Capítulo 1968
Alicia se había puesto una falda plisada de color gris neblina, pa?ada por una senci camiseta
nca arriba y un par de zapatos ncos sin talón en los pies.
En los talones expuestos podían verse dos curitas bastante notorias.
Aldo del sofá había una peque?a estantería con algunos libros y en una esquina junto a mesa de
centro también había varios libros y cuadernos.
Eran los cuadernos de ejercicio y los libros de texto de Alicia asío materiales de estudio
suplementarios.
E tomó un libro al azar, lo abrió por esquina doda y se apoyó en el sofá para leer un rato.
Quizás postura no era cómoda, así que con el libro en brazos, se recostó en el sofá.
En realidad, a e siempre le habían sido indiferentes los libros.
Si no fuera porque tenía que superar ciertos obstáculos académicos, preferiría mantener los libros de
texto fuera de su vista y mente.
Los libros estaban allí porque eran su única excusa válida y duradera para entrar y salir de esa oficina
con toda legitimidad.
Pero esos libros eran tan desagradables que, por más que cambiaba de postura, no conseguía
concentrarse en lectura.
Finalmente, cuando Alicia estaba cambiando de posición por enésima vez, voz grave de Octavio
resonó detrás de e.
“Si cambiar de postura hiciera que uno pudiera entender los libros, supongo que todos los buenos
estudiantes tendrían hiperactividad.”
Alicia detuvo su movimiento de voltearse a mitad, giró sus ojos y lentamente encontró una postura
cómoda.
“Es que el sofá es incómodo.”
Octavio no dijo nada más.
E miró al techo en silencio durante unos segundos y al escuchar el sonido de tecleo en
habitación, frunció el ce?o, dejó el libro a undo y se levantó del sofá con cuidado, apoyándose en el
respaldo y asomando cabeza poco a poco.
Octavio estaba justo frente a e en diagonal, sus manos segn tecleando rápidamente, y e no
podía evitar encontrar fascinante a este hombre en todos los aspectos.
Incluso verlo trabajar era encantador.
Ladeó un poco cabeza y estaba a punto de seguir admirándolo cuando vio que giraba vista hacia
e
Con el cabello un tanto desordenado por haberse apoyado en el sofá ys manos agarrando el
respaldo, su expresión era de un peque?o gato que observa a escondidas a su due?o, llena de
confusión, curiosidad y un evidente afecto que no podía ocultar
La mirada de Octavio se posó en su rostro delicado y radiante, ?Ya se te curò el pie?”
Alicia negó con cabeza, “No todavía
Capitulo
él miró sin expresión.
E apoyó su barbi en el dorso de su mano y con sus bellos ojos fijos en el hombre, dijo sonriendo,
“Pero quería verte. No estoy llorando. Si espero a estarpletamente bien, pasaría al menos una
semana, ?Me vas a alejar por una semana? Qué cruel,”
E frunció el ce?o, su voz sonabao si hubiera sido víctima de una gran injusticia, aunque decía
que no estaba llorando.
Octavio observó unos segundos más y luego volvió su atención aputadora frente a él.
“Ve a leer.”
Alicia se levantó del sofá con una ligera expresión de decepción y se sentó de nuevo.
“Silencio,”
El sonido de pasar páginas de libros se detuvo por unos segundos y luego tomó un libro del cajón más
bajo de mesa de centro.
Octavio sabía que Alicia sería obediente, pero no esperaba que fuera tan sumisa.
Pasó casi media hora enpleto silencio, salvo por el ocasional ruído des páginas al ser
volteadas. él estaba redactando un correo electrónico, con el cursor aún en el centro del documento,
cuando de repente se detuvo y se puso de pie, caminando directamente hacía el sofá junto a
ventana de piso a techo.
No intentó disimr sus pasos, por lo que Alicia seguramente lo notaría.
Nunca hubiera imaginado que e podría llegar a estar tan absorta en el estudio.
Sin embargo, cuando se paró detrás de e, Alicia no pareció notar su presencia.
Con el cabello aún un poco desordenado, se sentó cons piernas cruzadas sosteniendo un libro y
concentrada en su lectura.
Con el entrecejo levemente fruncido, giró mirada y sus ojos se posaron en el libro que sostenía en
sus
manos.
Los ojos de Octavio se entrecerraron ligeramente, ys gafas sobre su nariz le permitieron ver
ramentes letras del libro.
no abrochó los dos botones superiores de su camisa y desde su punto de vista, se podía ver parte del
pecho lleno, Bajando mirada, había una falda corta de color ro y unas piernasrgas y esbeltas a
El semnte de Octavio se endureció visiblemente y su expresión se enfrió en un instante.
“Alicia”
Esa voz sonabao si estuviera envuelta en cientos de capas de hielo y al oí, e se encogió de
hombros, paralizada.
Después de unrgo momento, se giró lentamente y levantó vista para encontrarse con Octavio,
que observaba con un rostro sombrío. Así que, forzó una sonrisa rígida.
Su rostro, normalmente radiante y hermoso, estaba tenido de un rojo intenso, extendiéndose hastast
orejas. Si no fuers por el cabello que c en ambosdos de su rostro ocultando su rubor, Octavio
estaba seguro de que sus orejas estarian igual de encendidas.
Capítulo 1968
“?Terminaste con lo tuyo?”
La chica evitaba su mirada y mientras haba, movió el libro disimdamente a undo y lo cerró.
