Capítulo 1910
Capítulo 1910
Después dé escuchars pbras de Olivia, cabeza de Celina estaba a punto de estar.
Había hecho mucho, llevando todo al extremo, pero aun así, Olivia mantenía esa actitud resuelta.
“?Así que te das por vencida? ?Qué significa Ginés para ti?”
Se esforzaba por contrr su voz, pero su cuerpo y su tono vibraban con tensión.
“?Qué significa? Era mi hombre. Pero, ?no tengo el derecho de querer alejarme de un hombre que ha
estado enredado con otra mujer al mismo tiempo que conmigo?”
“?Cómo puedes ser así?”
“Así soy yo, ?acaso no lo sabías?” Olivia estaba harta de escucha. “No sé cuánto me conoces, pero
de verdad me has disgustado. Por undo, me dices que lo amas, que haces todo lo posible por estar
a sudo y encima quieres que yo te acepte. ?Realmente quieres que siga con él? Sal y pregunta a
cualquier mujer, nadie elegiría seguir enredada con ustedes. Ganaste, yo no puedopetir contigo.”
“?No he ganado nada!”
E miró fríamente a una agitada Celina, puso cara de pocos amigos y se dio vuelta para irse.
Al abrir puerta de habitación, el asistente que esperaba en entrada se acercó rápidamente,
“Se?orita Olivia.”
“?Y Ginés?”
Sorprendido al escucha preguntar por el Se?or Ginés, aunque con el semnte caído, después de
unos segundos de vión, respondió rápidamente: “El Se?or Ginés está en empresa,
probablemente vendrá después de terminar sus asuntos.”
Olivia soltó una risa fría. Sabiendo que tenía esa joya sufriendo en el hospital, era imposible que no
viniera a cuida personalmente.
“Se?orita Olivia, ?por qué no lo espera aquí un poco?”
“No hace falta, voy a buscarlo.”
?Cómo iba a tener paciencia para quedarse con Celina?
Al ver que estaba a punto de irse con un semnte particrmente hostil, preocupado de que pudiera
encontrarse con el Se?or Ginés yenzaran una pelea en el acto, se apresuró a segui
rápidamente, hando a toda velocidad.
“Se?orita Olivia, el Se?or Ginés dispuso seguridad alrededor de se?orita Celina porque el criminal
que secuestró hace a?os fue liberado recientemente. El temía que aún tuviera deseos de venganza
y viniera a busca.”
para
lo
que hace.”
Olivia se detuvo frente al ascensor y el asistente de inmediato presionó el botón para marlo.
“No necesitas decirme eso, Ginés siempre tiene un montón de razones convincentes Las puertas del
ascensor se abrieron y e entró sin detenerse. El asistente dudó unos segundos y justo antes de que
Olivia frunció el ce?o.
Pero no dijo nada, después de todo, el hospital no era de su propiedad y mucho menos el ascensor.
09:59
Capitulo 1910
“Se?orita Olivia…”
“Si viniste para contarme lo caballeroso y noble que es tu jefe o cuán apasionado es, mejor ahorrate
esas pbras. No importa cuánto lo elogies, no me interesa.”
El asistente se sonrojó de vergüenza.
Tambiénenzó a sentirse frustrado.
Aunque Se?orita Olivia era be, su carácter y temperamento eran terribles.
?Qué estaba pensando el Se?or Ginés al insistir tanto en alguien tan difícil?
El asistente estaba tan atragantado que no sabía qué decir y se quedó parado junto a Olivia,
incómodo.
“Pero…”
De repente, Olivia habló y el asistente se volvió hacia e.
“Creo que ese hombre probablemente me odie incluso más.”
El asistente se quedó desconcertado, “?Eh?”
E no respondió más y cuandos puertas del ascensor se abrieron, salió directamente.
El asistente siguió, “Se?orita Olivia, ?quiere que busque a alguien que proteja?”
