Capítulo 23
Capítulo 23
Era tarde. La oscuridad envolvió gradualmente ciudad cuando sus residentes apagarons luces y
se acostaron.
En algún lugar de ciudad, Fernando estaba en un lujoso club nocturno “9 Club” que estaba ubicado
en un hotel de cinco estres. Había aceptado una invitación de copas de Danilo Barreda. Danilo
Barreda, su contraparte en el Cuarteto Nórdico, un joven igualmente apuesto y su amigo.
Las luces arrojaron una vertiginosa gama de colores neón en el club mientras música,s risas y
conversación llenaban el establecimiento.
Fernando se sentó en silencio en su asiento, haciendo girar suavemente copa de vino en su mano.
Lo vino tinto a?ejo se arremolinaba lentamente en copa. El líquido oscuro se derramo en el vaso.
Fernando no parecía que
que ramente era fuera a tomar un sorbo en el corto zo.
Danilo no pudo evitar burse de su amigo. “Oiga, Sr. Santander, ?no se está divirtiendo? O tal vez
estás distraído… dime. ?Qué dama te ha mado atención últimamente?
Fernando miró a Danilo. Había una nota de molestia en su voz cuando habló. “Ninguno de los dos“.
Eso parecía correcto. Este era el hombre más buscado en Trujillo, después de todo. Ninguna de esas
jóvenes modelos en el club iba a mar su atención.
Losbios de Danilo se curvaron en una sonrisa. Se rió suavemente. “No estás actuandoo
siempre esta noche” ?Cómo es mi yo habitual?” Fernando arqueó una ceja hacia Danilo. No podía
dejar de pensar en su conversación con Sabrina. Frunció el ce?o sin que él lo notara. Levantó su vaso
y lo vació de un solo trago.
El vino quemó mientras bajaba por su garganta. Luego, con un fuerte sonido metálico, Fernando volvió
a colocar el vaso vacío sobre mesa.
?Maldita sea… no podía creer que estaba pensando en Sabrina!
El vino no pareció ayudar en nada. El ce?o fruncido en su frente se profundizó cuando una frustración
inexplicable creció dentro de él. Sin embargo, no iba a dejar que se pudriera y empeorara.
Se llevó mano a frente yenzó a masajear su frente. Entonces, decidió cambiar de tema.
“Salvador tiene el ojo puesto en el terreno de Rosario. ?Qué piensas sobre esto?”
Danilo parecía desconcertado. “Esa es tu tierra. ?Por qué quiere poseer tu tierra?
Los Navarro han subido a lo más alto y se han hecho con un hueco en el Cuarteto Nórdico. Sin
embargo, habían amasado su riqueza a través de tratos sucios.
Subieron a su posición actual a través de medios ndestinos y ahora creían que podían tomar el
lugar de los Santander, que han existido por más tiempo que ellos. Estaban pidiendo muerte.
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“Supongo que no le teme a muerte“, se burló Fernando burlonamente. “Los Navarro lograron tener a
alguien poderoso de sudo recientemente. Piensan que solo porque tienen a alguien poderoso
respaldándolos, pueden hacer lo que quieran”.
Danilo se dio cuenta al instante. Una mirada deplicidad se posó en el rostro de Danilo. Luego, se
oscureció. “Si tiene los ojos puestos en tu tierra, eso significa que probablemente también tenga los
ojos puestos en algo mío“. No había límites para codicia de un hombre.
“?uida tu espalda”, advirtió Fernando a su amigo en voz baja. Es un hombre astuto. Existe
posibilidad de que haya estado neando esto durante mucho tiempo. Quiere nuestra parte del pastel
y apoderarse del dominio sobres cuatro familias.
“Sé qué hacer”, dijo Danilo. Parecía estar dándole vueltas a algo. Momentos después, tensión entre
sus cejas se alivió.
Toma otro trago. Fernando levantó su copa vacía e hizo un gesto a un camarero cercano para que le
trajera otra copa de vino. El camarero se apresuró al instante.
Regreso momentos después con una bote de vino y cuidadosamente llenó copa de Fernando con
lo que obviamente era un vino tinto a?ejo caro.
Los dos hombres miraron con aprecio a multitud que baba en pista de baile mientras saboreaba
su vino. El club estaba lleno de gente esta noche. La música a todo volumen sonaba desde los
altavoces alrededor de multitud que baba.
Fernando y Danilo disfrutaron tranqumente de sus bebidas. Mientras tanto, parada afuera del club
nocturno estaba Pam. E tiró de su minifalda mientras miraba hacia entrada. Había recibido
noticias de que Fernando estaba en aquel club.
Entró al club yenzó a buscar a Fernando. Tenía que encontrar oportunidad de acercarse a
Fernando. No podía dejar que otra mujer se lo robara. Su detestable herinana apareció de nada al
cabo de un a?o, apareciendo en Torre del Grupo Santander.
Pam no podia quedarse con los brazos cruzados y no hacer nada. No permitirá que Sabrina se
acerque a Fernando.