Capitulo 560 Beso idental
Neera vislumbro una silueta familiar que pasaba en distancia. E se sobresalt6 y se preguntd si sus ojos le estaban jugando
una m pasada.
Jean siguid hacia donde e estaba mirando. Todo lo que noté fueron extrafios.
El pregunto: “;Qué es?”
“Nada...” murmurd Neera, “me parecio ver a los nifios”.
Jean se rid a carcajadas y brome: “¢No dijiste que no estaban aqui? Seguramente lo has visto mal”.
Sumida en sus pensamientos, Neera grufid un poco.
Jean miré hora y cambié de tema. El dijo: “Vamos. Deberiamos almorzar. Quizas por tarde podamos visitar el parque
tematico del océano”.
Neera dijo mientras se giraba hacia él y sonreia: “Me sorprende que estés interesado en ir a un parque tematico. Pensé que lo
encontrarias infantil’.
“Si, es infantil”, afirmoé Jean asintiendo seriamente.
Hizo una pausa y afiadié: “Pero rara vez tenemos tiempo libre. Deberiamos hacer un recorrido rapido por el area mientras
estemos aqui”.
Aparte de eso, tene a sudo era todo lo que necesitaba. Con e en supaniia, cualquier lugar era ideal.
Después del almuerzo y un breve descanso, partieron hacia el parque tematico.
El parque estaba muy bien distribuido, dividido en varias ss de exposicién, cada una con su propia caracteristica distintiva,
particrmente impresionante fue el tunel submarino, con su cUip transparente que dejaba ver el mar azul profundo y los
peces de colores nadando.
Uno podria pasear por el mundo submarino y experimentar enriquecedora pero misteriosa vida marina.
Neera paso toda tarde asombrada y encantada.
De vez en cuando, Jean miraba sigilosamente. Los ojos en forma de media luna y sonrisa de Neera también tuvieron un
impacto en él, proporcionandole un consuelo sin precedentes.
Los dos estaban a punto de irse cuando salieron de ultima s de exposiciones.
Sin embargo, mirada de Neera se centré en una tienda y dijo emocionada: “;Veamos qué hay en esa tienda!”.
Agarré mano de Jean y lo arrastré con e.
Jean miré sus dedos entrzados, incapaz de ocultar su sonrisa.
Alentrar a tienda, Jean se sintid abrumado por sentimientosplicados. La tienda estaba llena de juguetes y recuerdos del
parque.
Para alguien de ta de Jean, un poderoso director ejecutivo, se sentia un poco fuera de lugar en esta tienda.
“jMira qué adorables son! entd Neera-. “A los nifios les encantarian”.
Jean inmediatamente pens6 en los trillizos cuando mencioné esto. El sonrié yenté: “4Por qué no lespramos algunos
como regalo?”
Neerapartid sus pensamientos.
Como resultado, los dos deambron por el estante de exhibicidn. Después de navegar un poco, terminaronprando varios
articulos.
Justo cuando Neera estaba a punto de terminar deprar, un vero de medusa mo su atencion. E dijo emocionada:
“jMira esto! {Es tan adorable y parece realista!
Se acercé y escogié algunos de diferentes tonos. Sosteniendo el vero, los agit juguetonamente ante Jean.
Inclusos luces del techo palidecieron enparacién con sus ojos brintes.
Jean enarco una ceja y preguntd: “Eso te gusta, verdad? Entonces, adnte,pralo”.
Neera volvié a mirar los veros, pero finalmente los devolvié a exhibicion y dijo: “Pensandolo bien, parece demasiado
infantil’.
Jean, sin embargo, expreso una opinion diferente: “;Y qué? Si te ma atencion, por qué no conseguirlo? ¢No es tipico de
todass chicas?
Neera sintié necesidad de sefir que ahora era madre de tres hijos y que
ya no era exactamente una nifia.
Sin embargo, mientras miraba el hermoso rostro de Jean, se le ocurrié una idea. E bromeo: “zPor qué no te
compras
uno
también? Si tu también usas uno, no me sentiré tan infantil”.
A Jean,o era de esperar, no le gusté sugerencia.
Después de un momento de contemcion, se nego diplomaticamente y dijo: “En realidad, no es mi estilo”.
Pero Neera, sin inmutarse por su desgana, selion6 dos veros. E dijo con determinacién: “Depende de mi. ; Considérelo
como un
regalo!
Sin esperar su protesta, se dirigid al mostrador para realizarpra.
Jean consider intervenir pero se dio cuenta de que ya era demasiado tarde.
Fuera de tienda, Neera se puso uno y luego le entreg6 el vero azul a Jean.
Parecia vte, pero casi instintivamente extendid mano para aceptarlo.
“Vamos, adjuintalo. ; Veamoso queda!” Neera lo animé, tratando de reprimir sus risas.
Jean lenz6 una mirada impotente. Era evidente que no estaba exactamente extasiado por eso, pero guardé sus
pensamientos para si mismo y lo hizo.
El vero pronto colg6 de su vero.
Verlo contrastaba marcadamente con suportamiento severo, lo que hizo que otros lo percibieran de manera diferente.
Neera, incapaz de contenerse, estallé en un ataque de risa. Se rid tan fuerte que no pudo enderezar
la espalda.
Al ver su alegria, a Jean no parecié importarle broma.
Bueno, si esta pequena baratija le causaba tanto cer, entonces tal vez no fuera tan molesto después de todo. Quizas usarlo
no fuera tan terrible.
Los trillizos, que se escondian detras de un arbol, presenciaron el hecho.
Estaban tan emocionados que casi dafiaron el arbol en su emoci6n.
“Madrina, td también lo ves, gno? Son maravillosos juntos. Se pertenecen el uno al otro, gno?
Isabe, entrecerrando los ojos en sefial de acuerdo, respondio: “jNifios, tienen buen gusto!”.
Esa noche, después de cenar, Neera y Jean decidieron quedarse en el hotel.
Se rjaron en el bar salon del hotel.
Mientras Neera tomaba un céctel, Jean optd por un zumo.
“Esta bebida apenas se siente alcohdlica; sabe mas a bebida afrutada”. Comento, tomando otro trago. antes de decir: “Es
realmente bueno. ; Quieres probarlo?
Jean se limité a sonreir, sus ojos briban con picardia mientras miraba el cristal.This is the property of N?-velDrama.Org.
Al principio, Neera se quedo perpleja y se pregunté qué estaba mirando. Entonces se dio cuenta de que acababa de beber de
ese vaso.
Un poco avergonzada, se rid entre dientes y rapidamente dijo: “; Qué tal si tepro otro?”
Pero incluso antes de que pudierapletar frase, Jean se inclind y tomd un sorbo de su vaso.
Neera se quedo hda. Su rostro se sonrojé cuando se dio cuenta de que susbios habian tocado donde los de e habian
estado hace unos momentos.
~No es este un beso indirecto?