Capitulo 416 Motivos ocultos
Después de que su padre se fue, Jean llevé a los nifios a s de Neera.
oe}
Los trillizos se angustiaron al ver el rostro palido de su madre. Se quedaron en silencio junto a su cama, diciendo. nada.
Jean no intervino. Echando una breve mirada a Neera, que atin dormia, se dirigid suavemente hacia el sofa, se od6 y
esperé pacientemente su despertar.
Neera finalmente se desperto alrededor des ocho de noche. Sus parpados se agitaron varias veces antes de abrir los
ojos porpleto.
Los nifios se dieron cuenta enseguida. Sus miradas estaban llenas de ansiedad y anticipacién,o estaba pegada en e.
“jMami, estas despierta! ;Como te sientes?”
“4Estas cansado? Has estado fuera por tanto tiempo. Debes estar hambriento. ; Quieres levantarte yer algo?
“Mama, Harvey tiene razon. Come algo antes de volver a dormir. Estas palido. Creo que estas cansado.”
Las voces de los nifios resonaban y resonaban en sus ojdos, devolviendo lentamente conciencia de Neera al presente.
Todavia estaba aturdida y tenia una expresion en nco en su rostro.
Confundida, murmuré: “;Donde estoy...?”
Jean se levanté del sofa y se acerco. El respondié
desmayaste. Has estado durmiendo hasta ahora’.
‘éNo te acuerdas? Después depletar cirugia de mi madre, te
Esas escenas inmediatamente surgieron en su mente. Neera finalmente se dio cuenta de su paradero.
Algo de ridad volvié a sus ojos. Con voz ronca, preguntd: “;Cuanto tiempo estuve fuera?”
“Mas de un dia”, respondié Jean en voz baja.
“4Qué? £En realidad? ; Que hora es ahora?”
“Te desmayaste ayer. Ahora son poco mas des ocho de noche”.
“Oh...”
Neera intenté sentarse, pero su cuerpo se sentia débil. De hecho, el suefio prolongado le habia pasado factura.
Con sensatez, Harvey ayud6 y coloco un cojin detras de e para sosteneodamente.
Jean, observando susbios secos, se sirvid rapidamente un vaso de agua. Sintid temperatura del agua antes de
entregars
“Has trabajado duro por el bien de mi madre”, dijo.
Neera tom6 el vaso y susurré: “Gracias”.
Luego bajé cabeza y tom6 unos sorbos.
Fue toda una sorpresa para e haber dormido tanto tiempo.
10:15 lunes 11 de septiembre
IR.
99%
dentro de Jean, y no pudo evitar sonreir.
“Ahora esta estable y han tradado a habitacién de aldo. No te preocupes.”
“Me alegra escuchar eso”, respondid e.
Estuvo a punto de preguntar por qué estaban los nifios alli, pero su est6mago grufié con fuerza.
Sus mejis se sonrojaron levemente. Neera se tocé el estomago yento con un toque de vergtienza: “He dormido tanto
tiempo. Estoy hambriento. gTenemos algo deida?
Sonriendo, Jean respondié: “Anticipé que te despertarias con hambre, asi que preparé algo deida con anticipacion”.
Fue a buscar el contenedor aido que descansaba sobre mesa de café.
Los trillizos, siendo muy considerados, prepararon una mesa improvisada para su madre.
Mientras Jean desvba el contenido del contenedor y lo ordenaba muy bien. Todavia estaba caliente y olia delicioso.
Neera inhalé yento: “Huele maravilloso. Déjame refrescarme un poco primero”.N?velDrama.Org: text ? owner.
Después de una breve limpieza,io.
Amitad deida, su atencién volvid a los nifios: “zNo se suponia que tia Adriana iba a buscarte?”
Légicamente hando, Adriana deberia haber regresado hoy con los Garcia y regresar por noche. Se pregunt6 por qué Jean
habia asumido esa responsabilidad. ;Le ha pasado algo a Adriana?
Los trillizos negaron con cabeza.
“No tenemos idea. Pensamos que nos recogeria, pero no vimos y no contesto su teléfono. Entonces nuestra maestra tuvo
que mar al tio Jean”.
Por supuesto, tenian motivos ocultos para hacerlo. Los nifios no querian perder ninguna oportunidad de estar con su
papa.
ANeera no se le ocurrieron estos pensamientos. Estaba preocupada por Adriana. Los Garcia eran viles y le preocupaba que le
estuvieran haciendo pasar un mal rato a Adriana.
Estaba a punto de mar, pero Adriana se le adnto.
“Tia Adriana, gdonde estas ahora?” pregunto e inmediatamente.
Rapidamente se oy6 voz de Adriana que decia: “Acabo de llegar a casa. jSoy yo quien deberia preguntarte eso! ;Sigues en
el centro de investigacién? ;Donde estan los nifios? ¢Los recogiste?
Neera dud6é un momento antes de decirle verdad: “Estoy en el hospital. Los nifios estan conmigo”.
Cuando escuchd ‘hospital’, Adriana se puso ansiosa. No pudo evitar alzar un poco voz.
E pregunto: “;Hospital? gQué pas6? ;Como terminaste en el hospital?
Neera rapidamente calm6 y le dijo: “No te preocupes. Estoy bien. Acabo de realizar una cirugia y luego me drenaron. Sdlo
estoy durmiendo”.
Adriana suspiré aliviada. “;Me das un buen susto! Enviame tu diri6n. jLlegaré alli ahora!