Capítulo 342
Miré a Kent, perpleja. “?Por qué debo hacerlo?”
“Una vez dijiste que estar enamorado es excitación del sistema nervioso simpático, el aumento de
secreción de hormonas, transmisión de dopamina, el aceleramiento del corazón… Si tu corazón
late más rápido de lo normal cuando nos besamos, significa que te gusto,” explicó Kent con seriedad.
Me quedé en shock por un segundo. ?Había sido tan juvenil en el pasado? ?Acaso había que aplicar
una fórm para saber si te gusta alguien?
“Ejemm… has demasiado,” dije, bajando mirada y tirando del cordón de sus pantalones de
deporte. De repente, se me ocurrió algo y entrecerré los ojos. “?Desvistete tú mismo y entra en
ba?era! Estás borracho, no incapacitado.”
Kent, con una expresión de sufrimiento, fingió desmayarse otra vez. “Ainara… me siento mal… El
alcohol me calienta el cuerpo, parece que… ay, mi día ha llegado.”
Mordí mi diente con frustración. “Tengo unas tijeras por aquí, ?quieres que te ayude a castrarte?”
Kent se puso de pie de inmediato, se quitó ropa obediente y, sin ninguna vergüenza frente a mí, se
despojó de sus pantalones y entró en ba?era.
Me frotés cejas, ?esta persona realmente no tiene vergüenza alguna!
Aunque… ticamente éramos esposos legítimos.
“Ainara… me duele mano,” dijo Kent extendiendo sus manos y solo entonces noté que tenía heridas
ens palmas.
“?Por qué no lo dijiste antes!” Exmé mientras iba a buscar el botiquín, maldiciendo y
preocupándome por él en voz baja.
Kent se apoyó en el borde de ba?era con una mirada triste y perdida, probablemente realmente algo
borracho, mientras yo le curabas heridas.
El vapor del agua llenaba habitación y este hombre apoyado en el borde de ba?era… parecía un
ser sacado de un mito griego…
“Ainara…” Kent susurró mi nombre, sus pesta?as temban.
Era demasiado tentador.
“Ainara…” parecía que realmente se sentía mal, asomando medio cabeza fuera de ba?era.
Esto es el colmo… Su ba?o es demasiado grande, ba?era demasiado espaciosa, tengo
sensación de que este tipo es una sirena seductora.
33.50
Qué quieres?” pregunté con caut.
“Ainara… me siento mal.” Puso sus manos en el borde de ba?era. “No puedo mojar mis manos,
ayúdame…”
Sentí que estaba aprovechándose de situación, me levanté y me fui.
“Ainara,” me mó con un tono de súplica.
Pero esta vez no cedí ante sus caprichos.
“Ainara, te gusto, no le creas a Renán, no tiene vergüenza,” Kent murmuró, todavía hando tiempo
para insultar a Renán.
Bufé, mirando a Kent. “Tú tampoco tienes mucha vergüenza.”
“Ainara, somos esposos, todo lo mío es tuyo, mi cara, mi cuerpo, todo es tuyo, yo no lo quiero, todo es
para ti,” dijo Kent con seriedad.
Sentí un impulso de destruir el mundo y cerré puerta con un golpe, mi corazón acelerado solo se
calmó al respirar aire fresco.
Definitivamente, era temperatura del ba?o que estaba muy alta, seguro que sí.
Dejé a Kent ba?ándose solo en el ba?o, pero preocupada de que pudiera ahogarse borracho,
simplemente dejé puerta del ba?o abierta y me tumbé en cama, vigilándolo desde un ángulo
donde podía verlo, para prevenir cualquier idente.
Kent, sintiéndose afligido en ba?era, intentó sumergir sus manos en el agua.
Copyright N?v/el/Dra/ma.Org.
“Si tocas el agua cons manos, tes rompo,” dije con voz firme.
Kent, emocionado, sacó su cabeza del agua y colocó obedientemente sus manos, que no habían
tocado el agua, de vuelta en el borde de ba?era.
Como si estuviera seguro de que lo estaba observando todo el tiempo,enzó su actuación,o
un pavo real desplegando su c, agitándose sin parar, tomando esto y aquello.
Resignada, viendo que no estaba tan borracho, decidí ignorarlo y saqué mi móvil para revisars
entradas del diario de mis padres.