Capitulo 323
Kent negó con cabeza, temndo. “No mires…”
No quería que mirara,o si no quisiera que recordara algo.
“Mejor vete, le dije a Renán, no queria verlo ahora.
Renán bajó mirada y habló en voz baja. “Cuando termines de ver todo, entenderás… Nayra, te
esperaré.”
Contentt bel0ngs to N0ve/lDra/ma.O(r)g!
Con una mirada fría advirtió a Kent y se fue.
Parecía que Renán había venido hoy solo para revr que Kent no era ningún tonto, y que todo lo
rcionado con familia Linares había sido calcdo por él.
“?Todo esto fue neado por ti?” pregunté con voz grave. “?Todo lo de familia Linares, incluso yo y
el bebé que llevaba dentro?”
La opinión pública de repente se volcó a favor de Osvaldo, lo que fue un golpe paral Braulio,
especialmente después de que Adrián fue acusado de un delito. Aunque todass acusaciones
cayeran sobre Adrián, Braulio no podía evitar ser criticado y asociado.
Si Osvaldo regresara apa?ía ahora y tomara el control de situación, el Grupo Linares podría
caerpletamente bajo su mando.
Después de todo, nadie en su sano juicio nearía algo en contra de su propia esposa y su hijo por
nacer.
“él te veo a Nayra, ?cómo podría near algo contra tu hijo? Desde que tenía dieciocho o
diecinueve a?os, so?aba con ser padre…” Elías, sosteniendo una bolsa de hielo en su rostro,
murmuró en voz baja.
“Es verdad…” Pero Kent lo admitió.
Mis ojos se llenaron de lágrimas, deseaba que se defendiera.
“Estaba fingiendo ser tonto, todo fue neado por ti, familia Linares llegó a este punto, Braulio y
Felipe se destruían entre sí, Adrián atacó a Federico, Braulio mandó matar al viejo… Admito que tuve
que ver en esto, avivando el fuego… Esos periodistas, también los arreglé yo,” dijo Kent en voz baja,
desorientado y nervioso.
Helda estaba en shock, instintivamente cubriós orejas de Lucas. “?Este es un asunto para un
policía?”
Lucas resignado. “Soy policía de tránsito…”
Helda suspiró aliviada. Ah, bueno, entonces no hay problema. Sin pruebas, estas cosas sono ese
efecto mariposa, son los Linares cosechando lo que sembraron.”
Lucas levantó barbi con resignación, indicando que había un experto policial
presente,
Helda esperaba con rabia a Elías. “?Te zumban los oídos, verdad? No has oído nada, ?cierto?”
Elías abrió boca, pero al ver a Helda con los pu?os cerrados, bajó cabeza resignado. “No escuché
nada.”
Helda asintió y se volvió hacia Lucas. “Tenías razón, los pu?os son única verdad.”
“Tu llegada y del ni?o fueron inesperados para mi…” Kent, con los ojos enrojecidos, habló de nuevo
con tristeza. “No neé nada contra ti y el bebé…”
“Si fueras Ainara… este ni?o nunca habría existido. Realmente deseo… deseo…. que pueda nacer.”
Kent se ahogó en sollozos, pérdida del ni?o lo devastaba.
Simplemente no sabía cómo expresarlo, no sabía cómo decirlo con pbras.
Hasta sus instintos más primitivos los contenía por miedo astimar a este peque?o…
Realmente… deseaba tener este hijo.
Las lágrimas caían una tras otra, lloraba de una manera que partia el alma y generaba desconcierto.
Incluso Lucas no podía soportarlo, sintiendo que yo estaba abusando de un hombre sincero… “Ese
diario que te dio Renán, ?podemos verlo?”
Bajé mirada y me sequés lágrimas. Si solo se explicara… todavía estaría dispuesta a creerle.
“?Y por qué ahora no sigues fingiendo?” pregunté con los ojos llorosos.
Kent me miró fijamente, sus ojos todavía ardian. “Me equivoqué… no supe protegerte a ti
y
al ni?o… Me equivoqué, y quería intentarlo de otra manera…”
Ya no le importaba su propia vida, finalmente tenía un punto débil, así que ya no necesitaba seguir
fingiendo para salvarse, quería proteger a Nayra.
“Te creeré esta vez, no me decepciones…” dije en voz baja. “Si llego a saber… que me enga?as, no te
perdonaré.”
Igual que no perdonaría a Renán.
La verdad, después de renacer, ya no quería confiar en nadie más, pero Kent… era una
excepción.
él siempre parecía ser excepción.
Kent lloraba aún más fuerte.
No decía nada, solo seguía llorando.