Capitulo 595 Sparks
Un hombre y una mujer solteros pasan noche juntos y solos.
Esto...
Neera no pudo evitar mirar a Jean.
Dio casualidad de que sus ojos se encontraron con los del hombre Ilenos de interés.
Solo esta mirada puso a Neera de repente un poco nerviosa.
No es que nunca antes hubieran pasado tiempo a ss, pero gqué paso de repente?
E reflexiond durante mucho tiempo, pero al final sdlo pudo atribuirse al hecho de que los dos habian confirmado su rcion.
La atmésfera se volvid inexplicablemente diferente.
Tosié levemente y rapidamente cambidé de tema.
“Bueno, lluvia puede parar mas tarde, hablemos de ello mas tarde”.
Jean asintio, “Entonces, gqué vas a hacer a continuacion?”
Neera miré a su alrededor: “Hay un proyector, gpor qué no vemos una pelic?”
Jean dijo: “Esta bien”.
Entonces, los dos se sentaron uno aldo del otro en el sofa, eligieron una pelic recientemente estrenada y reprodujeron.
La pelic termin6, pero afuera Iluvia no tenia intencion de parar.
“4Cuanto tiempo llevara...” Neera miré por ventana y murmurd.
Jean no dijo nada, solo miré fijamente su espalda en silencio, consisuras de losbios ligeramente dibujadas.
En un abrir y cerrar de ojos, eran mas des diez de noche.
Neera estaba bastante indefensa mirando incesante lluvia afuera.
“Parece que realmente no podemos volver esta noche”.
Jean no se sorprendio y se lo record6.
“me a los nifios, todavia deberian estar esperandonos’”.
Neera asintio y mé rapidamente.
Alli, los tres nifios se alegraron mucho al saber que mama y papa no volverian esa noche.
“iBien bien! Mami, no tienes que preocuparte por nosotros. Tenemos a tia ZUfiiga, puedes divertirte con el tio Jean.
jDisfrutar!”
Después de terminar de har, colgaron el teléfono, por temor a que decir una pbra mas acortara el tiempo de papa y mama
para har sobre el amor.
Neera escucho el tono de desconexién en el teléfono, sin saber si reir o llorar.
Estos tres pequefios fantasmas son realmente... cada vez mas atrevidos.
Guard6 su teléfono, se volvié para mirar a Jean y de repente se sintié un poco avergonzada.
“Bueno, se hace tarde, bafiate y descansa”.
Dud6 un momento y luego preguntd en voz baja: “; Quieres ducharte tu primero o deberia ducharme yo primero?”.
Jean dijo calidamente: “TU primero, todavia no nos hemos cambiado de ropa. Iré a recepcion a pedir dos albornoces. Mariana
haré que Lan nos entregue ropa.
Neera quiso detenerlo: “Es mejor que vaya a contarselo, no salgas con este tipo de clima, es facil que te resfries”.
Jean sintié que e se preocupaba por su bienestar fisico, asintid y dijo: “Esta bien”.
Después de que Jean termino de ducharse, fue el turno de Neera.
De pie bajo ducha, cara de Neera ardia al sentir el calor en el bario.
Se calmé y se dijo a si misma que no pensaria en eso.
Sin embargo, solo a mitad de ducha, luz se apag6 de repente.This content provided by N(o)velDrama].[Org.
E se sobresalt6 y no pudo evitar gritar.
En un ambiente oscuro ypletamente desconocido, inconscientemente fue hacia puerta, agarré el pomo y preguntd
gente que estaba afuera.
“Jean, 4qué paso? ~Por qué se apagarons luces?”
Antes de que terminara de har, voz de Jean lleg6, muy cerca, justo aldo de puerta, “Probablemente un viaje... no lo
sé, espera un minuto, saldré y echaré un vistazo”.
Después de terminar de har, consoldé en voz baja: “No tengas miedo, ya vuelvo”.
Neera sostuvo el pomo de puerta, se calm un poco y dijo “hmm” en voz baja.
Jean salié rapidamente y tan prontoo abrio puerta, vio a un camarero que se acercaba corriendo con una linterna y les
informé: “Sefior, lo siento, electricidad se disparé debido a un trueno, espere pacientemente, nuestro personal esta
atendiendo”. con eso.”
Jean asintié con indiferencia, tom6 linterna que le entrego y se volvid.
Neera se sintié un poco impotente cuando se enterd.
Sabia que tomaria algun tiempo arrerlo.
No le qued6 mas remedio que sentirse a oscuras, termindo su ducha apresuradamente y salié con el pelo mojado.
Al ver esto, Jean saludo con mano: “Ven aqui”. Neera siguid obedientemente sus instriones y, tan prontoo se
sento, el hombre
tom6 toa que tenia en mano: “Primero sécate el cabello o te resfriaras”. Después de terminar de har, le levanto el
cabello y con cuidado ayud6 a limpiarlo poco a poco. En penumbra, los dos se sentaron muy cerca el uno del otro y podian
oler ramente misma fragancia de gel de ducha el uno en el otro. El corazon de Neera dio un vuelco y no pudo evitar
levantar los ojos para mirar a Jean. La mitad del hermoso rostro del hombre briba en tenue luz, mientras que el otrodo
estaba oculto en oscuridad,s lineas parecian mas duras y profundas. Esos ojos negroso boca de lobo estaban llenos
de seriedad. Como si fuera consciente de su mirada, de repente levantd los parpados y miré en silencio. Los ojos de los dos
estaban entrzados y algo persistia inexplicablemente. Después de secarse el cabello, los ojos del hombre briron con un
profundo significado, se incliné hacia adnte y bes6 esos dosbios que lo hacian sentir ansioso. El ambiente cerrado, el
entorno oscuro, luz parpadeante des vs, el golpeteo de lluvia...
Estos elementos estaban entrzados,o un catalizador, haciendo atmésfera mas ambigua.
Toda percepcion fue magnificada.
Neera sintié que cabeza le daba vueltas por el beso, pero podia sentir ramente los cambios en algunas partes del cuerpo
del hombre.
E se quedo atonita por unos segundos antes de darse cuenta de que lo empujé apresuradamente, sonrojandose.
Los ojos de Jean estaban apagados, llenos de evidentes deseos, pensamientos y emociones.
Su voz era ronca y explicd solemnemente: “Esto es... una reion normal para mi. Ademas, no esta bien si no tengo este tipo
de reién cuando me enfrento a mi novia”.
Neera se sonrojo tanto que casi podia sangrar.
jPor supuesto que lo sabia, esta era reién normal de un hombre!
Sin embargo, gpodria dejar de decirlo en voz alta de manera tan descarada?
“iCate, no hables!”
Timida y avergonzada, no tuvo mas remedio que decir enojada.
Jean sonrid, reprimiendo el impulso en su cuerpo y se reclind.
Su cuerpo estaba rjado, pero le agregaba un poco de sensualidad.
“Esta bien, no haré, solo... calmate”.