Capítulo 2030
Alicia, al pronunciar esas pbras, no podia evitar sentirse ridic y triste al mismo tiempo.
Era una suerte, después de todo.
Los oscuros ojos de Octavio se fijaban en e, “él tiene asuntos realmente importantes.”
Alicia frunció ligeramente el ce?o, sintiendo un apretón en el pecho.
“?Son más importantes que si yo desapareciera o muriera allá afuera?”
La frente de Octavio se ensombreció, “No desaparecerás ni morirás allá afuera. No te obsesiones con
algo que no va a suceder, buscando pelea. Si dices esas cosas, solo tú tendias razón.”
Alicia esbozó una sonrisa irónica, “Así que ahora resulta que soy yo que está actuando sin razón. Tú
eres el que siempre tiene razón.”
Octavio observó durante un momento antes de inclinarse hacia e, susrgos dedos acariciando
su barbi y su voz se volvió deliberadamente más suave.
“Lo que Rayan tenga o deje de tener no tiene mucha relevancia para ti. Cualquier cosa que necesites,
deberías venir a mi en lugar de a él. Te casaste conmigo, Sra. Lacayo, ?no te has equivocado de
personar en que confiar? ?Eh?”
Su hermoso rostro estaba muy cerca del suyo, tanto que su frente rozaba el cabello de e, su voz era
ronca y suaveo si estuviera hecha para seducir.
Alicia levantó mirada hacia el hombre que tenía tan cerca, sus mentes dando vueltas.
Era agradable de escuchar..
Sabia cómo apaciguar a una persona.
Habia bajado su guardia, ?cuál sería el resultado si e seguía resistiéndose?
Conteniendos emociones que bullian dentro de e, bajó mirada, susrgas pesta?as ocultando
lasplejas emociones que ni e misma podía entenderpletamente.
“Quizás tengas razón, dijo Alicia, abriendo lentamente losbios. Después de unrgo momento,
levantó mirada, con los ojos y cejas te?idos de una suave sonrisa, “Está bien, parece que me
equivoqué. Has estado muy ocupado últimamente, ?verdad? Ve apa?ia. Tengo dolor de cabeza
y seguiré durmiendo.”
Dicho esto, empujó su hombro y se odó en los mullidos cojines.
Su cabello se esparció sobre almohada incómodamente, intentando ajustarlo, pero Octavio le agarró
la mu?eca y presionó contra el colchón, inclinándose para besa profundamente.
Fue un beso simple pero intenso.
Alicia fue tomada por sorpresa, sin ninguna oportunidad para resistirse.
*Sra. Lacayo, ?no crees que deberías reflexionar sobre por qué estás demasiado fría conmigo
últimamente?”
Sus manos se deslizaron hacia su cuello, sosteniendo su nuca, con los dedos masajeando su cuero
cabelludo.
E entrecerró los ojos ligeramente, “?No deberías ser tú quien reflexione por que he sido tan fria
contigo?”
Octavio sonrió y bajó cabeza para jugar con susbios.
“Tal vez… no me esforcé lo suficiente última vez, no te dejé un recuerdo lo suficientemente
profundo. ?Qué tal si ahora recupero esa sensación que olvidaste?”
Los ojos de Alicia temron, abriendo un poco más, “Si lo que quieres es disfrutar, dilo directamente.
?Acaso vas a poner más empe?o en esta ocasión?”
Las pbras de Alicia eran directas, en todo sentido.
Este sonrió viénd, “?No eres tú que disfruta más? Olvidasteo me abrazabas dándome
instriones sobre el ritmo y intensidad.”
1/6
10.55
Alicia abrió los ojos sorprendida, mirando al hombre refinado y atractivo frente a e,o si no
pudiera creer que tales pbras descaradas salieran de su boca.
“?Te atreves a decir eso?”
Octavio deslizó mano bajo su pijama, “Ya lo hemos hecho, ?qué importa decirlo?”
Viendo que él iba en serio, Alicia de repente se sintió más consciente, “?No estabas muy ocupado, a
punto de salir?”
