Capítulo 55
Amelia asintió con suavidad. “Ajá”
En realidad, no tenía frio, el abrigo que llevaba aún conservaba el calor de él.
E siempre había sido vulnerable ante Dorian, especialmente cuando él era tan atento y cari?oso.
El hombre no se percató de los vaivenes emocionales de e y levantó mano para cubrirles
orejas, miránd preguntó: “Hace rato en casa casi noiste nada, ?qué tal siemos algo aqul
afuera?”
Amelia vaciló un momento antes de asentir con cabeza
Detrás de za había una calle llena de puestos deida nocturnos. Aunque estaba en los
primeros meses de embarazo, Dorian no le había prohibido a Ameliaer nada en particr.
E, por su parte, se habia mostrado contundente, evitando cualquier antojo y solo pidió una porción
de empanadas.
El lugar paraer era apenas una carpa improvisada aldo de calle con una mesa peque?a.
Dorian también pidió una porción de empanadas y se sentó frente a Amelia.
Era primera vez que parejaía en un puesto callejero.
Amelia encontraba situación novedosa, especialmente con Dorian frente a e, quien aún llevaba
puesto su traje, algo que contrastaba con el humilde puesto deida.
Pensó que Dorian se sentiría incómodo, pero en cambio lo vio tomar un par de servilletas y empezar a
comer con naturalidad
Amelia lo miró fijamente.
Dorian, aprovechando un descanso, miró: “?Qué pasa?”
E negó con cabeza: “Nada.”
Luego agregó: “Es solo que no imaginé que tambiénerías en puestos callejeros.”
Dorian le devolvió mirada: “Cuando estaba en universidad, había toda una calle deida detrás
de escu, llena de puestoso este, yo solía ir mucho.”
Amelia se sorprendió: “Pensé que vivías con más lujos.”
“Esas costumbresenzaron después de empezar a trabajar. Durante universidad era más
rjado. En estos a?os, al tomars riendas de empresa, he estado ocupado y he tenido que cuidar
la imagen de marca, asi que ya no he visitado estos puestos”
Luego le preguntó: “?Y tú? ?Has venido a lugares así antes?”
“ro que si. ?Quién puede darse el lujo deer siempre en restaurantes durante universidad?
Los puestos callejeros son económicos y deliciosos.” Amelia también se rio, “En mi universidad
también había una calle deida, solía ir mucho con Frida y verdad es que lo extra?o.”
él también sonrió. él también extra?aba esos tiempos.
En aque calle deida, llena de parejas universitarias, siempre acababa pensando en Amelia,
preguntandose en qué universidad estaría, qué estaría haciendo, si tendría novio. Y mientras más
pensaba, menos ganas tenia deer él sabía en qué universidad estaba Amelia.
Aunque e, después del examen de ingreso a universidad, había decidido irse sin decir nada,
había sido aceptada en una universidad prestigiosa por sus altas calificaciones. Su nombre estaba
colgado en ta de honor junto al suyo, muy cerca Ambos estaban incluso en misma ciudad
universitaria y sus escus a menudo organizaban eventos
juntos
En ese peque?o mundo, nunca se habían encontrado.
Dorian había visitado universidad de Amelia más de una vez, pero nunca se habían cruzado
“Yo he ido a tu universidad.” Dijo Dorian.
Amelia se sorprendió. ‘?Ah, si?
Eljugaba cons empanadas en su to, miránd de reojo: “Cuando entré a universidad no
estaba tan ocupado, a veces iba a tu campus a pasear.”
Quizás Dorian ni siquiera estaba seguro de si, al visitar universidad de Amelia, tenía peque?a
esperanza de encontrarse con e, aunque eso nunca sucedió.
E sonrió: ‘Si hubiera sabido que vendrías, te hubiera invitado aer.”
Dorian también sonrió, pero no respondió.
él no creia que Amelia, realmente lo habria invitado aer de haber sabido que él estaba allí.
