AliNovel

Font: Big Medium Small
Dark Eye-protection
AliNovel > !Canalla ?Satisfecho con mi muerte? > Cap铆tulo 13

Cap铆tulo 13

    Capítulo 13


    Aque noche, no volví a casa. Me enrosqué en un banco del hospital y pasé noche ahí.


    Al día siguiente desperté ardiendo en fiebre, mi celr no había sonado en toda noche, ni una s


    mada de Renán.


    Sentada en el banco, mé a mipa?ero Cecilio: “Ceci, lo de irme a estudiar al extranjero, ya lo


    pensé


    bien”.


    “?Nayra, estás resfriada?”, supongo que notó algo extra?o en mi voz, Cecilio me preguntó


    preocupado.


    “Si, ayer me atrapó lluvia y hoy estoy algo resfriada”


    N?velDrama.Org content.


    “?Dónde estás? Te llevo algo para el resfriado”, me propuso Cecilio con urgencia.


    “Si hoy envio solicitud, ?cuándo sería lo más pronto que podría irme?”, le pregunté con ansias. En el


    fondo, ya había tenido corazonada de que, si no me iba pronto, podía acabar mal, pensaba que


    podria morir a manos de Renán, por lo que quería vivir bien, lejos de él; con solo alejarme, todo


    terminaría.


    “Si aplicas ahora, en dos meses te llega notificación de aprobación, voy a pedirle al profesor que


    apure el asunto. Apenas te avisen, tepro el pasaje, me dijo Cecilio, algo inquieto. “?Estás muy


    mal? ?Voy por ti?”.


    “No te preocupes, ya estoy en el hospital, gracias”.


    Pensé que en dos meses podría dejar atrás Monte Azur, escapar de ese lugar y huir de Renán.


    Colgué y sali del hospital, caminando por el callejón del hospital, de repente me senti perdida, sin


    saber a dónde ir. Con mis padres fallecidos en un idente y casa vendida para pagar deudas, no


    tenia ni un rincón a donde ir aparte de casa de familia Hierro. Ni siquiera sabía dónde estaba mi


    hogar.


    La cabeza me daba vueltas y encontré un rincón para sentarme y apoyarme en pared para seguir


    durmiendo. No sé cuánto tiempo pasó, pero al despertar, tenia un abrigo viejo colocado con cuidado


    sobre mi, ese abrigo estaba ramentevado; miré a mi alrededor, el callejón estaba desierto.


    Al levantarme, vi dos panes envueltos en una bolsa de plástico. Sonreí con amargura, parecía que


    algún alma caritativa me había tomado por una mendiga y se habiapadecido de mi.


    ?Una mendiga? Parecia que sí.


    Renán me había dicho una vez: “Vives en mi casa,es de lo mio, ?en qué te diferencias de una


    mendiga?”.


    En realidad, no había diferencia.


    Doblé el abrigo y lo dejé en un lugar limpio con los panes. Si buena persona volvía, seguramente se


    los llevaría. Apoyada en pared, di unos pasos y senti un movimiento detrás de mi. Al voltear, vi una


    sombra alta y delgada con capucha desaparecer rápidamente, entonces, sin pensar más, sali del


    callejón y tomé un taxi.


    Cuando llegué a casa de los Hierro, Renán también estaba.


    “Renán, ?dónde está Nayri? No ha vuelto en toda noche”, le preguntó Teresa, preocupada.


    “E ya es grandecita, ?qué le va a pasar, se va a morir?”, Renán contestó con desdén.


    12:08


    Yo estaba en puerta, viendoo él se mostraba impaciente, y suspiré.


    “Se?orita Nayra, hay alguien en puerta buscánd, dice que se ma Cecilio, dice que es su


    amigo”, me informó empleada al verme fuera, por un momento me quedé de piedra y luego sali


    corriendo.


    ?Qué hacia Cecilio alli?


    Llegué a entrada y via Cecilio esperando con medicinas en mano.


    “Te traje algo para el resfriado, me dijo él con una sonrisa. Le agradecí y extendi mano para tomar


    las medicinas


    “Nuestra familia Hierro no está tan pobreo para necesitar que tú traigas medicinas para un


    resfriado, sono voz fria de Renán detrás de mi. No sé en qué momento había salido, pero su


    cercanía me puso tensa.


    “Renán, Nayri está resfriada, no hay necesidad de que hables así”, frunció el ce?o Cecilio.


    “Jajaja, e está resfriada, ?y qué te importa? ?Qué eres tú para e? ?Acaso se han acostado?”,


    Renán me provocaba a propósito,


    Con los ojos llorosos, lo miré: “?Y tú qué eres para mí, te crees con derecho de harle así a mi


    amigo?”. Renán frunció el ce?o, probablemente sorprendido por mi respuesta: “?Así que ahora te


    crees importante y capaz? ?Qué rción dices que tenemos? ?Deberia decirles a todos que estuve


    contigo, o quieres que recuerden cómo viviste en nuestra casao una mendiga durante a?os?”.


    Lo miré con una respiración entrecortada, desesperación me hacía temr vista.
『Add To Library for easy reading』
Popular recommendations
Shadow Slave Beyond the Divorce My Substitute CEO Bride Disregard Fantasy, Acquire Currency The Untouchable Ex-Wife Mirrored Soul