Capítulo 938
Capítulo 938
El fuerte subordinado empujó a Gracie para que saliera del yate.
Mirando a i extra?a y al hombre feroz, Gracie se dio cuenta de que le cortarian garganta
después de un tiempo.
E tembló de miedo. “Libérame, por favor.
“Estoy aterrorizado…”
Podía calmarse con Sabrina consolánd, pero ahora Sabrina se desmayó y ambos fueron llevados a
E se derrumbó.
Con el cabello desordenado, siguió llorando.
“?Cáte!” rega?ó el subordinado ya que estaba molesto por el grito de mujer.
Gracie se asustó y siguió llorando.
“Me vas a matar. ?Por qué no puedo llorar?”
“Dej s.” Theo solo quería llevar a Sabrina de vuelta a base.
Gracie sería asesinada de todos modos.
él dejó lloraro e deseaba.
El subordinado permaneció en silencio después de escuchar orden de Theo.
Empujó a Gracie para que subiera al Martillo.
Los otros cuatro subordinados miraron a Theo.
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Pero mujer que sostiene en sus brazos es de otro tipo. Además, e no es nativa.
E podría venir de Cameron.
?Quien es e?
?Por qué el Sr. Patel ha traído de vuelta?>
Estaban confundidos.
Regresaron a base en confusión.
Theo ordenó a sus hombres que encerraran a Gracie en una habitación especial.
Luego llevó a Sabrina a oficina dndante superior.
Llegaron a oficina por elrgo pasillo.
Los otros miembros de base se sorprendieron al ver que Theo sostenía a una extra?a mujer
extranjera en sus brazos.
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En oficina.
Theo ordenó a su hombre que abriera el dormitorio contiguo a oficina.
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Arrojó a Sabrina a cama y miró fijamente.
El miró con una extra?a sensación.
El subordinado se fue y solo dos de ellos estaban en el dormitorio.
Theo pulsó un botón aldo de cama.
Pronto entró una mujer de mediana edad.
Se inclinó ante Theo. “Sr. Patel, ?qué puedo hacer por usted?”
“Cuíd. No dejes que se vaya cuando se despierte“. Entonces Theo se fue y discutió con sus
hombres cómo ejecutar a
Gracie.
Fernando estaba ansioso.
Vio a Teo.
Theo sostuvo a Sabrina en sus brazos.
Lo que es peor, Sabrina se desmayó.
Fernando no veía hora de ve.
Apretó los pu?os y le dijo a Dan: “Quédate aquí. Haré con él“.
Dan frunció el ce?o y lo agarró. “?Estás loco? ?Cómo pudiste pelear contra tanta gente?”
“?Y qué? Está reteniendo a mi esposa“. Fernando apretó los dientes con vena de su frente
palpitando.
“Podemos near qué hacer“, lo consoló Dan, “Sabrina estará bien.
“Su objetivo es Gracie. Nostimarán a Sabrina ya que no quieren ofenderte“.
Fernando supo que perdió los estribos por lo que
vio.
Se calmó y dijo: “Necesitamos a alguien para desviar su atención“.