No es necesario.”
El asistente se detuvo lentamente, observando cómo su silueta desaparecía al dor esquina del
pasillo que llevaba al estacionamiento subterráneo.
Con una sensación de impotencia, se dio vuelta y volvió a entrar al ascensor.
Era mejor no provoca.
Justo cuandos puertas se cerraban, escuchó el sonido de un coche desbloqueándose en el garaje.
Luego, su teléfonoenzó a sonar. Celina había perdido el conocimiento en su habitación.
Cuando llegó, los médicos estaban ocupados en habitación.
Después de un examen, resultó que el problema era su corazón.
Por suerte, situación no era tan grave y tras recibir atención médica de emergencia, pronto recobró
conciencia.
El hombre también se sintió aliviado.
Después de confirmar su estado con el doctor, recordó que tenía que mar a Ginés.
Celina rara vez se enfermaba y al escuchar que había tenido un episodio repentino, más aun estando
embarazada, dejó su trabajo dedo y fue directo al hospital.
El asistente esperaba a Ginés en entrada del hospital y al verlo acercarse a paso rápido, lo siguió.
“Ya está estabilizada, pero el doctor dice que no es muy rendable que continúe con el embarazo.
Esta vez el bebé está bien, pero no hay garantía de que tenga misma suerte si le pasa otra vez,
tampoco sabemos si en siete meses, cuando dé a luz, situación podría empeorar.”
Ginés tenía una expresión sombría, “?Por qué tuvo un ataque repentino?”
“Eh.”
2/6
09.59
Capitulo 1910
El asistente se detuvo un instante.
Las puertas del ascensor se abrieron y su jefe lenzó una mirada de soyo.
“La Srta. Olivia vino.” dijo el asistente, armándose de valor.
Ginés frunció el ce?o.
“?E vino?”
“Sí, fue Celina quien invitó.”
“?Celina invitó y e vino?” Ginés estaba confundido, “?Desde cuándo es tanciente?”
El asistente movió cabeza incómodo, ?acaso no sabía con quién estaba tratando y aun así insistía?
Celina ya había despertado, pálida y con aspecto cansado.
Al verlo, le sonrió débilmente.
“Lo siento, te preocupé.”
Ginés, con el rostro serio, se acercó a cama donde estaba recostada, observó detenidamente
durante un buen rato y finalmente dijo:
“No podemos seguir adnte con el embarazo, ya he confirmado cita con el doctor.”
El ya de por sí pálido rostro de Celina se tornópletamente descolorido, temba sin poder har,
pero negaba con cabeza insistentemente.
“No. ?No quiero!”
Ginés entrecerró los ojos con una advertencia implícita, “Celina, este bebé no vale que arriesgues tu
vida.”
“?Pero tú sí lo vales!” Entre lágrimas, alzó vista hacia él y reuniendo coraje, se sinceró
mi propia vida.”
“Celina.” La voz de Ginés era fría y tajante, “Olivia se ha enfadado conmigo más de una vez por cosas
que tenían que ver contigo. Siempre he sido ro contigo y deberías entenderlo. Por eso, llegué a
pensar que e estaba siendo irracional. Ahora, solo me haces pensar que realmente debería
mantener distancia contigo.”
Celina se calmó gradualmente, “Yo estaría dispuesta a morir por ti, pero Olivia ni siquiera lo ha
considerado. Con su temperamento y carácter, inclusive si están juntos, siempre tendrás que
“?Por qué tendría que morir por mí?”
Las pbras de Ginés dejaron atónita.
“Quiero que esté a mido, no que muera por mi. Si e realmente tuviera esa intención, preferiria
deja ir ahora mismo. En cuanto a su temperamento, fue mi elión y si eso significa que debo
agotarme, no tiene nada que ver contigo.”
En ese momento, Celina ni siquiera recordaba parpadear.
Así que había otra manera de vers cosas.
