Capítulo 176
Al ver a sus padres, Natasha encendió su teléfono móvil y mostró el video que Gabri
le había enviado.
Después de ver el video, incluso Pedro, que siempre tenía un temperamento bastante afable, no pudo
evitar levantarse de un golpe sobre mesa.
?La familia Castillo estaba abusando demasiado!
Fernanda abrazó a Natasha con ternura y dijo: “No tengas miedo, Tasha. Ma?ana te pa?aré al
hospital.”
“Gracias, mamá.” Natasha pensó que Fernanda rega?aría, acusánd de no saber juzgar a
gente.
Sin embargo, ni Fernanda ni Pedro culparon en ningún momento.
“Ni?a tonta, próxima vez que busques novio, procura no ser tan descuidada, continuó Fernanda.
“Esta vez hemos tenido suerte con Gabi. Si no fuera por e, y te hubieras casado, habrías sufrido
durante muchos a?os.”
En este mundo, había muchas madres que por sus hijos nunca llegarían a divorciarse y de esa
manera sacrificaban su vida entera.
Ahora Fernanda realmente sentía miedo de manera retroactiva.
?Era una suerte!
?Era una suerte que lograran encontar a Gabri!
Al día siguiente, Fernanda llevó a Natasha al hospital.
En el momento en que salió del quirófano, Natasha se sintióo si hubiera renacido.
De ahora en adnte, solo sería e misma.
No dependería de nadie más.
Y mucho menos dejaría su vida en manos de un hombre a ligera.
Estos días, Leslie había estado siguiendo el remedio casero de Gabri y corriendo con
e.
Los resultados eran muy evidentes. En solo medio mes, Leslie había perdido varios. kilos.
1/3
13:28
Capitulo 176
Al escuchar que es dos corrian juntas todass ma?anas, Lys también se unió, corriendo con es.
Lo que era un camino de dos se convirtió en un camino de tres.
En el a 7.
“Oigan, ?no han notado que Leslie parece haber adelgazado?”
“?Sí, si! ?También me di cuenta de ello!”
Una chica de pelo corto dijo con sarcasmo: “?Se equivocaron? Veo que Pigsy sigue igual de gorda.
Una fea es una fea, aunque adelgace, sigue siendo una fea.”
“?Shh! ?La gran Yllescas está aquí!”
Los estudiantes que estaban chando repentinamente se caron.
“?Caray! ?La gran Yllescas camina con tanto estilo!”
“?Qué genial es gran Yllescas!”
Gabrinzó su moch con desgana sobre el escritorio y se detuvo frente a una chica de pelo corto,
miránd con una expresión indiferente que, por alguna razón, hizo que chica se estremeciera.
“?Yllescas, qué está pasando?”
Gabri tomó un bolígrafo de mesa y lo rompió sin esfuerzo.
“Click.”
El boligrafo duro se partió en dos.
La chica de pelo corto tragó saliva un tanto nerviosa.
Contentt bel0ngs to N0ve/lDra/ma.O(r)g!
Todos sabían que Gabri era muy protectora con sus amigos.
No hacía falta decir por quién había venido.
Gabri se inclinó ligeramente, tocó mesa con el dedo y dijo en voz baja: “?Pigsy? ?Fea? ?Quién
te dio valor para har así de mipa?era de mesa? ?Eh?”
El rostro de chica de pelo corto palideció. “Lo siento, Yllescas…”
En ese momento, Leslie entró en el a. “Gabi, ?qué estás haciendo?”
Gabri pasó su brazo alrededor del cuello de chica de pelo corto y dijo con una sonrisa: “Estaba
contándole un rumor a estudiante Isabel. Isabel, ?te pareció gracioso el chiste?”
2/3
Isabel asintió con cabeza. “Sí, sí, fue gracioso“.
“Umm…” Leslie se acercó y presento, diciendo: “Gabi, e se ma Alma.”
Gabri: “…”
por otrodo.
Natasha había pasado varios días sin contactar a Antonio, lo que lo dejó algo inquieto.
Antonio inmediatamente mó.
Pero del otrodo del teléfono, solo escuchó una fría voz electrónica: “Lo siento, el número al que está
mando está apagado.”
Luego, Antonio inició una sesión en WhatsApp, y fue entonces cuando se dio cuenta de que Natasha
lo había bloqueado.
él se dio cuenta de que algo no estaba bien y corrió a mansión para encontrar a Carmen.
Carmen no parecía estar preocupada en absoluto y dijo con una sonrisa: “E solo quería asustarte un
poco, no te preocupes, ?no se atreverá a hacer nada! Déj colgadal por un tiempo, verás que en
menos de diez días te volverá a agregar a su WhatsApp por su propia cuenta.”
“?En serio?” Antonio miró con cierta incredulidad.
“Por supuesto que es cierto“, continuó Carmen, “?acaso no sé yo con qué se de gente me he
topado? Pero cuando e te agregue de nuevo, no perdones con facilidad, all menos muéstrale de
qué estamos hechos. ?Que sepa cuáles sons res de nuestra familia Castillo!”
“?Entendido!” Antonio asintió con cabeza.
Con esas pbras de Carmen, Antonio se sintió mucho más tranquilo.
Carmen tomó su bolso y a?adió: “Bueno, no tengo nada más que decirte, hijo. He oído que
recientemente en Calle de meda hay dos grandes localeserciales que van a ser
remoddos, suman entre ambos unos seis o siete cientos de metros cuadrados. Podríamos ganar
hasta cien mil con esos trabajos. Muchas empresas de remodción están tras ese jugoso contrato,
así que ?tengo que ir personalmente a asegurarlo, ya que no puedo permitir que otraspa?ias nos
lo quiten!”
3/3