Capítulo 33
La respuesta de Dorian sorprendió un poco a Amelia.
El nunca daba respuestas inciertas.
“Siempre hay una razón, ?no?” Amelia no entendia. “?Cómo alguien va a rcionar a una persona
con otra sin motivo?”
Dorian miró: “Intuición.”
*Pero, no eso si nos conociéramos de ayer”, e dijo, incapaz deprender su súbita intuición.
él apretó ligeramente losbios,o si no quisiera responder a esa pregunta.
La confusión de Amelia se profundizó. El Dorian que e conocía siempre era decidido y directo,
incluso al har del divorcio, solo había meditado unos segundos antes de asentir con determinación.
Luego, cuando surgió el tema de Amanda, él guardó silencio un momento antes de revrle verdad.
No podía imaginar qué lo haría dudar ahora.
Dorian no pasó por alto su confusión, pero no queria que e indagara más en el tema, no quería que
supiera que, en realidad, desde el primer momento en que vio a?os atrás, había rcionado con
Amanda
Tal vez eso un S**to sentido”, se puso de pie. Todavía no me has dado tu respuesta.”
Al levantarse, imponente estatura de Dorian envolvió de repente.
E tuvo que alzar mirada: “Creo que estás cambiando de tema.”
Dorian indicó: “Eres tú que ha estado evadiendo.”Content is ? by N?velDrama.Org.
Amelia se quedó sin pbras y lo miró con sospecha. “Estás acusando al acusador.
Es de noche y de repente alguien aparece preguntando si soy otra persona, tengo que ararlo”,
a?adió Amelia. ?Y si tú tuvieras alguna prueba o pista?”
Dorian frunció el ce?o: “?Pruebas y pistas?”
La miró pensativo: “?Por qué te importa tanto? Normalmente cuando gente oye que se le confunde
con otra persona, suele negarlo de inmediato a menos que no esté segura de su propio origen y
también esté buscando respuestas.”
Sus ojos oscuros se posaron calmadamente en el rostro de Amelia: “?No eres hija biológica de tus
padres?”
Su mirada era tan directa y prante que parecía ver a través de e.
Amelia nunca se había sentido inferior frente a Dorian, pero por alguna razón, al profundizar en ese
tema, se sintió incómoda. Este malestar provenía de que nca y su hermano habian tratadoo
una máquina de hacer dinero, aprovechándose sin límites de Dorian y su familia. No era hija biológica
de nca, pero ante los ojos de familia Ferrer e incluso de Dorian, e habia permitido que
personas sin ningúnzo de sangre se aprovecharan sin escrúpulos.
Así que sonrió levemente: “?Cómo podría ser? Si no fuera su hija biológica, ?mi madre te pediría
cosas tan fácilmente?
Dorian no respondió, su lógica parecía tener sentido.
Amelia lo miró, suavizando su voz: “Dorian, no puedo ser Amanda, no me veaso a e, nio a
nadie más, yo soy simplemente yo.”
“Lo dijiste, Amanda es unos a?os menor que yo, así que de ninguna manera podríamos haber estado
en misma se, pero fuimospa?eros de escu.”
Agregó en voz baja, recordando que cuando él mencionó intuición y e dijo “no eso si nos
conociéramos de ayer”, él mostró cierta resistencia, lo cual le hizo recordar su último a?o de
preparatoria,
cada vez que miraba hacia atrás por idente y sus miradas se cruzaban, él miraba pensativo,
además del cuidado y protión que le brindó ese a?o. Amelia finalmente lo entendió y levantó
vista hacia él:
Cuando estábamos en escu, ?me confundiste con Amanda?”
Dorian no se sorprendió de que e pudiera adivinarlo. La inteligencia de Ame era algo que había
experimentado desde que conoció; e siempre había sido serena y discreta, no le gustaba
exhibirse, peroTM era perspicaz y observadora.
“Al principio si tuve esa sospecha”, dijo sin evadir el tema.
Amelia sonrió, era respuesta esperada, también era su conocido Dorian.
E siempre ha apreciado su sinceridad; pero, se sintió un poco incómoda. El Dorian que conoció a
sus diecisiete a?os había sido un rayo de luz en su vida, que no era exactamente maravillosa. El
cuidado y preferencia que él le demostró aquel a?o hicieron enamorarse poco a poco y ni siquiera
su divorcio había logrado que e negara belleza de aquellos momentos.
E habia pensado aquel chico era diferente con e, porque había sentido ese primer cosquilleo de
juventud, creando un recuerdo imborrable, lo que explicaria aque noche de pasión inesperada
después de tantos a?os, después de reunión de antiguos alumnos.
Pero no era así.
Amelia sintió una punzada en nariz y ácido en sus ojos,o si un liquido estuviera a punto de
brotar.
Se obligó a contenerlo y al levantar vista hacia él, su rostro ya estaba adornado con una sonrisa:
“Gracias por dejarme saber todo esto.
De todos modos, gracias por haber cuidado tanto de mí.” Sonrió levemente, manteniendo serenidad
y mirada alzada hacia él, “Yo no soy Amanda y prefiero que no vuelvas a buscarme. Lo nuestro ya
terminó, sería mejor no molestarnos más.”
Dorian miró, sin pronunciar pbra.