3/6
09.59
Capitulo 1910
El estar dispuesto a morir por alguien ya no era un gesto de amor incondicional y conmovedor.
él quería que e viviera y e también quería vivir.
Esa extra?aplicidad era, ciertamente, pocoún.
E sonrió amargamente ys lágrimas volvieron a caer, “Así que aunque te dé mi vida, ni siquiera me
mirarás una vez más.”
Al ve en ese estado de desción, sintió una de fatiga.
“Sobrevivir es lo más importante, tienes que ser responsable de tu propia vida, no puedo cuidarte para
siempre.”
?Estaba tratando de desvincrsepletamente de e?
Celina mordió subio con fuerza, permaneció en silencio un buen rato y finalmente dijo:
“Todo lo que dije antes… ?puedes hacero que nunca lo dije?… Fue un impulso…”
Ginés miró con indiferencia, “Está bien, pero lo que yo dije antes…”
“Ginés, quédate un rato conmigo, hace tiempo que no hamos en serio.”
Celina lo interrumpió y al ver que fruncía el ce?o, a?adió:
“Acabo de har un montón con Olivia, ?no te pica curiosidad por saber de qué hamos? Creo
que e no te contará mucho.”
Ginés miró fijamente por un momento y finalmente se desabrochó el botón del saco y se sentó en el
sofá reclinándose.
Celina sonrió, “Le dije que tengo una enfermedad del corazón, por eso tú has sido tan cuidadoso
conmigo todos estos a?os. E piensa que el ni?o es tuyo, le dije que no y parece que no me cree
E dijo que si lo creía, tendría que enfrentarse as posibles consecuencias y si no, no tendrí
arriesgarse a nada. Así que no tiene nes de seguir contigo.”
La expresión de Ginés se volvió más oscura, su asistente le había dicho que e había ido a e a
buscarlo y ahora él sabía lo que e quería hacer.
“Fui demasiado impaciente, si no fuera porque su actitud parecía tan firme hace un momento, no te
habría dicho esas cosas.”
Olivia pensó que tal vez en su vida pasada realmente le había hecho algún m Celina, por lo que
ahora tenía que pagar su deuda.
Acababa de abrir puerta del coche cuando de repente una navaja se apoyó en su cintura.
Al segundo siguiente, le taparon boca.
Cuando el hombre detrás de e preguntó con voz temblorosa y nerviosa si era Celina, e sintió un
impulso inmediato de hacer picadillo a esa chica.
Celina le había contado su historia de “penas y dificultades”, además el asistente de Ginés le había
explicado por qué había tanta seguridad alrededor, no era difícil para e deducir que el hombre que
apareció de repente era Mauricio, recién salido de prisión.
Hasta hace un momento, el criminal que tenía a mano el cuchillo ahora estaba listo para apu? en
4/6
08-59
cualquier momento y e quería maldecir lo absurdo del mundo.
“No soy persona que estás buscando.”
“?Mientes!” La navaja en su cintura se apretó un poco más fuerte y Olivia se tensó, sintiendo dolor
desde su cintura.
Quizás dándose cuenta de que el lugar no era seguro, Mauricio rápidamente atós manos de Olivia y
Entonces, nervioso, saltó al coche de Olivia, encendió el motor y se alejó a toda prisa.
E, sentada en parte trasera, reprimió su miedo y observó con calma a Mauricio conduciendo.
“No soy quien buscas, realmente tienes a persona equivocada.”
“Si no eres e, ?quién eres? ?El hombre que salió contigo estaba siempre afuera de su habitación
vigilánd!”
N?velDrama.Org: owner of this content.
Olivia apretó los dientes, “?Qué tienes en cabeza? ?Quién dice que un hombre no puede conocer a
otras mujeres? ?Fui a visitar a una enferma!”
Mauricio pareció vacr y se veía aún más frenético.
