Capítulo 209
Babrien mire con sorpresa a Sebastián, que tenia una expresión de asombro en su
third
preguntaba que le pasaba a ese Sebastián que parecia un anciano
Ni siquiera entendias bromas de Gabri respecto a su apodo “papa“.
ESI Zesati no navega por inte? ?Tampoco ve transmisiones en vivo?” Preguntó Gabri
Notando el desdén en los ojos de Gabri, Sebastián carraspeó para cambiar el tema, “Si yo fuera
Sita Yllescas, ?cómo debería haber jugado ese último movimiento?”
“Mire, le ense?o!” Gabri tomó una pieza negra y colocó en el tablero, “Siempre se dice que es
mejor perder un peón que una torre, pero no es necesariamente cierto. A veces, un peque?o peón
puede cambiar el curso de partida y resolver fácilmente el juego. ?Asil La vida eso el ajedrez, y
el ajedrez eso vida; no debemos. subestimar a nadie.”
El tablero de ajedrez, que parecia ya decidido, de repente se llenó de nuevas posibilidades.
Los ojos de Sebastián se iluminaron y él también tomó una pieza, colocánd junto a mano de
Gabri, “Mi próximo movimiento sería este. Si tu torre se mueve hacia acá, mi ca?ón capturará tu
torre.”
Gabri levantó ligeramente una ceja y preguntó. “?Usted cree que con eso ha ganado?” Sebastián
observaba fijamente el tablero y dijo. “?Por qué no?”
?Acaso Gabri todavía tenía algún truco bajo manga?
Gabri sonrió levemente y dijo, “Si tomas mi torre, mi caballo puede darte jaque. ?Sabe el Sr. Zesati
cómo se ma esa estrategia?”
Sebastián no esperaba que Gabri realmente tuviera un n de reserva.
?Eso era increible!
Gabri, con punta de los dedos ncos, tomó otra pieza y dijo con tono tranquilo, “Esta maniobra
se ma mantis acecha cigarra, con el oriol detrás“.”
“?Brinte! ?Realmente brinte!” Sebastián elogió sin escatimar, “?Qué táctica tan astuta!” Gabri
respondió con modestia: “Es lo normal, usted es un poco torpe.”
Por primera vez en su vida, el distinguido se?or Sebastián fue mado torpe en su cara!
por una jovencita, ademas.
Pero no solo no se enojo, sino que dijo: “Fue mi falta de vision que no me permitió ver esto trampa
dentro de otra trampa.
De hecho, usted juega bastante bien al ajedrez.” Gabri continuó, “Rara vez alguien me hace
mostrar mi verdadera habilidad, usted es el primero, oh, debería decir el segundo.”
El primero seria ese usuario de inte mado El Ermita?o Ocioso.
“?Y quién es el primero?” Sebastián preguntó con disimulo, frunciendo el ce?o.
Gabri fue directa y dijo, “Es un usuario que conocí durante una transmisión en vivo.
?Un usuario de inte?
?Quién sería?
?Hombre o mujer?
?Qué edad tiene?
?Dónde vive?
?Se han visto en persona?
Quizás ni el mismo Sebastián se había dado cuenta de que pensó en todas esas preguntas seguidas y
frunció el ce?o.
Gabri tomó su taza, bebió un sorbo de té y dijo, “Sr. Zesati, ya es tarde, debo volver al hotel.”
Sebastián queria jugar otra ronda, pero al oír a Gabri, se levantó de inmediato y dijo: “Yo
pa?o.”
“No es necesario, no se moleste.” Gabri se puso de pie, se vistió con su abrigo y se puso su
sombrero.
Belonging ? N?velDram/a.Org.
Sebastián también se puso su chaqueta que colgaba aldo.
“Es lo menos que puedo hacer.” Dijo él.
Unos diez minutos después, el coche se detuvo frente al hotel.
Gabri bajó del coche, se despidió de Sebastián y le rendó que tenga cuidado en carretera.
Sebastián asintió levemente, “Así lo haré.”
2/3
Capitulo 109
Gabri se dirigió hacia el hotel.
Apenas lego. Natasha pregunto con curiosidad: “Que tal? Fue agradablepa?ía del Sr. Zesati?
Gabri asintió ligeramente, “Fue aceptable.”
Natasha examinó de arriba abajo y sintió que había quimica entre ellos.
Uno era guapo,
Ambos eran increíblemente talentosos, juna pareja perfecta!
Gabri continuó diciendo, “hermana Tasha, nos vamos ma?ana, ?tienes todo listo para, el viaje?”
Natasha asintió con certeza, “No te preocupes, ya está todo preparado.”
A ma?ana siguiente, ambos llegaron al aeropuerto muy temprano.
En el avión.
Natasha miraba por ventana, con una expresión de preocupación: “Ya casi es A?o Nuevo y todavía
no he encontrado trabajo, Gabi, ?qué tipo de trabajo crees que deberia buscar después des
fiestas?”
Natasha había estado trabajando en una fábrica.
La vida en fábrica era monótona y aburrida, todos los días repetía misma tarea una y otra vez, y
Natasha quería cambiar de trabajo.
Pero no sabía hacer otra cosa.
No podía encontrar un trabajo que le conviniera.
Gabri levantó mirada ligeramente y dijo, “Hermana Tasha, solo tienes veinte a?os. Si yo estuviera
en tu lugar, no elegiría trabajar ahora. Retomaria los estudios, pasaría un a?o preparándome para el
examen de bachillerato y me presentaría as pruebas el a?o que viene. Así podría aspirar a
universidad que quisiera, estudiar carrera que me apasiona y, después de graduarme, dedicarme a
lo que realmente me gusta hacer.”