Capítulo 569
Capítulo 569
“Vuelve a tu habitación y descansa. Tengo algo que discutir con Dan“, dijo Fernando mientras
abrazaba. Le tocó el vientre y dijo suavemente: “No quiero que nuestro bebé se asuste“.
“Está bien. Lo cuidaré bien“, ronroneó Sabrina con adoración.
E estaba tan feliz
“Excelente.”
Luego se abrazaron en el ascensor. Fernando pa?ó a suite presidencial y fue a buscar a
Dan.
Dan estaba mirando el paisaje fuera de ventana, sintiéndose un poco molesto.
Era primera vez que experimentaba desesperación de perder a su amigo cercano.
Se sintió mal.
Deseaba que no volviera a suceder.
El timbre sonó cuando estaba reflexionando.
Dan abrió puerta y vio a Fernando.
Sabía por qué venía Fernando y suspiró: “Adnte“.
Fernando dijo: “Gracias por hoy“.
Dan negó con cabeza. “?Para qué? Yo no hice nada“.
“Ven aquí conmigo. Eso significa todo“. Fernando se lo agradeció.
Fernando sonrió. “Bueno, no te apresures próxima vez. Solo te tengo a ti“.
Fernando le palmeó el hombro y dijo: “Lo sé“.
“Está decidido entonces. La cena corre por mi cuenta. Emborrachémonos, ?de acuerdo?”
Dan se encogió de hombros. “Enfriar.”
Fernando reservó una mesa en un restaurante elegante cercano y tuvo una gran cena.
Fernando estuvo bastante agradable esta noche. Normalmente no bebía, pero ese día bebió dos
botes con Dan.
Cuando terminaron, todos se emborracharon.
Sabrina ni siquiera pudo rega?arlo porque estaba ena. Por lo tanto, tuvo que pedirle a Ramiro y a
un guardaespaldas que los ayudaran a regresar al hotel.
Sabrina y Minta lo siguieron.
Content ? N?velDrama.Org 2024.
Cuando llegaron, Ramiro puso a Fernando sobre cama y se fue.
Sabrina frunció el ce?o al verlo. Fue al ba?o a tomar una toa caliente y luego lo ayudó avarse
cara.
Le desabrochó camisa para refrescarlo, pero Fernando abrió los ojos de repente y miró. Pensó
que estaba en un sue?o.
Acercó a Sabrina a cama y quiso hacerlo con e.
Pero Sabrina estaba embarazada ahora.
Su condición no era estable, por lo que sería malo para el bebé.
Fernando besó con fervor y le rasgó el vestido. Inmediatamente lo abofeteó y gritó: “?Fernando
Santander! ?Despierta! ?Ya estoy embarazada!
“?No me toques!”
Fernando se quedó impactado por su voz y bofetada, que lo dejan sobrio. Entrecerró los ojos y se
dio cuenta de que no estaba so?ando.
Se bajó de e y se frotó cabeza. “Lo siento… estaba borracho…”
Sabrina dijo, sonrojándose, “Idiota. ?Por qué bebiste tanto?”
“No lo haré próxima vez…” balbuceó Fernando. Todavía quería besa, así que bajó cabeza.
“Casémonos tan prontoo estemos en casa. ?Está bien?”
Sabrina asintió con cara enrojecida.