“SC” Octavio simplemente levantós cobijas, acogiendo a mujer cálida y fragante entre sus brazos.
“Por muy ocupado que esté, siempre haré tiempo para cuidarte.”
Alicia se resistió, “No hace falta, no quiero que me cuides ahora…”
“Está bien, soy yo quien te quiere. Pórtate bien, ?eh?”
Realmente, al principio, no había pensado en hacerle nada en este momento.
Se puso ropa, consciente de tensión que había bajo aparente calma de los últimos días.
Ni el momento nis circunstancias eran los adecuados para esto.
Solo intentaba suavizar tensión evidente, bajando guardia para acercarse a e, besa,
cons.
Alicia tenia una manera de atraerlo hacia e,o si llevara un encanto personal. Cada vez que se
acercaba, era más dificil resistirse a quererle aún más.
Era bastante obediente…
Alicia pensaba que no era malo que un hombre supieracer a una mujer con pbras. Saber
que decir y tener sus maneras de agradar.
Belonging ? N?velDram/a.Org.
Saber exactamente cómo hacer feliz a una mujer.
Un tiro preciso, directo al corazón.
Sin desperdiciar tiempo y logrando su objetivo, eficiencia era lo suyo.
De hecho, Octavio parecía tener todo meticulosamente calcdo, incluso el tiempo para hacerle el
amor.
La sacó del ba?o, ayudó a vestirse con ropa cómoda y en ese momento, Julia tocó puerta para
avisar que el desayuno estaba listo.
Probablemente, Octavio le había pedido a Julia que no olvidara despertar a Alicia para el desayuno.
Julia, quien al principio no entendía muy bien situación, después de ver el mal genio matutino de
Alicia, dejó de intentar desperta. Su toque en puerta era ramente cuidadoso y tentativo.
Octavio abrió puerta y se encontró con Julia, que tenia una expresión preocupada.
“Se?or Octavio, ah, está aquí…
Julia suspiró aliviada.
La se?orita Alicia podría tener un temperamento dificil, pero con el se?or Octavio cerca, todo le
resultaba más fácil.
Era clásica situación de que hubiera una solución para todo.
Octavio simplemente asintió no era muy y giró para mirar a Alicia, extendió su mano invitánd.
“Ven, vamos a desayunar.”
Alicia, tumbada en cama, miró mano de Octavio y con pereza dijo, “No tengo hambre, me siento
mal y no quiero
Octavio camino hacia e y levantó de cama con cuidado, “Tienes queer.”
Sentada en si, Alicia apoyó sus brazos en mesa.
Su ropa cómoda era holgada, y el acto de apoyar su meji en su mano reveló su brazo pálido y
delicado con algunas
10:55
marcas rojizas
Octavio frunció elbio
E era muy delicada
Casio si pudiera exprimir agua de su suavidad
Cada reión suya era intensa
Cuando estaba dolida, lo golpeaba y lo maba con una voz temblorosa.
Cuando se sentía bien, se acurrucaba contra él con una voz más seductora y audaz
Aunque siempre trataba de nostima, era e quien sabía cómo romper sus barreras.
Empujó el bol de caldo hacia e, “Come, y luego puedes volver a dormir.”
“No tengo fuerzas dijo e, mirándolo con ojos suplicantes, “?Qué vamos a hacer?”
La insinuación estaba ra para todos.
Julia, con una sonrisa, se giró hacia cocina
Octavio le miro detenidamente, tomo cuchara, sacó un poco de caldo y lo llevó a susbios.
“Abre boca.”
Alicia se acercó sonriente y aceptó el caldo.
“Solo es caldo, ?pero para ti eso si bebieras néctar de los dioses?”
Al notar su expresión, Octavio miró de reojo, ya que suentario no fue amable, pero susbios
mostraban una
sonrisa.
“?Qué néctar ni qué ocho cuartos? ?Acaso este caldo no es delicioso?“, dijo Alicia, acercándose aún
más, con una sonrisa perezosa en su rostro, “?Tendré otra oportunidad de probarlo?”
