Capítulo 62
capitulo 62
Odell se sobresaltó cuando vio los ojos rojos e hinchados de Sylvia con lágrimas en su interior.
Se burló y dijo enojado: “No me mires así. No va a funcionar conmigo. Yo no soy Tristán.
Sylvia se quedópletamente sin pbras mientras contenías lágrimas. Odell no pudo evitarlo y
comenzó a reírse cuando notó lo molesta que estaba y, sin embargo, incapaz de expresar su enojo de
ninguna manera o forma.
Ve a ver a los ni?os. Solo tienes una hora.
Con eso, dio un paso hacia puerta que se abrió automáticamente.
Después de que entró, Sylvia miró fijamente su figura y murmuró maldiciones: “?Estúpido bastardo,
imbécil!”
Después de sacarlo de su sistema, se arrastró adentro.
Mientras tanto, Tara, que se había estado escondiendo en oscuridad todo este tiempo, apretabas
manos con fuerza y enfadada.
De vuelta en el estacionamiento después de que terminara el baile, ya tenía sensación de que algo
estaba pasando cuando escuchó a Odell decirle de repente a Sylvia lo que le pasó a Isabel esa misma
tarde. Fue entonces cuando decidió crse aquí sin que Odell lo supiera.
No podía creer que él hubiera besado a esta repugnante y miserable mujer a pesar de que
odiaba. ?Debe ser forma en que se vestía lo que logró seducirlo!
Tara estaba enojada e inquieta.
No, no podía permitir que Sylvia usara a su bebéo excusa para acercarse más a Odell.
Había invertido mucho para ganarse el afecto de Odell y había hecho mucho para mantener su rción
durante todos estos a?os. ?Simplemente no podía permitir que Sylvia le quitara eso!
Isabel y Liam habían estado esperando a que Sylvia los visitara.
Sylvia acababa de entrar al patio cuando salieron corriendo de s de estar.
Isabel llevaba una falda rosa y mó ansiosamente a su madre. Liam estaba elegantemente vestido con
una camisa con un tirante de mezcli atado sobre e. Miró a su madre con ojos de luna.
Sylvia sintió que sus agravios se desvanecían en nada cuando volvió a ver sus adorables rostros. E
los saludó con alegría y los tomó en sus brazos. Luego, volvieron al dormitorio.
Sylvia inspionó herida ens manos de Isabel y finalmente pudo respirar tranqu al notar que el
da?o no era significativo. Se quedó hasta que era casi medianoche cuando los ni?os se durmieron antes
de irse a casa.
Era el día de semana otra vez.
Como de costumbre, Sylvia llegó al estudio por ma?ana. Poco después de su llegada, una mujer
joven y hermosapletamente vestida con ropa de dise?ador de marca entró corriendo al estudio. El
colega de Sylvia en el estudio se acercó para impedirle entrar cortésmente, pero e los empujó
bruscamente fuera del camino, incluso gritando con sa?a: “?Lárguense!” Sylvia, que estaba trabajando
en ese momento, miró escena con el ce?o fruncido.
Fue entonces cuando reconoció a su media hermana Sonia embistiénd descaradamente.
“?Sylvia, perra desvergonzada!” maldijo a todo pulmón y levantó una mano para golpear a Sylvia.
Sylvia reionó a tiempo y agarró mu?eca entrante y siseó con severidad: “Sonia, ?has perdido
cabeza?” Sonia miró fijamente. “?Estoy aquí para arrers cosas contigo, perra!” Sylvia gru?ó:
“Cuida tu boca”. Esto solo hizo que Sonia se molestara más. “No te he visto en tantos a?os. ?No solo te
has convertido en una perra, sino que incluso te atreves a responderme ahora! Sylvia hizo un gesto con
losbios.
?Habían pasado tantos a?os y ya no era misma Sylvia que tenía que vivir bajo interminable
opresión de su media hermana y su madrastra bajo el techo de los Ross!
Le respondió a Sonia con una expresión estoica: “Sonia, este es mi lugar de trabajo. Si tienes algo que
decir, espera a que termine de trabajar. Ahora vete de aqui.”
Con eso, soltó mu?eca de Sonia. Sonia miró con ojos salvajes y muy abiertos. Sylvia había sido
objeto de su despiadado acoso durante toda su infancia. ?Cómo era que misma Sylvia no solo
estaba reprendiendo sino incluso diciéndole que sergara?C0pyright ? 2024 N?v)(elDrama.Org.