Capítulo 1930
Capítulo 1930
“Olivia, no tengas miedo. No te haré más da?o, te protegeré, no dejaré que testimen otra vez.”
El cuerpo de Olivia se tensó, “Suéltame.”
Pero Ginés solo abrazó más fuerte.
Eenzó a forcejear, “?Suéltame, me estásstimando!”
él soltó de inmediato, escaneando su cuerpo con mirada, su voz ronca y grave.
“?Dónde?”
Olivia lo empujó, “?Aléjate de mí! ?No necesito tu protión ahora! Al contrario, ?me acabas de
Sus gritos hicieron que Ginés, quien intentaba acercarse de nuevo, se detuviera en seco. La observó
por unrgo rato y finalmente retrocedió unos pasos.
“Tranqu, te voy a traer un vaso de agua.”
Las manos de Olivia temban ligeramente sin poder contrrlo.
Cuando puerta sono de nuevo, e se sobresaltó.
Pero no era Ginés quien entraba.
El sirviente miró extra?ado y no pudo evitar preguntar.
“Se?ora, ?está bien?”
Olivia negó con cabeza.
“El se?or me pidió que le trajera agua.”
E tomó el vaso, cuyo calor le ayudó a calmarse poco a poco.
“?Y él?”
“El se?or está en el estudio.”
Olivia bebió un sorbo de agua y asintió ligeramente con cabeza.
Ginés permaneció solo en el estudio toda tarde.
Ni siquiera bajó a cenar.
As ocho y media de noche, volvió puntual a habitación con un vaso de leche en mano.
Al día siguiente, Olivia fue a Finca Próspera.
Tres días después, Adrián Chávez apareció de repente en vi.
Olivia no pudo salir.
“Se?ora Olivia.”
Adrián siempre fue respetuoso con Olivia, aunque no era de muchos gestos o sonrisas, su mado
“Se?ora Olivia” sonaba un tanto desapegado.
Olivia se preguntaba por qué estaba allí Adrián, si todo el trabajo en el País B ya estaba en sus
manos, no debería tener tiempo para visita.
No debería haber preguntado más, pero recordando elportamiento inusual de Ginés los últimos
días, no pudo evitar hacer otra pregunta.
“?Qué haces aquí?”
“Vine a ver a mi padre.”
1/4
12.35
Como era de esperarse.
“?Y el que tiene?”
“?No lo sabe, se?ora?”
Olivia se apretó el chal contra el cuerpo, “?Qué debería saber?”
Adrián frunció el ce?o ligeramente, “Mmm, voy a verlo.”
Sin pensar más, Adrián se dirigió directamente al estudio.
Olivia se quedó de pie un momento y luego lo siguió.
Adrián abrió puerta del estudio y al entrar, vio a Olivia siguiéndolo. Volteó sus ojos pero, no cerró
puerta detrás de él.
Ginés, sentado en si, frunció el ce?o al verlo.
“?Quién te dejó entrar?”
Olivia se había detenido justo fuera del estudio.
El olor a tabaco llenaba el ambiente.
Cigarrillos sin encender, con ese olor a tabaco crudo.
En el cenicero de cristal sobre el escritorio, se acumban colis de cigarrillo, todas cortas y
This text is ? N?velDrama/.Org.
deformadas.
Pero ninguna había sido encendida.
Adrián escaneó habitación con una mirada fría.
“No puedes quedarte aquí más tiempo.”
“Fuera. No es tu lugar para meterse en mis asuntos.”
“Padre.” Adrián habló con voz grave. “La Se?ora Olivia no podría ser más indiferente a usted y si sigue
así, no solo asustará, sino que también podría preocupa.”
Ginés negó con cabeza, “No asustaré, ?e está preocupada por mí? No quiero que se
preocupe… pero también quiero que se preocupe por mí… aunque e no quiere que me vaya bien,
me odia… sí me va mal, e no se preocupará…”
Las pbras de Ginés eran confusas y desordenadas.
Olivia apretó su chal con más fuerza.
?Qué le pasaba a Ginés?
?Por qué haba así?
“E se preocupará por ti.”
“E no lo hará, e me odia… sal de aquí, no es el momento de que vengas a enga?arme y a darme
consejos.”
Adrián suspiró profundamente, “Es cierto que te odia, pero también te forzó a irte y quiere alejarse de ti
por todos los medios, ?por qué crees que es todo eso
Ginés miró hacia ventana, ?por qué más iba a ser? E lo odiaba, sabía que amaba y aun así que
eligió casarse con otro hombre para vengarse de él, para hacer que perdiera toda esperanza, ahora no
quería estar con él, seguía siendo por odio, simplemente no quería estar con él y ya.
?Acaso necesitaba preguntárselo?
él ya lo sabía.
Adrián giró cabeza para ver figura que se mantenía inmóvil en puerta y dijo despacio:
“Te odia, se quiere vengar de ti y lo mejor que puedes hacer es vivir toda tu vida con culpa y el dolor,
pero ya sea que
e te forzó a irte antes o que ahora que quiere alejarse de ti, es para no tener que verte sufrir. Puedes
sufrir, pero no
2/4
12-35
Caps 1930
dnte de e, así que, padre, si realmente amas, es mejor que no dejes que vea cómo estás
ahora. E no eso genteún, no necesariamente será feliz si consigue lo que quiere.”
Olivia apretó el chal que sostenía entre sus manos, sus ojos briron por un momento y dio unos
pasos hacia atrás.
Después de un rato, voz de Ginés volvió a resonar desde el estudio, “Vete, yo no me voy.”