Octavio sonrió y le ofreció otra cucharada de caldo, “No eso si solo lo hiciera una vez.”
Alicia se quedó sin pbras.
Después del desayuno, el llevó de vuelta a cama.
Le robó un beso, arreglo su cabello, “Sigue durmiendo, no hace falta que me traigas el almuerzo.”
Alicia asintió con cabeza y dijo: “Solo no te olvides deer.”
Su ternura y obediencia no hacían más que mostrar cuánto le gustaba él
Octavio acarició su frente con cari?o, con una voz encantadora y afectuosa, “Por supuesto que no.”
“De acuerdo, ya puedes irte, no quiero quitarte más tiempo.”
“Veo que eres consciente de cuánto tiempo me has quitado
Alicia lo miró con los ojos entrecerrados. ?No sientes vergüenza?”
Octavio soltó una risa baja, levantándose, “Duerme, yo me voy.”
Alicia no dijo nada más, y se volted abrazando cobija.
Cuando puerta se cerro, Alicia volvió a abrir los ojos.
El silencio llenaba habitación, y a través des cortinas, podia vislumbrarse el tenue brillo de
ma?ana.
Algunas partics de polvo invisibles flotaban en el aire.
E de repente sintió un escalofrio y no pudo evitar tinitar.
?Y si se hiciera tonta? ?Si seguia permitiendo ques cosas pasaran sin decir nada, esto terminaria
alguna vez?
Si era asi, ?cuándo sería eso?
376
10:55
Capitulo 2030
Sin embargo, sentia que ni siquiera Octavio podria darle una respuesta segura sobre cuándo acabaria
todo.
?Y luego qué?
Alicia funció el ce?o, quizás deberia confiar en que este manejaria bien situación
Después de dormir hasta el mediodia, Julia preparó el almuerzo. Aliciaia sin apetite,
ocasionalmente metiendo algo deida en su boca mientras jugueteaba con su teléfono.
A mitad deida, sono su teléfono
“H, hablo con Srta. Alicia?”
*Si
“Srta. Alicia, buen dia. Le ha Vestidos de Novia Románticos. Las fotos que nos pidió enmarcar
cuando vino a probarse vestidos de novia ya están listas. ?Prefiere venir a recoges personalmente o
nos proporciona una dirión para envias?”
Alicia pensó por unos segundos, “Bueno… iré a por es personalmente.”
Total, ya ha dormido suficiente, y quedarse en casa era aburrido. Mejor salir a dar una vuelta
Colgo el teléfono, dejó los cubiertos y miró hora, justo a tiempo para el almuerzo. Entonces decidió
mar a oficina de Octavio.
El teléfona sono bastante antes de ser contestado.
“Buenas, ?con quién hablo?”
Alicia estaba a punto de responder cuando se detuva, “Octavio está?”
“Lo siento, el Sr. Octavio no se encuentra en oficina en este momento.”
La respuesta fue formal y rigida.
Alicia frunció el ce?o, “?Eres Hrio?”
El otrodo pareció sorprenderse por un momento, ?Quién pregunta?”
“Alicia.” Dijo simplemente, y luego preguntó, “Comió a su hora? ?Octavio?”
“El Sr. Octavio acaba de salir, no está en empresa, y no ha tocado suida.”
Alicia guardó silencio durante unos segundos, “Asi que, estaba neando almorzar, pero algo surgió y
tuvo que salir.
“Asi es.”
“?La empresa ha estado muy ocupada últimamente?”
Esta pregunta finalmente hizo que Hrio se sintierao si estuvieran verificando su diligencia, y de
inmediato se puso a defensiva.
“Con el fin de a?o acercándose, si, hay mucho trabajo.”
“Oh. Entonces realmente han estado trabajando duro.”
Alicia dijo esto de manera indiferente y colgó.
Apoyándose en mesa, marcó el número de Octavio en su móvil.
