Capitulo 1459
48%
Cuando Neera se desperté de nuevo, era temprano en majiana del dia siguiente. Lampara de mesita de noche todavia
estaba encendida y, aunque afueraenzaba a amanecer, el sol atin no habia salido del todo.
Sintid que su mano era envuelta por una palma calida y de tamafio considerable, sensacién seca y calida dentro de palma
evocaba una sensacion familiar de consuelo desde lo mas profundo de su corazon.
Movid suavemente los dedos, trazando piel de esa mano cons yemas.
Sin embargo, e no lo despert.
Los ojos de Neera se adaptaron a luz y gird cabeza para encontrar a un hombre inclinado junto a su cama, profundamente
dormido.
Su habitual suefio ligero, facilmente interrumpido por el mas minimo movimiento o sonido, no se vio perturbado esta vez, un
ro indicio de profundo agotamiento.
Neera miré coroni de su cabeza con ojos ros, sintiendo una ternura abrumadora en su corazon.
Estos Ultimos dias debieron haber sido aterradores para él. El habia estado con e todo el tiempo, soportando preocupaciones
y miedos, y e no tenia idea de cuanto tiempo habia permanecido despierto.
En realidad, e incluso en suefios, experiment6 sensaciones.
Los recuerdos que precedieron a su inconsciencia se entrzaron constantemente con e en el reino de los suefios,
perturbando su tranquilidad.
Queria tener mente despejada, deshacerse de esas imagenes de su mente, pero su conciencia sentiao si se hubiera
hundido en un profundo abismo, hundiéndose mas y mas.
En su aturdimiento, parecia estar luchando, pero podia sentir una mano calida y tranquilizadora sosteniénd en todo
momento.
Las dolorosas experiencias que perseguian antes de caer en inconsciencia ahora le parecieron insignificantes en el
momento en que vio a este hombre durmiendo pacificamente. Ya no eran tan temibles.
Su coraz6n se calm6 gradualmente, sintiendo una sensacién de tranquilidad. Una leve sonrisa se form6 enisura de sus
labios, tirando involuntariamente de herida atin no curada, haciénd hacer una mueca de dolor.
Esto mo atencion de Jean y se desperto.
Casi por reflejo, levanté cabeza y mird ansiosamente.
“Neera, gd6nde te duele? Iré a mar al médico”, dijo levantandose para irse.
Neera rapidamente lo agarré del brazo. “No estoy bien. No necesitas estar tan preocupado. Es solo que... identalmente tiré
deisura de mi boca”.
Jean bajo mirada y se centré en susbios secos y herida enisura de su boca. El fruncié sus finosbios, luego se
gird para coger un hisopo de algodén y agua tibia, humedeciéndolo suavemente con paciencia y cuidado.
Después depletar estas tareas, ajusto un poco cama y colocé una almohada detras de Neera.
8.48%
“4Quieres algo de agua? 4 Tienes hambre? ;Aun asi deberia mar al médico? pregunto.
Neera neg6 con cabeza. “No es necesario, simplemente dormi demasiado y me siento un poco desorientado. Si has
conmigo, todo estara bien”.
Jean estaba mas que dispuesto. Sin embargo, en ese momento, mientras sostenia su mano, no estaba seguro de qué decir.
Con solo mirar a Neera, no podia deshacerse del miedo persistente y sus emociones permanecian inestables.
Al observar su expresién severa y serena, Neera pudo discernir sus emociones con una s mirada. En sus ojos habia una
mez de impotencia ypasién.
“No estés triste. Estoy bien ahora y estoy aqui a tudo”, hablé primero, su voz inusualmente suave.
“Mientras te vea bien y a salvo, todo lo que pasé vale pena”, continud.
Jean escucho sus pbras y sintido si un cuchillo le atravesara el corazon, para después ser cosido con delicadeza. El
tierno cuidado se filtré a través de cada puntada.
“Neera...” articulé, moviendo losbios y con voz ronca. “Que es mi culpa. Prometi protegerte, pero saliste herido.
Neera sonrié y extendio mano para tocarle meji.
“Entre nosotros, no hay necesidad de esas pbras. Tu quieres protegerme y yo quiero protegerte. Cuando uno de nosotros
resulta herido, al otro no le ira bien. No podemos escapar de lo que debe ser, pero afortunadamente ambos estamos bien’.N?velDrama.Org: owner of this content.
Jean tom6 su mano, susbios rozaron su palma, cada gesto era tierno y lleno depasién.
Neera no queria que él se culpara a si mismo, asi que después de har, cambio conversacion hacia algo que le
preocupaba.
“4Como esta Zephyr ahora? 4 Se esta recuperando bien? ¢Sigue en este hospital? Me gustaria ir a verlo”.