“?Cáte! No voy a creer lo que dices, te recuerdo muy bien, no hay razón para que no seas Celina.”
El rostro de Olivia cambió ligeramente y dejó de har.
Ser reconocida no era bueno.
Celina era chica que indirectamente había causado muerte de su hijo, pero Olivia fue quién lo
había enga?ado y mandado a cárcel, fracasando en su venganza.
Si él descubría que e era misma persona que lo había enga?ado aquel día, probablemente no
dudaría en apu?.
El coche se dirigió hacia los suburbios del oeste, finalmente deteniéndose al pie de colina del
Cementerio Colina Verde.
Unarga escalinata estaba aldo y arriba estaba el cementerio, con personas que subían y bajaban
esporádicamente.
Mauricio no parecía tener prisa por salir del coche, mirando as personas dispersas que subían y
bajaban.
Olivia supuso que su hijo debía haber sido tradado allí.
Parecía que su deseo de venganza por su hijo nunca había desaparecido.
?neaba llevar a Celina allí para hace pagar con su vida?
Sentía un hormigueo en el cuero cabelludo.
Parecía que podía encontrar locos en cualquier lugar.
Pero no podía permitirse tener problemas ahora.
“?Tu hijo está allá arriba?”, preguntó de repente.
Mauricio se sobresaltó yo si lo hubieran pinchado, se volvió para mira con furia.
“?Aún dices que no eres e?”
5/6
09.59
Capitulo 1910
“No ser e no significa que no conozca. He oído har de su historia.”
“??Todavía tiene desvergüenza de contarle eso a otros?!” Mauricio se emocionó y Olivia vio
ramente cómo temba.
“Si no fuera por e, mi hijo no habría muerto, ?solo tenía un hijo! Mi esposa murió de agotamiento
tratando de juntar dinero para su tratamiento, me rogo con su último aliento que lo curara, ?y se fue sin
siquiera poder cerrar los ojos!”
La voz de Mauricio resonó con rabia y remordimiento en el coche, retumbandoo un trueno sordo y
prolongado.
Los ojos de Olivia temron ligeramente ante su estado; realmente no estaba segura de lo que él
podría hacer en un impulso.
“Después de tanto esfuerzo, cuando por fin encontramos un donante, e se lo arrebató. Mi hijo habría
vivido, le fallé a mi hijo y le fallé a mi esposa.”
“Es verdaderamente detestable.” La voz de Olivia tembló apenas perceptiblemente, “Pero ahora que
has llegado hasta aquí, ?no piensas visitar a tu hijo?”
Mauricio se secós lágrimas de su rostro y poco a poco se calmó.
Olivia continuó: “Aquí hay dinero, tómalo paraprar algunas cosas. Tu hijo probablemente ha
Mauricio dudó un momento, abrió elpartimiento de almacenaje y efectivamente encontró varios
billetes de alta denominación.
Se giró hacia e con sospecha, “?Qué truco estás intentando?”
Olivia sonrió ligeramente, “Y de paso cómprame una bote de agua. Estoy atada por ti ahora, ?qué
trucos crees que puedo tener?”
Mauricio lo pensó por un instante, finalmente abrió puerta y salió del coche, asegurándose, por
supuesto, de llevarses ves consigo.
Olivia frunció el ce?o, esperó a que se alejara y con movimientos rápidos se quitó los zapatos, con los
pies arrastró su bolso que Mauricio había tirado a undo y abriendo el cierre encontró su celr.
En agenda del móvil apenas había unos cuantos contactos, el primero era Celina, el segundo Ginés.
En ese momento no tenía esperanzas de que Celina viniera en su rescate, así que marcó el número
de
Ginés.
El teléfono sonó durante un rato y en los pocos segundos que pasaron, una capa fina de sudor
apareció
en frente de Olivia.
Mantenía vista fija en tienda al pie de monta?a.
Por suerte, finalmente mada fue contestada, “Ginés, tú…”