Capítulo 156
Capítulo 156
Por lo que le había dicho su prima, L fue a buscar a Rain dos días después.
Las dos jóvenes trabajaban en misma empresa.
No fue exactamente un desafio tratar de localizar a Rain.
L mó a Rain y invitó a tomar una taza de café.
Naturalmente, curiosidad de Rain se despertó. Se preguntó por qué L habia buscado.
Llegó al café ubicado en el mismo edificio que su oficina llena de curiosidad. “?Que pasa? No
esperaba que me invitaras a tomar un café. ?No estas ocupado?
“Tomé un descanso”, dijo L mientras le sonreía a otra joven y revolvía su moka hdo con su
pajita con indiferencia. “?Qué te gustaria?”
“Un capuchino”, dijo Rain después de echar un vistazo al menú.
L asintió y levantó mano. Eso mó atención de un mesero en vecindad. En unos
momentos, hizo el pedido de una taza de capuchino.
“?Que pasa?” Rain volvió a colocar el menú sobre mesa y le preguntó a joven sentada frente a
e.
L tosió. Era una posición desagradable estar atrapada. Recordó lo que su prima le habia dicho que
le dijera a Rain. E siempre hizo lo que su prima le dijo que hiciera. La joven se armó de valor antes
de soltar sin rodeos. “Rain, deberias alejarte de Sabrina.”
“?Qué?” Los ojos de Rain se abrieron en estado de shock. Un rayo de curiosidad brilló en sus ojos
muy abiertos mientras estudiaba a L cuidadosamente. “?Por qué?”
No preguntes por qué. Solo deja de mete en problemas o de pone en un aprieto”. L no podia
simplemente decirle a joven que Sabrina habia mado atención de Fernando.
Fernando odiaba que gente anduviera cotilleando sobre su vida personal.
“Creo que merezco una explicación”. Rain no era alguien a quien alguien pudiera empujar y no iba a
dejar que una mujer anduviera con Fernando y tratara de acercarse al hombre.
E quería a Fernando. E lo había deseado durante mucho tiempo.
Si pudiera, se casaría con los Santander ahora mismo. Seria joven esposa de Fernando Santander
y amante de familia Santander. Todass mujeres de Trujillo mirarian con envidia.
“Bueno… es porque… porque…” Los engranajes en cabeza de L giraron furiosamente mientras
buscaba una explicación. Algo apareció en su cabeza al instante. A su prima no le iba a importar. Mi
prima está interesada en e. E mó atención de Dan”.
Rain no estaba interesada en Dan.
Esto debería funcionar.
Rain dejó escapar un sonido de sorpresa. Sin embargo, e no parecía convencida. ?Estaba Dan
sinceramente interesado en
Sabrina? “?En serio?”
Bueno… ?qué había estado haciendo Sabrina en el departamento de Fernando entonces?
Esto no sonaba bien. Algo sospechoso estaba pasando aquí.
“?Por supuesto!” L dijo suavemente. “Hable con Dan si no me cree. Sin embargo, te aconsejo que
juegues bien y no te metas en problemas con él. No sabe lo que le hiciste a Sabrina. No le dijo ni una
pbra a mi prima. ?Pero te vas a encontrar en un montón de problemas si él se entera!”
Una arruga apareció entre frente de Rain. Le dio a L una mirada pensativa. La otra mujer no tenia
motivos para mentirle. Después de un momento, decidió confiar ens pbras de L. “Bien. Sé lo
que tengo que hacer. Me mantendré alejado de Sabrina”.
“Eso es genial.” L soltó un suspiro de alivio por dentro. Ses había arredo para enga?ar a Rain
después de todo.
Sin embargo, no iba a asumir ninguna responsabilidad por lo que podria pasar si alguien descubría
que había mentido sobre
el interés de Dan en Sabrina.
El tiempo pasó rápidamente. Pronto, era el fin de semana. Finalmente, un descanso del trabajo.
Javier trató de invitar a Sabrina a cenar. Sabrina mintió y dijo que iba a pasar el fin de semana con su
mejor amiga, Cindy.
Podria haberse escapado de una cena con Javier, pero no podia huir de una con Fernando.
El hombre habia ayudado a salir de un apuro y había alejado de Salvador. E le debía cena.
La joven decidió que debería terminar con eso este fin de semana.
Podrían ir por caminos separados después de eso.
Con ese pensamiento en mente, Sabrina le envió a Fernando un mensaje de texto rápido mientras se
cepiba los dientes
esa ma?ana.
“Sr. Santander, ?está disponible para almorzar esta tarde? Creo que te debo una.
Recibió una respuesta en cuestión de segundos. “Milisegundo. Bracamonte, te veo en mi
apartamento.
Text property ? N?vel(D)ra/ma.Org.
El texto que le habia enviado Fernando era desconcertante. Sabrina frunció el ce?o mientras
estudiaba el texto ambiguo. ?Por qué Fernando le pedía que se presentara en su departamento tan
temprano en ma?ana?
“Sr. Santander, estaba pensando ener as once y media.
Su texto recibió una rápida respuesta. “Milisegundo, Bracamonte, pienso cenar en casa.
Sabrina estabapletamente desconcertada por respuesta de Fernando.
“Sr. Santander, no entiendo lo que intentas decir”.
El siguiente texto de Fernando decía: “?No te lo he dicho? Estoyiendo en casa. Es por eso que
deberias ir a mi casa ahora mismo.”
Sabrina se encontrópletamente confundida. “Vamos a desayunar en su lugar? No me importa
cambiar el almuerzo por el desayuno. Pero recuerde cumplir su pbra, Sr. Santander”.
“ro”, respondió Fernando.
El joven dejó su teléfono después de enviar el texto final. Todavía estaba en cama. Descansando en
sus suaves sábanas azul marino, Fernando sonrió para sus adentros. Estaria justo donde el quería
si aparecia en su apartamento.
No había ningún lugar al que pudiera correr.