Capítulo 142
Gabri, tan joven, probablemente ni siquiera podía entender el contrato, ?cómo iba a descubrir
alguna fa?
El Sr. Bormujo ocultaba su satisfión en lo más profundo de su mirada.
Así, no solo se aseguraría un monto considerable, sino que empresa seguiría llevando el apellido
Bormujo. Era, sin duda, matar dos pájaros de un tiro.
Gabri leía el contrato de principio a fin sin mostrar emoción
alguna en su rostro, y al cabo de un momento, lo dejó sobre el
escritorio.
“?Ya revisó todo, Srta. Yllescas?” preguntó el Sr. Bormujo, luchando por ocultar sucencia.
Gabri asintió ligeramente.
Al no ver cambio alguno en expresión de Gabri, el Sr. Bormujo sonrió y sacó su pluma, “Entonces
firme aquí, por favor. Y para evitar disputas futuras, necesitaremos también su hue dactr en
algunos lugares.”
Los ni?os siempre serían unos ni?os.
No pudo ver un error tan enorme.
Qué fácil era enga?arlos.
Además, afortunadamente él tenía un n B.
Gabri tomó pluma y empezó a firmar.
El Sr. Bormujo observaba cómo satisfión empezaba a te?ir su
11:37
Capítulo 142
mirada, mientrass nubes oscuras de preocupación que lo habían atormentado durante días se
disipaban porpleto.
Fue entonces cuando Gabri de repente detuvo pluma.
“?Sucede algo, Srta. Yllescas? ?Se quedó sin tinta pluma?” preguntó el Sr. Bormujo, confundido.
Gabri sonrió levemente, pero había un velo de frialdad en su mirada, “?Sr. Bormujo realmente me
toma por una ni?a a que puede enga?ar con facilidad?”
El Sr. Bormujo se quedó perplejo.
?Se había dado cuenta Gabri de trampa?
?O estaba simplemente tratando de confundirlo?
“Srta. Yllescas, ?tal vez hay algún malentendido? No entiendo a qué se refiere,” dijo Sr. Bormujo,
fingiendo confusión.
?Qué podría llegar a entender una ni?a?
?Seguro que estaba tratando de confundirlo!
Gabri pasó unas páginas del contrato y con el dedo se?aló un punto crítico, “Aquí dice ‘hacerse
socio‘, ?puede explicarme qué significa eso? Y aquí, y aquí, y aquí… Presentar un contrato lleno de
errores, ?no le parece que puede ser consideradoo subestimar a una persona?”
El Sr. Bormujo, pensando que e era una simple ni?a, le había presentado ese contrato para
enga?a. ?Qué poco ético!
Si e realmente no hubiera entendido nada.
?Ese sería un error que tendría que asumir sin derecho a queja!
Capitulo 142
Al ver ese contrato, Gabri también entendió por qué empresa de mensajería estaba al borde del
cpso.
Un hombre de negocios que no tenía mínima integridad.
?Quién más debería quebrar si no él?
El rostro del Sr. Bormujo se puso pálido y el sudor fríoenzó a correr por su frente.
No podía creer que Gabri realmente había entendido el contrato.
?Era realmente una chica de apenas unos diez a?os?
“Deje que lo revise,” dijo Sr. Bormujo, tomando el contrato para luego decir, “Lo siento, Srta. Yllescas,
fue un error de mi parte presentarle ese contrato. Debería firmar este otro.”
Ahora Sr. Bormujo no se atrevía a enga?ar a Gabri, y
honestamente le presentó el verdadero contrato sin problemas.
Gabri echó un vistazo al nuevo contrato, y tras confirmar que estaba todo en orden, firmó.
“?La pa?o ahora a conocers instciones de empresa?” preguntó el Sr. Bormujo.
“Mejor ma?ana,” se levantó Gabri, “ma?ana vendrá mi tío, y usted podrá tratar con él cualquier
asunto rcionado con el trabajo.”
El Sr. Bormujo asintió con cabeza y siguió a Gabri, diciendo respetuosamente: “Entendido, ?y
qué opina sobre el personal de empresa?”
Después de presenciar habilidad de Gabri, el Sr. Bormujo ya no se atrevía a tratao a una
ni?a.
Había sido un error de su parte.
Capitulo 142
No había logrado ver que esta joven tenía una serenidad y un aural que no se encontraban ens
personas de su edad.
Como si fuera una líder con mucha experiencia.
This content provided by N(o)velDrama].[Org.
Incluso frente a e, un hombre de más de cincuenta a?os, él no se
sentía más que una sombra.
Gabri continuó: “Por ahora, no haremos cambios en el personal, los detalles específicos los
manejará mi tío cuando llegue ma?ana.”
“Entendido,” asintió el Sr. Bormujo con cabeza. “Estoy informado.”
Con temor a ofender de nuevo a Gabri, el Sr. Bormujo pa?ó con extrema caut hasta
salida del edificio
corporativo.
Al pasar por recepción,s empleadas quedaron atónitas.
Incluso pensaron que estaban alucinando.
?Quién sería esta joven?
?Había logrado que su jefe tratara con tanto respeto!
Notando que aún era temprano, Gabri decidió pasarse por inmobiliaria para finalizarpra
del localercial.
Después de todo, era un negocio argo zo.
No tenía sentido seguir alqundo.
Cuando agente inmobiliaria, Luna Grajera, vio a Gabri, casi llegó a perder el alma del susto.
?Dios mío!
Capítulo 142
?Gabri había llegado hasta aquí?
?Sería que venía a pedir devolución del local?
Fue Luna quien, junto con se?ora Martínez del puesto de arroz con cerdo, convenció a Gabri
para que pagara dos a?ospletos de
renta de una s vez.