Capítulo 183
Nuestros hombres ya se fueron, llevando a Kent para interrogarlo.
Colgué el teléfono y miré a Osvaldo, pensando que si realmente había sido él quien mandó a alguien,
?harian tan fácilmente su nombre?
Además, mitad des cosas que hace Kents encarga a Nicanor, y Nicanor jamás mencionaría a
Osvaldo. Que alguien asegurara que Osvaldo mandó a atroper a madre de Renán era demasiado
obvio.
Lucas también debía saber que era una acusación demasiado evidente, por eso me mó.
Renán saldría en máximo quince días, ramente Teresa no tenía por qué arriesgarse tanto.
?Alguien estaría queriendo incitar más tensión entres familias Linares y Hierro?
“La mamá de Renan tuvo un idente de tránsito, tengo que ir al hospital, tú quédate en casa
esperándome,” le dije a Kent preocupada. En este momento, él no podía alejarse de familia Linares,
afuera no solo estaban los curiosos manipdos por opinión pública, sino también aquellos que
neaban todo desdes sombras.
Sis familias Hierro y Linares se enemistaban por culpa de Kent, su situación dentro de los Linares
solo seplicaría más.
De cualquier manera, el que salía ganando era Braulio, quien podría enfrentarse a Kent abiertamente
sin recibir críticas.
“Nayri…” Kent parecía querer seguirme.
“Hazme caso, no vayas a ningúndo.” Le insistí y le dije de nuevo: “Kent, tienes que esperarme en
casa.”
Los ojos de Kent estaban oscuros y parecía asustado. “?Esta vez… no me mentirás, verdad?”
?Vas a volver, cierto?
Me quedé en shock por un momento y negué con cabeza. “Volveré lo más rápido posible.”
“Está bien.” Kent asintió obediente. “Entonces te esperaré en casa, hasta que vuelvas.”
Sentí un nudo en garganta y me giré para pedirle al mayordomo que preparara el coche. Tenía que
ir al hospital.
This belongs ? N?velDra/ma.Org.
Renán todavía está adentro, si sale y se entera que su madre resultó gravemente herida en un
idente automovilístico, seguro se descontrría.
Justo cuando bajabas escaleras, vi a Nicanor subir con el rostro tenso.
Miré hacia atrás y luz del segundo piso era tenue. Kent estaba en un lugar oscuro, no podía ver bien
su expresión, pero se sentía una presión baja y aterradora.
Se me desató el zapato y me agaché a atarlo en escalera.
“Braulio ha estado demasiado tranquilo,” dijo Kent con voz grave.
Nicanor asintió. “Sí.”
Esta situación era ramente provocada por alguien a propósito.
– “Que alguien proteja bien, si le pasa algo o un simple rascu?o…”
Escuchaba desde abajo conversación entre Kent y Nicanor, su voz era ronca pero fría,
completamente diferente ao me haba normalmente.
Capitulo 183
Pensé que estaba alucinando, me puse de puntis para mirar hacia arriba, pero Kent y Nicanor ya se
habían ido.
Kent… ?realmente había perdido cabeza?
“Se?ora, el coche está listo,” me mó empleada.
Sali de casa y, antes de subir al coche, miré inconscientemente hacia un rincón.
No era mi imaginación, alguien me había estado vigndo últimamente.
Yo podia adivinar que Braulio no dejaría que el ni?o en mi vientre creciera sano y salvo. Estaba
esperando que esas personas actuaran y ya estaba totalmente preparada, pero lo extra?o era que,
aunque sentía que me vigban, nunca nadie se atrevió a Racerme da?o.
Tenia fuerte premonición de que no solo había gente que quería mi vida y del bebé, sino que
también habia alguien protegiéndome desdes sombras.
De lo contrario, con personalidad de Braulio y Adrián, ya habrían actuado contra mí.
En el Hospital de Monte Azur.
Teresa ya había sido tradada a habitación, aún estaba inconsciente, pero ya no corría peligro de
muerte.
Suspiré aliviada y pregunté ansiosa al doctor. “Doctor, ?cuándo despertará?”
“Puede que ma?ana ya esté despierta, no te preocupes, una conmoción cerebral no es para tomar a
ligera,” explicó el doctor y, después de darme algunas instriones, se fue.
Lucas me esperaba afuera, con una cara que reflejaba pura preocupación. “Está rísimo que es una
trampa, peroo se empe?an en decir que fue Osvaldo, aunque no haya pruebas, Renán seguro
que se lo creerá.”
Si Renán sale, definitivamente odiará aún más a Osvaldo.
“Si tuviera algo de cerebro, se daría cuenta de que alguien lo está tendiendo“, dije yo, con un toque de
rabia.