Capitulo 553 El viaje de dos
Neera dejo a undo los asuntos de Garcia y qued6pletamente absorta en su trabajo.
El tiempo paso mientras e estaba preocupada por su trabajo.
Se acercaba el mediodia cuando Isabelle entré en su oficina con varios cupones para un
centro turistico de aguas termales.
“Vayamos todos as aguas termales este fin de semana. El clima se esta volviendo mas fresco. Es un buen momento para
rjarse. Hace tiempo que regresaste al pais y trabajas sin parar’, inst6 mientras frotaba cara de Neera.
“Necesitas tomarte un descanso. jPodemos traer a tia Adriana y a los nifios también!
Riéndose, Neera acepto los cupones y estuvo de acuerdo: “Haré lo que dices; Esta bien?
Isabe sonrio triunfalmente. “jEso es mas parecido!”
Como prometid, Jean recogié a Neera del trabajo por noche.
Ambos se suben al coche para recoger a los trillizos del colegio.
“4No esta tia Zufiga en casa? Jean pregunt6 casualmente en el camino. “;Por qué tienes que recoger a los nifios todo el
tiempo?”
Neera sonrio y sus ojos briron.
“El crecimiento de los nifios no deberia realizarse sin sus padres”, explicd. “Quiero estar ahi para ellos, incluso si es tan simple
como recogerlos de escu”.
Jean miré de reojo. Cuando miré, tenia una mirada suave en sus ojos. Explicd: “Estas haciendo un gran trabajoo
madre”.
Neera parpadeo y respondid: “Gracias por el cumplido”.
Jean respondio con una sonrisa: “De nada”.
Llegaron a puerta de escu mientras haban.
Cuando maestra los vio, no pudo evitar elogiarlos y dijo: “Ustedes dos son una pareja muy amorosa. un padre ejemr que
recoge a sus hijos juntos”.
Neera estaba un poco avergonzada.
¢ Qué hizo que maestra pensara que somos una pareja amorosa?
Jean mantuvo su estoicismo y lo reconocié con un grufiido indiferente. Pero si uno miraba de cerca, podia ver un atisbo de
diversion en sus ojos profundos.
Los trillizos se apresuraron, su entusiasmo era evidente al ver a Jean saludarlos.Exclusive ? content by N(?)ve/l/Drama.Org.
“jMami y papi! ;Ambos estan aqui!
El término “papa” les result6 natural a los tres pequefios.
Aunque Jean lo habia escuchado antes, le dio un sentimiento calido en su corazon. Su humor habia mejorado y parecia mas
hador y afectuoso que antes.
“Aja, estoy aqui para llevarte a casa’, dijo. “Digamos adids al maestro”.
Los trillizos siguieron sus instriones y rapidamente subieron al auto.
Durante cena, Neera habld de los nes de vacaciones con tia Adriana y los trillizos.
“No creo que pueda unirme este fin de semana’, dijo Adriana con pesar. “Tengo que ir a Slord”.
Neera, desconcertada, pregunto: “Por qué visitas a Slord? g Tenemos algun problema con el proyecto alli?
“No es nadaboral”, explicé Adriana con una expresion extrafia. E dijo en voz baja: “Voy con una amiga”.
Pregunto Neera, recordando al hombre que habia visto el dia anterior: “Tia Adriana, gvas con é!?”.
Era obvio a quién se referia.
Adriana, sabiendo que no podia ocultarselo, admitio abiertamente: “Si, es él. Ayer decidimos viajar juntos para encontrarnos alli
con un viejo amigo”.
Neera se volvié mas curiosa. E pregunto: “;Habéis vuelto a estar juntos?”.
Adriana se rid entre dientes. Sus ojos briron.
“Todavia no”, aré. Sdlo somos amigos. Mas exactamente, todavia me esta persiguiendo”.
“Cuando lo vas a aceptar? Los instintos chismosos de Neera se habian activado.
Adriana hizo una pausa por un momento antes de responder: “No estoy segura, pero si hay alguna buena noticia, te diré de
inmediato”.
“Esta bien”, dijo Neera contenta, “qué desperdicio de esos cupones.
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Ahora fue el turno de Adriana de burse de e: “; Por qué te sentirias mal? ¢No hay alguien util? Simplemente invitalo”.
“Alguien util, gquién es?”
Neera hizo una demostraci6n de inocencia.
“No te hagas el tonto conmigo”, bromea Adriana, y agrega: “Tu sabes de quién estoy hando. (El de aldo!
Los trillizos levantaron cabeza al unisono cuando Neera estaba a punto de desperdiciar el cupén.
Aceptaron con entusiasmo el cupon y se ofrecierono voluntarios.
“|;Dejanoslo a nosotros! jLe daremos el boleto al tio Jean y lo invitaremos!
Los nifios salieron corriendo deledor sin esperar respuesta de Neera.
Neera fue tomada con guardia baja, sintiendo una mez de diversion e impotencia.
En casa de aldo, Jean habia terminado de cenar y estaba revisando algunos documentos en s de estar.
“iTio Jean!” Gritaron los trillizos mientras entraban corriendo.
Corrian hacia Jean cuando él miré hacia arriba. Sus mejis se sonrojaron y sus ojos briron.
“iTio Jean, mami te invita as aguas termales este fin de semana! ¢Estas libre?”
Cuando Jean se enteré de invitacion, levant6 una ceja.
Era raro que Neera tomara iniciativa.
Cuando vio los rostros emocionados y esperanzados de los trillizos, acept6 el cupon y acepto: “Soy libre; Puedo ir.”
Los trillizos estaban llenos de alegria y a punto de exmar de alegria.
Satisfechos, se reunieron en el mirador de su jardin y tramaron algo.
“Deberiamos quedarnos al margen de esto. ;Dejemos que papa y mama pasen noche solos en el hotel!
“iEstoy pensando lo mismo! ;Deberiamos contar con ayuda de madrina para que pueda darles un tiempo a ss!
“Eso podria acercarlos”.
Rapidamente llegaron a un acuerdo, sintiéndose inmensamente orgullosos de su impecable n.