Conociénd, probablemente lo habría saludado cortésmente y seguido su camino.
Amelia tambien sabia que sus pbras no eran muy convincentes.
En aquellos a?os de estudiante, siempre era Dorian quien cuidaba de e. E guardaba su cari?o por
él con sumo cuidado, siempre mostrándose reverente, temerosa y dependiente en su presencia,
comportándose con reserva. Incluso si se encontraban por sorpresa, su alegría era evidente, pero
probablemente nunca se atreveria a invitarlo a salir por su cuenta
Dorian no confrontó, simplemente le sirvió un poco de salsa y colocó frente a e: “Vamos,e
algo primero.”
E asintió suavemente, sin saber si era su cha con Dorian que había rjado o si era ver ese
lado menos distante de él lo que había hecho sentirse más cómoda, o quizás erans empanadas
con su salsa tan deliciosa, pero su apetito, que había estado flojo toda tarde, mejoró.
Text ? by N0ve/lDrama.Org.
E devoro todass empanadas de una sentada.
Dorian simplemente observabaer, en realidad no tenía mucha hambre, pero no podía quedarse
tranquilo sabiendo que Amelia habíaido poco y por eso decidió pa?a en ese paseo.
Eso era algo casi impensable anteriormente.
Dar un paseo oer algo tarde en noche, para él, siempre había sido una pérdida de tiempo.
Pero al ver a Amelia satisfecha con suida, también sentía una especie de alegría.
No se arrepentia de haber pasado ese tiempo con e.
Al ver que Amelia dejaba su to vacío, sacó una servilleta y se inclinó para limpiarleisura de
losbios.
E se tensó ramente cuando servilleta tocó su cara, evidentemente no acostumbrada a ese
gesto intimo.
Dorian en el pasado le habia limpiado boca, pero eso fue durante su matrimonio, tal vez rción
de esposos les daba ciertos derechos y aunque e se sentiria ligeramente incómoda, no mostraba
mucha resistencia.
Ahora que su rción había vuelto a ser de dos extra?os, sus limites personales se hacían
evidentes, por lo que ión de él de limpiarle boca hizo tensarse, antes de tomar servilleta
de sus manos.
“Yo puedo hacerlo.”
Dorian dejó tomar servilleta sin decir nada, observánd con cierta nostalgia por aquellos
momentos en que e
se mostraba sin reservas.
Una vez que Amelia terminó de limpiarse, se dio cuenta tardíamente de barrera que habia mostrado
sin querer y sonrió incómodamente, enrondo servilleta usada en un peque?o bulto.
Dorian observaba el peque?o bulto nco girar entre sus dedos, luego miró y preguntó: “?Qué pasó
esta tarde?”
E se sobresalto ligeramente, recordando que se referia a cuando habia llorado antes deer.
Quizás sintiendo un leve remordimiento por haber mostrado esa barrera involuntariamente, sonrió
timidamente. “Realmente no es nada, solo mé a casa y tuve una discusión con mi familia”
Dorian inmediatamente penso en el dinero que e le había devuelto antes de abordar: ?Tiene que ver
con el dinero que me devolviste?”
Na le sorprendió que é to adivinara yasintió ligeramente: “Supongo que sí, a veces se encierran en si
mismos, pero ya pasara, no les sigas el juego.”
Ei miró fijamente: Así que tú eras quien los frenaba cuando me buscaban antes?”
Am no asintió ni nego, solo sonrid torpemente: “Supongo que también te causaron otros problemas
antes.”
“No te preocupes. Fueron peque?os favores.” Dorian miró, diciendo, “Pero, ?no son tu familia? ?Por
qué te tratan
“Supongo que…” Amelia lo pensó, “mi madre favorece a los varones sobres mujeres.”
Dorian sonno, pero no continuó conversación, solo miró y dijo lentamente: “Amelia, ?realmente
eres su hija biologica?