Capítulo 902
Capítulo 902
“ro, quiero más“, dijo Fernando. Frotó suavemente oreja de Sabrina con los dedos y bajó
cabeza para morder oreja de Sabrina con ternura. Estaba coqueteando deliberadamente con
Sabrina. Pero Sabrina se estremeció después de eso, y sus mejis se erizaron, tan hermosaso
el amanecer.
De hecho, a Fernando le encantaba ver a Sabrina ponerse tímida frente a él.
Satisfaría enormemente posesividad de Fernando.
Sabrina ya no quería tener rciones sexuales con Fernando, por lo que se apresuró a alejar a
Fernando. E se enfureció, pero dijo con coquetería: “Cari?o, ?por qué estás tan cachonda? Tuvimos
sexo varias veces anoche“.
“Soy enérgico. Entonces, ?no te sientes feliz por eso?” Fernando se rió. Su voz tierna erao el vino
que embriagaba a Fernando.
Sabrina se quedó sin pbras.
E no se sentía feliz por eso en
absoluto.
Sabía que se fatigaría después de eso.
“Pero los hombres tendrían ese sentimiento. En cambio, se sentirían renovados. Déjalós disfrutarlo
ellos mismos“, pensó
Sabrina.
“No, gracias. Puedo soportarlo porque no tengo tanta energíao tú“, se rió Sabrina a propósito.
Fernando, sin embargo, disfrutó forma en que Sabrina lo rechazó. Besó frente de Sabrina y al
instante levantó de colcha. Entonces Fernando estaba sosteniendo a Sabrina en su abrazo.
Sabrina nunca se había sentado sobre Fernando así antes.
Así que su meji se puso más roja.
Rápidamente quiso bajar.
Pero Fernando abrazó a Sabrina con fuerza y le dijo: “Tú puedes estar en cima“.
“?Qué?” Sabrina se sobresaltó.
Al pensar en esa imagen erótica, Sabrina se volvió mucho más tímida.
E se negó al instante. “No.”
“Si una mujer dice que no, en verdad quiere decir que sí. Cari?o, puedes intentarlo…“, dijo Fernando,
guiando a Sabrina para
lo montara.
que
Sin embargo, solo desabrochó el cinturón de su pijama. Y antes de que pudiera quitarse los
pantalones, Joaquín se deshizo de Elena y subió corriendos escaleras con un trozo de pan recién
tostado.
Rompió puertao lo había hecho ayer.
Fernando y Sabrina se habían olvidado de cerrar puerta de su dormitorio, pues noche anterior se
habían dado el gusto
de tener sexo en el ba?o.
Por eso Joaquín pudo aprovechar oportunidad de precipitarse en su dormitorio sin cuidado.
Apenas entró a habitación, Joaquín encontró a Sabrina sentada encima de entrepierna de
Fernando.
Al ver este escenario, Joaquín se confundió y de inmediato se frotó el cabello y preguntó: “Mami,
?por qué estás montando a
papá?
“?Quieres tomar represalias contra papá, porque te montó ayer?”
Sabrina se aterrorizó cons pbras de Joaquín, por lo que de inmediato se bajó del cuerpo de
Fernando. Y rápidamente se levantó de cama, fingiendo estar tranqu. “No. ?Mamá y papá están
jugando un juego!
Joaquin, ?por qué estás aquí?
Joaquín no dudó des pbras de Sabrina. Después de todo, todavía era un ni?o inocente y creería
lo que dijeran sus padres. Instantáneamente le entregó el pan tostado a Sabrina. “Mami, este es tu
desayuno“.
Sabrina tomó el pan de mano de Joaquín con ternura.
La conmovió ión de Joaquín y dijo: “Gracias, Joaquín. Me gusta“.
Joaquín asintió. “Bueno.”
Fernando se levantó de cama y caminó hacia ellos diciendo: “Joaquín, ?dónde está el pan de
papá?”
Joaquín vislumbró a Fernando, resondo: “No hay pan para ti. Ayer te montaste con mami“.
Fernando se quedó sin pbras.
Sintió que lo que había hecho por Joaquín había sido en vano.
Joaquín, ?estás seguro? a?adió Fernando.
Joaquín parpadeó, lo pensó un rato y luego respondió: “Te puedo traer un poco de pan. Pero ya no
deberías montar en mami, ?de acuerdo?”
Fernando no supo si reír o llorar al escuchars pbras de Joaquín.
“Está bien, te lo prometo. Y solo tu mamá puede intimidar a papá. ?Está bien?” él dijo.
Joaquín pensó que era una buena idea.
Têxt belongs to N?velDrama.Org.
Estaba feliz de haber protegido a Sabrina.
Sabrina no podía soportar sus chas, así que le dio una fuerte patada en el pie a Fernando.
E pensó: “?Sabe lo que le está hando a nuestro hijo?“