Adrián exhaló profundamente, “E se rehúsa a ceder y tú sabes que insistir así no te dará ninguna
respuesta. Este ciclo vicioso infinito solo conduce a que ambos salgan heridos, no tiene ningún
sentido.”
El silencio se prolongó en el estudio.
“E no se irá conmigo, así que iré a donde e vaya.”
La paciencia de Adrián se agotó y salió del estudio con el rostro serio, cruzándose con Olivia.
Ambos se miraron por un instante y sin decir una pbra, se dieron vuelta para irse.
No fue hasta que bajarons escaleras que Olivia preguntó, “?Qué le pasa?”
Adrián se desabrochó los botones de su chaqueta y se sentó en el sofá.
“Como puedes ver, prácticamente lo has vuelto loco.”
Olivia se detuvo por un momento y luego soltó una risa fría.
“?Volverlo loco? Vaya, debo ser una cmidad. Ha con él, sería mejor para todos que me deje ir.”
“Tú lo has oído, no lo hará.”
Y así, volvieron a entrar en un callejón sin salida.
“Entonces, ?has venido desde tan lejos para qué?”
“Quiero que vivao una persona normal por unos cuantos a?os más; o ustedes se separan o tú te
vas con él al País B.”
“Elijo primera opción.” Olivia no dudó ni un segundo.
“Perdón por ser tan directo, pero realmente no tienes corazón. Si él tuviera aunque sea mitad de tu
indiferencia, probablemente no estaría así.”
Olivia sonrió levemente, sin tomarlo en serio.
“Entonces ?cómo quieres que nos separemos?”
Desde hace tiempo sabía cómo era esa mujer, pero no podía negar que tenía habilidad de enfurecer
a gente.
Que su padre estuviera así, no era sin razón.
“él se niega a volver al país conmigo. Así que hále ro, es mejor que se deshagapletamente
de ti.”
“?Qué se supone que diga? ?Que no lo odio y que no debe preocuparse por el pasado?”
“Más o menos.” Adrián se levantó imponente ante e, “Mejor no lo provoques, ya ha tenido varios
ataques, ?Sabes cómo murió se?ora Junco, madre de Celina?”
“No pudo soportar el dolor de un ataque al corazón y se suicidó.”
Adrián soltó una carcajada, “Fue empujada por mi padre durante uno de sus ataques.”
Las manos de Olivia se cerraron de golpe y su rostro palideció un poco.
Adrián continuó, “Pero no te preocupes demasiado, en efecto se suicidó. Saltó algo del hospital. No
fue por un ataque al corazón, pienso que fue por culpa que sentía hacia mi padre. ?Sabes por qué?”
Olivia forzó una sonrisa, “?Por qué tengo que saberlo? Es asunto de ellos dos.”
“Porque e enga?ó a mi padre. Cambió al ni?o que llevaba en su vientre por promesa de que él
llevaría lejos.”
“Consiguió lo que quería, ?de qué se sentiría culpable?”
3/4
Capitulo 1930
Adrián sonrió levemente, “Se?ora Olivia, al final de cuentas, ?quién es el padre de su hija, se?orita
Selena?”
El rostro de Olivia se ensombreció y se levantó del sofá de un salto.
“Tu pregunta es bastante ridic, e lleva el apellido Morales.”
“Yo me apellido Chávez, pero no soy el hijo de Ginés Chávez.”
E no dijo nada.
“En fin, si quieres que él te deje ir, tienes que desatar los nudos de su corazón tú misma, no dejes que
termineo se?ora Junco, arruinando su vida por culpa.”
Olivia ajustó el chal sobre sus hombros y se alejó unos pasos del sofá. “Llegamos a este punto por sus
propios errores. ?Por qué debería ser yo que resuelva sus problemas?”
“No importa, entonces sigan así. Como diría mi padre, estar contigo aunque le cueste a?os de vida, no
le importaría.” “Por lo que dices, parecería que sin mí podría vivir cien a?os. Pero creo que estás
simplificando demasiados cosas. Yo no puedo resolver sus problemas internos. ?Crees que si le
digo que no lo odio, él me va a creer? Imposible, solo pensaría que lo digo para alejarme de él.”
Terminó de har y sonrió con ironía. “Creo que lo que deberías hacer ahora es buscarle un
psicólogo.”
Dicho eso, Olivia subiós escaleras.
Adrián dio un par de pasos y observó su silueta subiendo.
“Después de tantos a?os, los psicólogos siempre han sido una constante a sudo. él no puede
superar sus propios problemas, ha construido muros en su mente más fuertes que el acero. Si
hubieran servido de algo, ?estaríamos hoy aquí?”
Olivia se detuvo un momento en los escalones.
“Si ni siquiera los psicólogos pueden hacer algo, mucho menos podré yo.”
Adrián sintió una venatir en su frente; esa mujer era insufrible.
No se quedó más tiempo, ni siquiera se despidió.
A hora de cena, Ginés salió de su estudio y mó paraer, con unportamiento normal
Olivia estaba s en mesa, mientras Ginés se sentaba a ver televisión en s.
E noió mucho antes de subir a su habitación.
La puerta del dormitorio se abrió nuevamente poco después.
El hombre que normalmente aparecía puntual as ocho y media, había llegado temprano ese día.
Instintivamente, e se encogió un poco, pero al verlo actuar normal, trató de rjarse.
Ginés le extendió una bandeja de frutas.
“Noiste mucho en cena.”
Olivia guardó silencio unos segundos antes de toma.
él se giró para irse, pero e habló de repente.
“?Qué es lo que sabes?”