Capítulo 293
Quique sonrió levemente. “?Qué está diciendo? Usted es un familiar y es natural que quiera ver al
paciente“.
Suspiré de alivio, soltando poco a poco los dedos de Lucas que tenía agarrados.
“Pero…” La sonrisa en cara de Quique se desvaneció un poco. “Osvaldo no es un simple paciente
psiquiátrico, tiene una agresividad extrema y haetido un delito… Está en investigación, y sin
autorización de policía, no permitimos visitas.”
“Dr. Quique, razón por que Osvaldo se puso violento todavía está bajo investigación, policía
todavía no ha…” Lucas empezó a har intentando contener su enojo.
Pero Quique lo interrumpió. “Oficial Lucas, si usted todavía estuviera en unidad de investigación,
podría presentar un documento y le permitiría visita. Después de todo, tenemos res que seguir, y
usted no querría ponernos en una posición difícil, ?verdad?”
Lo que Quique estaba diciendo, en otras pbras, era que Lucas ya no era un detective, ahora era un
oficial de tráfico, y debería estar dirigiendo el tráfico.
Lucas apretó los pu?os, listo para dar un paso adnte en se?al de protesta.
Estiré mano y agarré fuertemente el brazo de Lucas. “Vámonos.”
“Es demasiado tarde“, Lucas entró en pánico.
“Solo podemos esperar que Elías calcule quién será próxima víctima del asesino.” Sacudí mi
cabeza.
Quique no nos iba a permitir visita.
“Osvaldo se puso violento porque fue provocado a propósito, sabiendo que tiene una enfermedad
mental… Si policía termina su investigación y levanta vigncia sobre él, entonces Quique no
tendrá derecho a detenernos de visitar al paciente.” Tomé una respiración profunda y me giré para
mirar el alto edificio del hospital psiquiátrico.
Ahora, no podíamos perder el tiempo en vano.
Si Kent había decidido entrar aquí, seguramente tenía sus razones.
“Vamos a buscar a Elías.” Ludas me llevó a buscar a Elías.
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“Tu actual posición… te limitará mucho.” Le recordé en voz baja.
Lucas se quedó cado, obviamente arrepentido,mentando haber sido tan impulsivo y haber
golpeado a Lino…
o…/
De otra forma, él no estaría…
“Siempre he sentido… que algo anda mal con Quique.” Miré el edificio del hospital
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Capitulo 293
H
psiquiátrico yencé a har en voz baja. “Lucas, ?no has escuchado a alguien llorar?”
No sabía si era mi imaginación, pero cada vez que me acercaba al hospital psiquiátrico, siempre podía
escuchar ntos y gritos,o si innumerables almas en pena estuvieran
luchando.
Lucas se concentró y escuchó, pero negó con cabeza. “No escucho nada.”
Tomé otra respiración profunda. “Entonces, quizás… estoy demasiado tensa. Vámonos.”
Subimos al coche y miré a Nicanor. “Tenemos que encontrar manera de actuar a través de Dacio,
hacer que retire denuncia, y así… tendremos derecho a visitar a Kent.”
Nicanor asintió. “Seráplicado, Dacio es una ficha de Braulio.”
Me quedé en silencio por un momento y luego hablé. “?No hay nadie por quien Braulio deba
preguntar?”
Nicanor asintió nuevamente. “Sí, todos los negocios que Braulio ha hecho a lorgo de los a?os han
sido ingresos ilícitos. Quiere nquear los negocios de su familia y sus muelles, y para eso tiene que
hacerse cargo del Grupo Linares y usarlo para nquear poco a poco sus propiedades. Para hacerse
cargo del Grupo Linares, necesita el apoyo de un socio estratégico estable. El Grupo Estres es un
mgro empresarial que se ha desarrodo rápidamente en los últimos a?os. Braulio siempre ha
querido congraciarse con el presidente detrás del Grupo Estres, pero esa persona es muy
misteriosa.”
En resumen, persona que Braulio necesitaba era el presidente del Grupo Estres.
Es decir, misma persona misteriosa a que Yuria dijo que podía tener oportunidad
de conocer.
“Entendido.” Me masajeés sienes.
Todavía necesitábamos actuar a través de Yuria para conseguir una reunión con el presidente del
Grupo Estres.
En residencia de Elías.
Elías acababa de regresar del trabajo cuando nos vio a Lucas y a mí esperándolo abajo, y
se llevó un buen susto.
Elías parecía un poco molesto. “?Qué, ahora sono guardianes?”
“Ya no hay mucho tiempo, detective Elías, ?ya encontraste a siguiente persona?” pregunté con
seriedad.
Elías resopló, ramente sin mucha confianza.
Era obvio que no tenía ni idea. “Esta vez hay algo raro…”
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“Deja de jugar con vida de gente, ?qué diablos pasa?” Lucas estaba enfadado, agarró
del cuello de camisa a Elías,o si quisiera darle un pu?etazo.