Capitulo 730 Echarlos _
Cuando Neera fue informada sobre el estado de salud de Adriana, se rpuso y
regreso a s,
Adriana,prendiendo el caracter de Neera, pudo discernir inmediatamente por su expresion que le habian informado de
gravedad de su enfermedad.
Adriana consold diciéndole: “Todo estara bien; no te preocupes”.
Neera se sent a sudo, le agarré mano y sus pestarias temron ligeramente.
Le tom un tiempo antes de que e respondiera.
No estaba ro si estaba tranquilizando a su tia oa e misma cuandoenté: “Te prometo que mientras esté aqui no dejaré
que te pase nada. Has pasado por muchas cosas Uultimamente; ahora es el momento de que descanses. Déjame los asuntos de
la empresa a mi”.
Concluy6, enfatizando su determinacién: “Yo me encargaré de todo”.
Adriana, notando preocupacién oculta en mirada de Neera, le tomé suavemente mano, le acaricié el dorso y dijo: “Hmm,
confio en ti’.
Ambos intercambiaron una mirada, sintiendo el peso de situacién, ypartieron un momento de silencio.
Para aligerar el ambiente, a pesar del dolor y angustia que se extendian por su corazon, Neera se obligé a adoptar una
mirada optimista.
“Sefior. Gordon ha sido bueno contigo, 4no? e bromed.
Cuando mencioné a Chad, una punzada de calidez paso por los ojos de Adriana. No le dio a su sobrina una respuesta verbal,
pero expresi6n de su rostro lo decia todo.
Neera se rid y expreso: “Me siento aliviada cuando veo el vinculo queparten ustedes dos. Desde hace algun tiempo, , por
qué no dejas que el sefior Gordon te hagapafiia?
tener
Adriana qued6 encantada con sus pbras; e sonrié y respondid en un tono ligero: “Esta bien”.
Luego informo a Neera sobre el proximo n y le dijo: “Neil se pondra en contacto contigo mafiana. Si tiene alguna consulta
sobre asuntos de empresa, e es a quien debe consultar”.
Neil Shepard habia sido el asistente personal de confianza de Adriana durante muchos afios, conocido por su inquebrantable
lealtad.Belongs to ? n0velDrama.Org.
Neera asintid en sefial deprensi6n, pero luego hizo una mueca de desaprobacion. E aré: “Ya mencioné que deberias
dejarme manejar el negocio. Por qué no puedes simplemente rjarte y dejar de preocuparte?
sobre eso? ”
Adriana no pudo evitar reirse, sus hombros vibraron suavemente por risa. E se presentd,
“Esta bien, esta bien, te prometo que siempre te escucharé”.
Luego se tomo un tiempo para calmars preocupaciones de Neera, tratand con ternura que uno podria
mostrar a un nifio pequefio.
Luego miré hora y dijo: “Tu y los nifios habéis viajado unrgo vuelo; Usted debe ser
exhausto. Vuelve a casa, descansa un poco y adaptate a diferencia horaria”.
Ciertamente, después del agotador viaje, Neera estaba agotada.
Salio del hospital con los trillizos. Ulric los llevo de regreso a opulenta residencia de Adriana.
Era una mansién de lujo.
Mientras el automovil atravesabas grandes puertas, continué conduciendo una corta distancia antes de ser recibido con una
vista que se asemejaba a un castillo historico.
Alenterarse de llegada de Neera, el personal de casa se reunio con anticipacién en entrada principal.
Sus rostros se iluminaron ante su vista.
“Sefiorita Garcia, jqué bueno ve de regreso!”
“jLos jovenes han crecido mucho!”
Neera los salud6 con una suave sonrisa y abrazo calidamente los rostros familiares.
Los trillizos, rebosantes de entusiasmo, charon animadamente manifestandose su carifio y lo mucho que
cuanto habian extrafiado al personal.
Después de confiar a los nifios a los empleados de casa, Neera se volvid hacia el mayordomo y le pregunté: “Has visto a
Susan y Roxanne de Kingsview?”.
La conducta del mayordomo rapidamente cambié a un tono mas grave. El le informé: “Sra. adriana tenia
Los ayud6 a instrse en el hospital”.
Neera adopto una mirada siniestra y se burld: “jEstos dos no tienen verglienza! ~Cémo se atreven a quedarse en el
éhospital?”
mé6 a Ulric y le dijo: “Conduce hasta el hospital y asegurate de que esos dos sean desalojados. Informe al hospital que no
deben ser admitidos ni alojados bajo ningun nombre. Dada condicion de tia Adriana, o se atreven a aprovecharse de su
hospitalidad?
Ulric, siempre docil, respondié rapidamente: “Como desee, sefiora Neera”.
Una vez que Ulric se fue, Neera se tomé un momento, se pellizcé nariz y recordé los asuntos en Kingsview.
Estaba preocupada por Jean.
Recuperé su teléfono y se dio cuenta de que no lo habia encendido desde el vuelo.
Hubo varias madas perdidas de Jean,n y Osbert.
Con entusiasmo, marco el numero de Jean, solo para recibir silencio. El panico surgié porque temia que él se hubiera
desmayado nuevamente.
Decepcionada, mé a Osbert.
“Osbert, gesta todo bien?”
El respondid: “Neera, gaterrizaste a salvo? Jean recuperé el conocimiento hace un rato. Intent contactar contigo pero no pudo
comunicarse. Después de esperar un poco, se queddé dormido”.