“Es primera vez que te veo leer un libro con tanto entusiasmo.”
él rodeó el sofá y se acercó a e.
Alicia rápidamente escondió el libro detrás de e.
Octavio se detuvo frente a e, observando cómo mantenía sus manos detrás de espalda,
apoyándose en el sofá, mirándolo a defensiva.
“Estaba tan cansada de estudiar que pensé en leer algo diferente para recuperar el ánimo.”
“?Algo diferente?”
E asintió con decisión. “ro, hay que leer mucho, ayuda a mejorarprensión lectora,”
Con eso, desvió mirada.
A pesar de estar frente al hombre que decía amar, no podía sostenerle vista.
El silencio reinaba en oficina.
De repente, una mano fría levantó su barbi y el pulgar acarició suavemente su piel lisa antes de
obliga a levantar cara.
No tuvo otra opción que mirarlo, parpadeando para ocultar su nerviosismo y vergüenza.
Octavio estaba inclinado hacia e, su rostro apuesto estaba muy cerca, tras unas gafas con montura
teada lucía un traje elegante, emanando una mez de distinción y un aire académico, con una
presencia tranqu y una peligrosidad imperceptible que despertaba curiosidad y un ligero temor.
Especialmente esos ojos grandes y oscuros bajo sus gafas, que parecían ver a través de todo con
inteligencia y agudeza.
Alicia sentía que no podía soportarlo más.
“?Qué se de libro te tiene tan enganchada? ?Eh?”
Mirando su rostro tan cerca, Alicia se sonrojó aún más al recordars escenas que había leído en el
libro.
“Solo una… una obra clásica.”
“?Cuál?”
E se sentía incómoda, “Así… Así se templó el acero.”
Una sonrisa casi imperceptible cruzó losbios de Octavio.
“Asi se templó el acero, sí, en efecto, es un clásico mundial.”
“Ah, sí.” Alicia desvió mirada, evitándolo.
*Entonces cuéntame, ?cómo tem acero el protagonista?”
Alicia deseaba poder morderse lengua, su mente estaba llena des imágenes del hombre del libro.
“Bueno, es unarga historia, dificil de resumir.”
Yaenzaba a sudar
Octavio observó su rostro sonrojado y cambió de tema, “?Todavía te duele el pie?”
Ansiosa por cambiar de tema, asintió rápidamente, “Duele, pero menos cuando estoy contigo.”
Recordóo había amenazado el día anterior.
Pensando en que había sido amenazada noche anterior, Alicia alzó barbi y retiró su cara de su
mano, diciendo
“Estoy herida, me siento mal y triste. Como tu novia, deberías cuidarme y hacerme feliz, ?no crees que
és demasiado pedir que solo aparezca frente a tí cuando estépletamente curada?”
Octavio levantó una ceja, se quedó en silencio por unos segundos, asintió y dijo con calma:
“Sí, viéndolo de ese modo, tienes razón.”
Alicía resopló, “Ayer me senti realmente amenazada por ti, así que ahora duele el doble, estoy
doblemente triste y molesta, tú verás cómo me consus.”
“Está bien.”
Octavio pronunció una pbra con indiferencia, se dirigió directamente hacia Alicia y se sentó en
mesa de café frente a e.
E lo miraba con cierta expectativa.
Con una leve sonrisa, él volvió a coger su barbi con los dedos, rodeó su cintura con surgo brazo y
la atrajo hacía su regazo.
Luego, ante el grito sorprendido de Alicia, le besó losbios.
Aunque ya habíanpartido un beso noche anterior, e se quedó paralizada un instante cuando
él besó de nuevo.
Cuando reionó, Octavio ya estaba abrazando y con un giro, e seguía en sus brazos, solo que
ahora Octavio estaba recostado en el sofá, en el lugar donde e se había sentado momentos antes.
Besada hasta quedar confundida, terminó debajo de Octavio en el sofá.
Su corazóntía con fuerza y su rostro estaba anormalmente rojo.
Un poco nerviosa, se aferró a los hombros de Octavio, mientras en su mente surgían imágenes no
aptas
para menores.
Justo cuando pensaba en ello, Octavio se detuvo de repente.
Luego se sentó, empujó sus gafas con un gesto suave y tomó el libro que había detrás de él con
naturalidad
Alicia reionó y senzó a arrebatárselo, pero él, con calma, extendió una mano para sujetar su
mu?eca mientras con otra ojeaba el contenido del libro.
Luego, miró a Alicia con una sonrisa ambigua,
Asi se templó el acero, eh?”
Alicia, cubriendose el rostro ardiente, simio que ya no podía mostrar su cara
This text is ? N?velDrama/.Org.
De todos modos, si te basas en interpretación literal, también podría tener sentido
Dicho eso, sim
cubrió cara. Podemos pasar de este tema? ?No sabes lo embarazoso ado esto? Estoy empezando
a har que lo haces a propósito pare
Capitul
verme en apuros. ?Qué tiene de malo que lea este tipo de libros? ?Quién no ha leído algo así alguna
vez? Es primera vez que leo algo así y ni siquiera he vistos versiones con imágenes, no me dejes
con un trauma, ?vale? ?Cómo voy a poder enfrentarme a estas cosas en el futuro?”
Octavio frunció el ce?o. “?Vas a seguir leyendo esto en el futuro?”
“El profesor dijo que cuando no entiendes algo, debes estudiar y aprender más.”
Octavio se quedó sin pbras.