Capitulo 166
“Calmese, no son más que una turba desorganizada“, dijo Nicanor con un aire despreocupado.
Kent seguía asustado, agarrando mi mano, me mostró suya que se ha cortado at romper el
vidrio: “Nayri me duele“.
Le eché un vistazo a herida, ciertamente estaba sangrando, pero era mucho más peque?a ques
que se habia hecho en sus episodios de autolesión.
“Trae el botiquin“, tomé su mano y lo senté en el sofá, con cuidado empecé a curarle herida. De
repente, él se acercó a mi, olió un poco y su mirada se volvió oscura por un instante, pero desapareció
enseguida. “Nayri has visto a Renán“.
Me sorprendi al ver que Kent lo sabia, él frunció el ce?o y dijo: “Tienes su olor, desagradable“.
Me olfateé, mirándolo, ?qué acaso tenia nariz de perro? ?Cómo podia olerlo tan fácilmente?
“éL…“.
Estaba a punto de explicar cuando de pronto, me sujetó cabeza y me besó con fuerza; intenté
empujarlo. sorprendida y nerviosa porque Nicanor y los demás todavia estaban ahi.
Nicanor, con total calma, se dio vuelta y se marchó con los demás, cerrando puerta de
habitación tras de si.
Empujé un poco, pero no pude soltarme, el beso me dejaba sin aliento; no era un beso, era
ramente a propósito,o un castigo, sin dejarme respirar.
“Kent…“. dije su nombre con nerviosismo, sintiendo un miedo inexplicable.
Estaba actuando muy extra?o.
“?Osvaldo!“, no podia soltarme, y realmente estaba empezando a enojarme. Ignorando su propia mano
herida. se levantó y me cargó, dirigiéndose hacias escaleras.
“?Osvaldo!“, no me atrevia a luchar demasiado, por miedo a caerme. “Solo me lo encontré en el
camino, no fui yo quien quiso verlo, es él quien sigue apareciendo en donde yo este“.
Intenté explicarme, pero su humor seguía siendo sombrío. él siempre habia sido impredecible, y en
ese momento me daba miedo.
“Osvaldo, ?qué estás pensando hacer?“, temia que, en cualquier momento, si lo provocaba, perderia
el control. Como Renán dijo, vivir con un loco significaba que nunca sabrias cuándo te asfixiaria.
Kent no me hizo caso, me llevó a habitación y, con un berrinche,enzó a quitarme ropa.
“?Osvaldo!“, me resisti, y en un arrebato de emoción, le di una bofetada.
Me miró con una cara de dolor y luego me abrazó con más fuerza: “Nayri… tú eres mia, solo mia“.
Exclusive ? material by N?(/v)elDrama.Org.
Su voz temba, levantó mano para tocar mi rostro, y sangre de su dorso se derramo en mi piel,
ardiente y caliente. Viendo sus ojos suplicantes y casi temblorosos, por alguna razón, mi corazón se
apretó de dolor y una voz dentro de mi me decía que lo abrazara, que lo consra, que era fácil de
calmarlo.
“Lo siento Nayri, es mi culpa, ellos me encerraron, fuiste a buscarme, ?verdad? Seguro que no pudiste
encontrarme, estás castigándome, ?verdad?“. De repente, pare perder el control, me abrazó
fuertemente y murmuró unas disculpas.
?Estaba hando de aquel a?o y medio que pasó en el psiquiátrico?
*Nayri… jellos son los que deben morir, ellos!“.
1500
Lapitulo 1bb
Mis dedos se tensaron, levanté mano para calmarlo, pero se quedaron en el aire. El temba
violentamente, pero su ira me provocaba un miedo irracional.
“Kent, dime, ?realmente participaste en un asesinato?“, mi voz era ronca, apenas un susurro,
No respondió, solo me abrazó con más fuerza.
*Kent, de repente estoy empezando a querer saber todo sobre ti“, mi mano finalmente cayó sobre su
cabeza y acaricié. Su cabello era suave y olía muy fresco.
Como Kent le había dicho a Lucas, ?dóndeenzaba el pecado? Tal vez, desde el principio me
equivoqué, estaba tan empe?ada en encontrar al asesino que olvidé algo importante. Quizás, deberia
buscar el origen de todo esto, investigar verdad detrás del incendio del orfanato, har con el
médico del psiquiátrico.
‘Kent, ?qué has vivido realmente?“.