Capítulo 405
?Así que Yuna había calcdo que Lucas no nos abandonan y que vendría a buscamos a mi y a Felda?
?Era todo una trompa para atrame y deshaceren de mi?
No podía descartar esa posibilidad El n de Yuna para exntar mi identidad y szomermi vida era eliminándome
“Definitivamente hay algo rato con Yun Lucas apenas habia empezado a decir que elportamiento de Yuria era sospechoso cuandos escaleras emperaron a temr
Cuidado
En ese momento,s escaleras se quebraron con un estruendo, dejando en su togar un agujero decuro y aparentemente sin fondo.
Estábamos en el piso diecisiete, abajo, probablemente, era un camino directo al sótano
Kent, asustado, intentoer hacia nosotros, pero por suerte Gael to atrapó a tiempo, evitando que cayera en el abismo sin fin
**Kent! Mi corazón se apreto de repente, y pise el borde del suelo, gritando su nombre con pánico
Kent casi pierde el pie, los ebres cayendo y tardando en hacet eco, se?al de profunda caída hacia abajo
Hay un abismo sin fin por dnte y no hay forma de que él pueda alcanzarme
Frente a él, un abismo sin fin, no habia manera de que pudiera tocarme.
Estaba parado en el borde del vacio, sus ojos mostrando una mez de pánico y reproche.
“Debe haber otra salida, espérame en el piso quince, le dije, intentando calmarloo a un ni?o.
“Oye, mejor no te quedes ahí parado al borde, que si caes… tu esposa va aerse a alguien,” balbuceó Gael, extendiendo mano para arrastrar a Kent de vuelta a un lugar seguro.
La mirada de Kent, de reproche a Gael, se endureció,o si le estuviera rega?ando por no haber traído también a Renán y Yuria, dándoles oportunidad deactuat
Gael desvio mirada, ramente sintiéndose culpable. “No puede ser que esta sea única salida.”
“Tenemos que encontrar una manera de entrar,” dije, mirando a Lucas. Ahora… había que actuar, quisiéramos o no.
Lucas asintió y golpeó pared.
Joel aún estaba alli adentro, pero ese inútil parecía incapaz de abrir puerta.Material ? of N?velDrama.Org.
“Click” De repente, se escuchó un sonido desde el interior.
?La pared se movió!
“Je…” No pude evitar soltar una risa fría. Con inteligencia de Joel, era imposible que hubiera encontrado el mecanismo tan rápido.
Yuria y Renán debieron haber encontrado este lugar también.
La pared se abrió, y Joel, lleno de ira, senzó hacia mí. “?Ainara, te voy a matar!”
Su deseo de matarme era palpable,o si no pudiera descansar hasta hacerlo.
Permanecí impasible en mi lugar, esquivándolo justo cuando senzó hacia mí.
Joel fallo y, perdiendo el equilibrio, se precipitó hacia el agujero detrás de mí.
“?Ah!” Hubo un grito, y cuando mitad del cuerpo de Joel se cayó, Lucas extendió mano y lo agarró por el cuello.
Sabía que Lucas no permitiría que muriera ante sus ojos.
“Si no quieres morir, más te vale que te mantengas en silencio de ahora en adnte,” lo amonesté, mirando a Joel antes de entrar en habitación.
Yuria y Renán, talo lo pensé, estaban allí.
Al verme, Renán tuvo un brillo de esperanza en sus ojos, queriendo preguntarme cómo estaba, pero se contuvo.
“La escalera de emergencia cpsó; necesitamos encontrar otra salida,” explicó Lucas, mirándome. “?Qué hacemos ahora?”
“E, ?no es Nayra? Antes de perder memoria, era un genio. Déj que nos guíe hacia salida,” dije se?ndo a Yuria, con una voz grave.
Yuria frunció el ce?o, mirándome con hostilidad. ?Ainara, ya no te escondes?”
“No más, no soy tan inteligenteo tú, dije con indiferencia, adoptando una actitud resignada.
Lucas miró a Renán. ?Encontraste otra salda?”
“En esquina sureste hay un conducto de ventción; en el dise?o original del edificio, debería ser un hueco de ascensor,” dijo Renán, sin quitar su mirada de mi.
Si era un hueco de ascensor entonces seguramente iría directamente arriba o abajo, tal vez podríamos encontrar una manera de llegar al piso quince.
“Esa…” Joel, aún conmocionado, seguía murmurando insultos, apoyándose en pared para mantenerse en pie, sus piernas todavia temndo.
“Lo primero es encontrar cómo llegar al piso quince.” Lucas funció el ce?o, preocupado. “Tengo sensación de que los primeros tres pisos solo fueron el calentamiento, y aún nos quedan quince más. Casualmente, somos dieciséis personas *
Lucas también tuvo premonición de que sólo una persona podría salir con vida.
En cada piso, probablemente perderiamos a una persona.
“Vámonos de aquí.” Yuria estaba en el suelo, buscando pistas con calma, y rápidamente encontró el mecanismo para salir.
Entrecerré los ojos, observando a Yuria con desconfianza.