Jean se ar6 garganta y dijo en voz baja: “Esta bien, pero ya no se recupera en el hospital”.
“4No te recuperas en el hospital?” Neera se sorprendio. “Entonces, gesta... de regreso con familia Gordon? gLa situacion en
la familia Gordon es adecuada para recuperacién? Se rompid dos costis; , Por qué tanta prisa por salir del hospital?
Después de un breve silencio, Jean explicd con sinceridad: “Shane ha arredos cosas por parte de familia Gordon. En
cuanto a regresar con familia Gordon, fue propuesta del propio Zephyr. El tio Chad lo desaconsejé, pero insistié en volver.
“En familia Fu, el banquete Qing ya esta a cargo. En cuanto a ir con familia Fu, fue sugerencia del propio Xiao Feng. Su tio
intento disuadirlo, pero él insistid en volver’.
Neera estaba atin mas desconcertada: “Por qué tanta prisa por volver? Le paso algo a familia Gordon? ,O esta
rcionado con el Gremio Bartitsu?
Este tema siempre ponia nerviosa.
11:56 martes, 5 de diciembre BB.
Jean le sirvid un vaso de agua,prob6 primero temperatura y luego se lo entrego.
48%
“No te pongas nervioso. La familia Gordon esta bien ahora. Con Shane a cargo, todo esta bajo control. Las fuerzas afiliadas a
familia Gordon también estan a salvo. Es Zephyr... Insistid en que no hizo bien su trabajo, que no podia protegerte y se sentia
culpable. Estaba decidido a aceptar el castigo”.
“4Castigo?” Neera fruncié el cefio inmediatamente y se incorporé preocupada. “Ya lo ha hecho bastante bien. gPor qué necesita
castigo? Si no fuera por él, me habrian capturado. Los atacantes obviamente estaban bien preparados, contaban con una gran
cantidad de personas, y el hecho de que Phoebe filtrara informacion era impredecible. Para salvarme, casi sacrificé su propia
vida. Eso ya es muy responsable”.
Jean suspiré impotente. “Todospartian el mismo sentimiento. Nadie le sefialé con el dedo excepto él mismo. Es una
persona de principios sdlidos y apego as res. Sintid que se habia quedado corto e insistid en aceptar el castigo. De lo
contrario, se negaria aer o beber y se arrodiria durante un periodo prolongado”.
Neera no supo qué decir por un momento. “Por qué tiene que hacer esto?”
Luego pregunto: “Entonces, gqué pasa con él ahora? Lo castigo el tio Chad?
Jean asintio. “El tio Chad no queria, pero Zephyr es demasiado testarudo. Su cuerpo no se habia recuperado porpleto,
pero insistié en arrodirse. El tio Chad temia que le hiciera mas dafio, asi que aceptd. Se suponia que serian cientigazos,
pero el tio Chad los redujo a treinta. También mencioné que una vez que te despiertas, Zephyr atin necesita protegerte de
cerca. Si lo golpean demasiado, incluso si no muere, quedara discapacitado. Como puede protegerte entonces? Después de
escuchar eso, Zephyr no dijo nada mas”.
El cefio de Neera se fruncié atin mas, una mez de mutismo y un atisbo de irdnica diversion evidente en su rostro.
“¢Por qué es tan terco? ,Ha terminado su castigo?
“Si, solo se hizo en su espalda para evitar sus heridas. El esta descansando ahora. No te preocupes.”
Neera dejé escapar un profundo suspiro. “;Cdémo no voy a preocuparme? Este chico, ademas de sobresalir ens artes
marciales, es un desastre en todo lo demas. ¢Por qué tiene que ser tan rigido?
Jean, sin embargo, podia entender los sentimientos de Zephyr.
“No se trata de ser rigido. Se trata de culpa y arrepentimiento que no se pueden desahogar. Sdlo puede encontrar consuelo a
través de esta forma de castigo, y le sirveo una mada de atencién. Asio cuando descubri que estabas en
problemas, y cuando te vi cubierto de heridas, deseé poder matar a quienes testimaron y luego acabar con mi propia vida. No
podia contrr abrumadora sensaci6n de culpa. Seguia pensando: ‘Si no te hubiera dejado,s cosas serian diferentes’.
Creo que Zephyr podria tener pensamientos simres. Podria sentir que si tuviera mejores habilidades, si hubiera estado mas
atento, no habria resultado herido”.
Neera escucho y un sabor amargo le atraveso el corazon.
De repente, se inclind, abraz6 a Jean con fuerza y se enterré en su abrazo. “Mientras estaba en el almacén, el miedo se
apoder6 de mi, pero mantuve esperanza de que tl vendrias a rescatarme y me llevarias. Eso es lo que me hizo seguir
adnte. Afortunadamente, llegaste”.