Capitulo 1361
Cuando Neera llegé a familia Meyer, no anticipo situacién que esperaba.
Al ve, Leopold también se sorprendié, sus ojos brintes briban con una mez de alegria y confusi6n.
“EM. Garcia? gPor qué estas aqui?”
Neera se ar6 garganta, sintiéndose un poco incémoda. “Estoy aqui para ver al Sr. Meyer’.
Todavia recordaba el conflicto que tuvo con él y su hermana en Alianza Médica Mundial.
La situacién en aquel momento era bastante desagradable.
Inesperadamente, sus caminos se volvieron a cruzar.
El mundo es realmente pequerio. gQuién hubiera pensado que familia Meyer rendada por Eugene resultaria ser
misma familia Meyer que encontré por casualidad? Pero una vez salvé vida del Sr. Meyer. Quizas él estaria dispuesto a
ayudarme a cambio.
Con ese pensamiento, sepuso. Cuando volvié a mirar a Leopold, su expresion era tranqu.
“Sefior. Leopold, ,puedo saber si el sefior Meyer esta en casa ahora mismo?
Tan prontoo habl6, una voz anciana sono desde arriba.
“Estoy en casa. <el sefior="" gray="" te="" envio="" aqui?<="" p=""></el>
Mientras haba George Meyer, bajo tranqumentes escaleras.
Cuando vio el rostro de Neera, lo primero que hizo fue fruncir el cefio. Entonces, parecié recordar algo y su expresion se
convirtid en una de iluminaci6n.
“iOh, eres tu! jTU eres chica que me salvo en aquel entonces!
Como si hubiera hecho un gran descubrimiento, se acercé rapidamente a Neera y miré con deleite.
“Me acuerdo de usted, sefiorita. Me recuerdas? Soy el viejo que se desmay6 en farmacia. jEscuché que fuiste ti quien me
salvo! Aunque oficialmente no he visto tu cara, cuando estaba inconsciente, estaba algo consciente y abri los ojos un par de
veces. jNunca olvidaré tu cara!
Las cejas de Neera se arquearon ligeramente.
Es una suerte que el sefior Meyer todavia me recuerde con tanta ridad.
E le dedicé una leve sonrisa y lo salud6 cortésmente: “Encantado de conocerlo, Sr. Meyer. De hecho, fui yo. Es un honor para
mi que me recuerdes”.
“Oye, gqué pasa con toda esta formalidad? Eres persona que salvo mi vida y tengo una deuda de gratitud contigo. Deberia
ser yo quien te agradezca. Siemprementé no haber podido agradecerte adecuadamente antes. {Quién hubiera pensado que
tendriamos oportunidad de encontrarnos de nuevo?
Mientras haba, algo le vino a mente y se dio una palmada en el muslo.
“Entonces, jtW eres Nancy de que Eugene ha estado hando, doctora mgrosa! No es de extrafiar que hayas podido
rescatarme del borde de muerte. Tus habilidades médicas son realmente excepcionales. De hecho, soy afortunado de
haberme cruzado contigo”.
11:01 lunes, 27 de noviembre
Sintiéndose un poco avergonzada por sus elogios, Neera respondi6 con una sonrisa modesta.Original from N?velDrama.Org.
“No soy tan impresionanteo dices que soy. Me hgas”.
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“De nada. jTus logros a una edad tan temprana son notables y ningun elogio seria excesivo!
Muy animado, George entablo una conversacion con e con entusiasmo. La invito a sentarse antes de presentarle a su nieto.
“Este es mi nieto, Leopold Meyer. Probablemente lo hayas visto cuando me desmayé esa vez”.
Neera sonrio. “Lo conoci. El sefior Leopold es un caballero talentoso y refinado”.
Naturalmente, e no mencionaria el conflicto en Alianza Médica. En cambio, ofrecid algunos cumplidos corteses.
Un leve sonrojo aparecié en el hermoso rostro de Leopold, y parecid un poco avergonzado por sus elogios.
Era un individuo timido, siempre educado y cortés, y rara vez interactuaba excesivamente cons mujeres.
Desde que aparecié Neera, su mirada no habia abandonado, sus ojos casi pegados a e.
Desde su primer encuentro, a menudo se encontraba pensando en e.
Esta era primera vez que sentia un interés tan profundo por una mujer. Un unico encuentro lo habia dejado colgado de e y
no podia dejar de pensar en e.
La ultima vez que se separaron en malos términos en Alianza Médica Mundial, su frialdad, sarcasmo y confianza persistieron
en su mente, haciéndolo sentir mas avergonzado y atin mas atraido hacia e.
Sabia que se habia enamorado de e.
Al mismo tiempo, también sabia que su conexi6n era fugaz.
Sin embargo, no pudo contrrse.
Al ve de nuevo, se encontré incapaz de contener su abrumadora alegria.
Al escuchar su evaluacion de él, no pudo evitar sentirse muy feliz a pesar de saber que era solo una cortesia.
“Ha pasado mucho tiempo, sefiora Garcia”. Se sentd erguido y sepuso antes de saluda suavemente.
Neera asintio. “De hecho, ha pasado mucho tiempo”.
George, ajeno a tensi6n entre ellos, preguntd alegremente sobre
El propésito de su visita.
“Eugene me dijo que me estabas buscando por algo sumamente importante. Qué es? Adnte, cuéntamelo. Haré todo lo
posible para ayudar”.
Neera no se anduvo con rodeos. El tiempo era esencial, asi que e dijo lo que pensaba.
“Sefior. Meyer, sé que no nos conocemos muy bien y es extremadamente descortés de mi parte aparecer asi sin avisar. Sin
embargo, situacién es urgente y no tengo otras opciones. Tuve que tragarme mi orgullo y buscarte ayuda. Escuché que el
hospital de familia Meyer acepta donaciones de organos y puede distribuirlos. Por eso esperaba que pudieras ayudarme a
encontrar algo”.
George no esperaba que e viniera por tal asunto y se sorprendio un poco. “;Qué es?”
Neera sacé los datos y los materiales que habia preparado de antemano, los colocé sobre mesa de café y se los deslizo
hacia él.
Miré a George con ojos ros y brintes y dijo con voz ra y articda: “Un corazon”.
Al escuchar eso, George qued6 atin mas asombrado.
Rapidamente hojed los documentos. Inmediatamente, tuvo unaprension ra en su mente.