Octavio acababa de llegar al hospital cuando Rayan lo recibió
“Sr. Octavio, Srta. Mireia insistió én ir al ba?o por su cuenta en lugar de usar una si y sestimó
pierna… Ahora está dolorida y muy alterada, y ha tirado todaida.”
Octavio, con el rostro serio, se dirigió directamente a habitación V66.
A medida que se acercaba, los sollozos y gritos de Mireia se hacian mucho más ros
“Déjenme en paz. Ya les dije que no tengo hambre y que no quieroer, ?no pueden hacerme
caso?”
10.55
*?Cuántas veces tengo que decirlo antes de que me dejen en paz?”
En ese momento, sono su teléfono Octavio se detuvo, sacó el móvil y vio mada entrante, se
apartó un poco y
contestó.
517
“Oh, acabo de almorzar. Solo queria saber si tú habíasido. Pero escuché…
“?No puedo con esto ahora!”
Detrás de él, en habitación, se escuchaba a Mireia gritando, mezdo con el sonido de algo
rompiéndose
Alicia se detuvo, sosteniendo el teléfono, con sus dedos delgados deslizándose sobre mesa.
Sus ojos ybios se ti?eron de una sonrisa leve, “?Estás muy ocupado en este momento?”
“Si, ya almorcé.”
“Oh, eso está bien. Acabo de recibir una mada de tienda de vestidos de novia, v Pensaba
aprovechar tu hora de almuerzo, pero parece que no será posible.”
“Ellos seguramente ofrecen entrega a domicilio”
voy a ir a recoger
scoger unas fotos.
“Lo mencionaron, pero estar en mansión me aburre, así que prefiero salir a pasear.”
“Entonces, procura cuidarte.”
“Lo hard.”
Alicia no neaba decir nada más, pero cuando fue a colgar, ya se había cortado mada.
En habitación del hospital, Mireia seguía haciendo un escándalo, con el murmullo sumiso de alguien
más de fondo.
Octavio, con el rostro serio, abrió puerta para encontrarse con un desorden total
La jarra térmica estaba rota en el suelo, su base colgando del borde del armario, mientras que cama
y el piso estaban cubiertos deida esparcida y manchas de liquidos.
El cabello de Mireia estaba desordenado, su rostro pálido lleno de lágrimas, y sus ojos, enrojecidos e
hinchados, parecían contener más lágrimas
Al ver a Octavio, sus ojos briron brevemente, mordiéndose elbio con fuerza, volvió cara hacia
otrodo.
“Limpia todo esto y prepara el almuerzo de nuevo.”
Con una mirada rápida al desorden del cuarto, Octavio ordenó con una voz monótona.
Los demás en habitación se pusieron inmediatamente a trabajar.
Parado en un lugar apenas estable, Octavio observaba a Mireia con expresión imperturbable.
“?Crees que armando un escándalo te vas a curar más rápido?”
Las lágrimas de Mireia brotaron repentinamente, mirándolo, su rostro pálido lleno de frustración y
desesperación.
E negó con cabeza lentamente, “No puedo… Tavito… me pides quea, beba, y haga mis
necesidades en cama… no puedo, no puedo…”
Cuanto más haba, más se sentia agraviada,sgrimas brotaban de sus ojos torrencialmente,
especialmente al enfrentarse a Octavio ypartir su situación más vergonzosa y huminte…
El permaneció en silencio, su semnte serio y profundoo una monta?a inamovible, envuelto en
una densa nie, sin dar pistas de sus emociones.
No sentia asco ni rechazo.
Ninguna emoción era perceptible.
“No hay nada más importante que estar vivo. Dijo Octavio con calma, “Estás herida, todas estas son
cosas normales, todos piensan que es lo natural, nadie se burá de ti.”
5/6
10:55
Mireia continuo llorando, negando con cabeza, “Lo sé, sé, entiendo todo eso, mis piemas están
paralizadas, e incluso si tuviera que hacer mis necesidades en cama, ellos pensarían que es algo
normal, pero no puedo, no puedo hacerlo…”
E aún era joven, ?cómo podria simplemente aceptar algo igual con tanta facilidad?