quedarse demasiado tiempo en esa
atmósfera, por miedo a quedar atrapada en esas emociones y no poder salir. Asi que cuando Fabiana
también giró su atención hacia Lorenzo, Amelia sonrió disculpándose y se retiró silenciosamente hacia
el ascensor, presionando el botón.
Dorian miró.
Text ? by N0ve/lDrama.Org.
Amelia le sonrió disculpándose y le indicó con mirada que e se iba a se.
Dorian no dijo nada, solo apretó más fuerte su mano.
Te pa?o. Dijo en voz baja, mirando cómo se abríans puertas del ascensor, puso su mano sobre
el botón y bloqueos puertas con su otra mano para deja entrar primero.
Amelia vio que Lorenzo todavía estaba mirando fijamente a Fabiana y chica seguía con una
expresión de descontento y confusión preguntándole: “?Quién diablos es Amanda? Todos ustedes me
man Amanda y él también.
lo hace.”
Mientras haba, se giró hacia Dorian y fue entonces cuando notó que Amelia se iba, rápidamente
intento detene: “Oye, Amelia, espera un momento, voy contigo, ya pedí un taxi.”
Amelia rechazó oferta con una sonrisa: “No te preocupes, será en otra ocasión. Tengo algunas
cosas que hacer en universidad, necesito ir un poco antes.”
Luego miró a Dorian: “Tú tienes cosas que hacer, no te preocupes por mi, puedo ir s.”
“No es molestia.” Dorian respondió con calma, siguiénd al ascensor, “Insisto en pa?arte.”
Lorenzo, que había estado prestando atención a Fabiana, finalmente tuvo un momento para mirar
hacia el ascensor y sus ojos se encontraron con los de Amelia. Se quedó confundido por un instante.
Dorian levantó vista hacia él y dejó ques puertas del ascensor se cerraran silenciosamente.
Fabiana extendió mano intentando deteners puertas: “?Espera un momento!”
Pero fue demasiado tarde,s puertas del ascensor se cerraron y los números en panta
comenzaron a descender,
Capitulo 65
Fabiana se volvió hacia Lorenzo, frustrada: “Es tu culpa, ahora voy a llegar tarde a mi se. ?Quién es
esa Amanda de que has y por que me confunden con e?”
“Amanda es mi hermana.” Lorenzo miró y habló lentamente, echando un vistazo a pulsera en su
mu?eca, “Cuando se perdió, llevaba una pulserao que tienes, cons mismas cuentas.”
Lorenzo continuo y soltó, pero su mirada seguía fija en pulsera de su murieca: “En tercera
cuenta hay un grabado cons iniciales del nombre de mi hermana, ‘AM’. Puedes echarle un vistazo.”
Fabiana se tocó inconscientemente pulsera en su mu?eca, mostrando cierta indecisión: “Así ques
letras ‘AM’ son en realldads iniciales de Amanda.”
Era obvio que e ya sabia que había algo grabado ens cuentas.
Lorenzo miró: “?Sería posible que me dejes ver el grabado?”
Fabiana vacilo un poco, apretando más fuerte pulsera contra su pecho.
“No te preocupes, solo quiero echar un vistazo, no me voy a llevar nada tuyo,” Lorenzo suavizó su
tono, tratando de disipar desconfianza en el rostro de Fabiana y se presentó, “Soy el hermano
biológico de Amanda, me mo Lorenzo Sabin y actualmente estoy a cargo del Grupo Sabin, no tienes
que temer que te haga algo.”
Tras decir esto, saco una tarjeta de visita de su bolsillo y se entregó.
Fabiana observó con recelo, tomó tarjeta y confirmó que información era misma que él había
dado.
El escepticismo en los ojos de Fabiana se disipó un poco, su mano aún agarraba pulsera y
lentamente lo deslizó hacia abajo, indecisa sobre si entregarlo o no, su mirada aún estaba llena de
desconfianza: “No intentes enga?arme, esto puede no ser valioso para ti, pero para mi significa
mucho.”
Después agregó con seriedad: “Y no pienses que porque tienes dinero vas a poder contrr mi vida,
incluso si resulto ser tu supuesta hermana, no me voy a ir contigo. Estoy muy bien donde estoy, mi
mamá, mi papá y mi hermano me quieren mucho.
Lorenzo sonrió: Tranqu, solo quiero confirmar algo, no te forzaré a hacer nada.”
Fabiana lo miró de nuevo, mitad creyendo, mitad dudando, y finalmente le extendió pulsera con
hesitación.
Lorenzo fue directo a tercera cuenta y efectivamente, en su interior vios letras “AM”. La familiar
tipografia golpeó su vista y no pudo evitar sentir un temblor.
Esas letras fueron grabadas por el joven Dorian, y aunque su caligrafía era bonita, todavía tenía
frescura de su edad, no tan fuerte y firmeo ahora, pero aun asi reconocibleo su obra.
Lorenzo recordó cuando Amandita recibió ese regalo de Dorian, no dejaba de presumirlo dnte de él.
La pulsera tenia una campanita que Fabiana ahora había metido en un peque?o orificio especial ens
cuentas. Antes de que campanita se guardara, cosa favorita de Amandita era mover su mu?eca
orgullosamente, dejando que campanita sonara ding dong”, emocionada, se?bas letras “AM”
ens cuentas y le decía, “Lorenzito, mira, hermanito grabo mi nombre, que bonito.”
“Hermanito” era el apodo especial de su hermana para Dorian.
E no sabía cómo mar a Dorian, al ver que era más alto que Lorenzo, simplementeenzó a
marlo “hermanito” y con el tiempo, se convirtió en costumbre